24/08/2020
Ah, la dulce victoria de que tus padres finalmente te permitieran usar maquillaje en la escuela. Para muchos, los años 90 representaron ese momento crucial, una década que se siente a la vez lejana y sorprendentemente cercana. Si creciste en esta época, sabes de qué hablamos: un mundo de experimentación, tendencias audaces y la formación de tu identidad a través del color y la textura. Los 90 no fueron solo una década, fueron una era de descubrimiento personal en el universo de la belleza.

Esta fue una década de contrastes y evolución. Mientras que los 80 se caracterizaron por la audacia y el exceso, los 90 trajeron consigo una mezcla de minimalismo mate al principio y brillo e iridiscencia hacia el final. Fue un caldo de cultivo para tendencias que, aunque hoy puedan parecer cuestionables, definieron a una generación. Explorar el maquillaje de los 90 es un viaje nostálgico, lleno de recuerdos de labiales oscuros, cejas finísimas y, sí, la gran pregunta: ¿dónde encajaba el bronceador en todo esto?
El Rostro en los 90: Bases, Cobertura y la Aparición del Ligero
Las bases de maquillaje en los 90 habían mejorado significativamente con respecto a las de décadas anteriores, pero aún tenían sus particularidades. La mayoría de las formulaciones populares tendían a tener un subtono predominantemente rosado, lo que a menudo dificultaba encontrar el tono perfecto para todos. A principios y mediados de los 90, la tendencia era hacia acabados mate y coberturas medias a completas. Se buscaba un lienzo uniforme y sin brillos, un contraste con la piel más jugosa que quizás vemos hoy.

Sin embargo, la década trajo consigo una evolución importante. Hacia finales de los 90, comenzó a popularizarse el hidratante con color. Este producto fue un cambio de juego para muchas mujeres, ofreciendo una alternativa más ligera para quienes deseaban algo de cobertura sin sentir que llevaban una máscara completa de base. Fue un paso hacia la versatilidad en las opciones de base, anticipando la diversidad de productos que veríamos en los años venideros.
El rubor, curiosamente, no recibió mucha atención en los 90. Quizás fue una reacción directa al uso excesivo y dramático del rubor en los años 80, donde a menudo se aplicaba en franjas marcadas sobre los pómulos. En los 90, el enfoque estaba en otras áreas del rostro, y el rubor se mantuvo en un segundo plano, si es que se usaba.
La Pregunta Clave: ¿Se Usó Bronceador en los 90?
¡Sí! Pero con matices y particularidades muy de la época. El bronceador, especialmente en su variedad que resultaba en un look tipo 'Oompa Loompa', se volvió popular a mediados y finales de los 90. No se trataba de un contorno sutil para esculpir el rostro, sino más bien de un intento por replicar un bronceado intenso. Esta tendencia estuvo estrechamente ligada al auge de las cabinas de bronceado, que lamentablemente se hicieron muy populares en ese período.
La obsesión por la piel bronceada, aunque impulsada por métodos dañinos como las camas solares (reconocidas hoy por sus graves riesgos para la salud de la piel), tuvo un efecto secundario positivo en la industria de la belleza. Forzó al mercado a desarrollar y mejorar los productos alternativos para lograr un look bronceado de forma segura. Fue en los 90 cuando vimos la creación de autobronceadores y bronceadores en polvo o crema de mejor calidad. Productos que permitían obtener ese tono dorado deseado sin exponer la piel a los peligros del sol o las cabinas. Jergens Natural Glow, un autobronceador que sigue siendo popular hoy en día, es un ejemplo de la innovación que surgió de esta demanda.
Es crucial señalar el contraste con la subcultura grunge, muy influyente a principios de la década. En el mundo del grunge, el maquillaje se caracterizaba por un look más descuidado y rebelde: ojos oscuros y emborronados, piel pálida o del mismo tono que la piel, y labios oscuros o desnudos. En este contexto, el rubor y el bronceador simplemente no existían. Así que, mientras que para la corriente principal de finales de los 90 el bronceador era un básico para lograr ese look 'besado por el sol' (aunque fuera artificialmente), para otros estilos de la época, era totalmente irrelevante.
Labios que Marcaron Época: Del Mate Oscuro al Brillo
Los labiales tuvieron una evolución fascinante a lo largo de los 90. A principios de la década, dominaban los acabados mate y los tonos oscuros, especialmente los marrones y color vino. Marcas como Revlon tenían tonos icónicos que definieron la paleta de colores de la época. Un elemento indispensable de este look era el delineador de labios, que a menudo se usaba dos tonos más oscuro que el labial. Esta técnica creaba un contorno marcado y definido, un look muy característico.
También existía una variación de esta tendencia que implicaba usar un delineador oscuro con un labial beige claro en el centro, un look que muchas adoptaron con entusiasmo. A medida que la década avanzaba, la preferencia se movió hacia labiales más escarchados (frosty) y el brillo de labios se convirtió en un producto omnipresente. Los brillos, a menudo pegajosos y con sabores frutales, eran el epítome del maquillaje de finales de los 90 y principios de los 2000. Esta transición del mate oscuro al brillo jugoso refleja el cambio general de la estética de la década.
La Mirada Noventera: Ojos Intensos y Cejas... ¿Ausentes?
El maquillaje de ojos también experimentó cambios notables. A principios de los 90, las sombras de ojos predominantes eran los marrones cálidos y mate. El delineador negro era el color de referencia y se aplicaba de diversas formas, desde una línea definida hasta el look más emborronado y oscuro de la escena grunge. El delineado en la línea de agua era una técnica muy común para intensificar la mirada.
Hacia mediados y finales de la década, las sombras iridiscentes, especialmente en tonos blancos y opal, ganaron popularidad, particularmente entre adolescentes y mujeres jóvenes. Un look icónico de finales de los 90, especialmente en la escuela secundaria entre 1996 y 2000, era usar delineador blanco en la línea de pestañas superior para dar un toque de luminosidad o fantasía. La máscara de pestañas, aunque existía y los colores llamativos tuvieron un breve momento, no era el foco principal; las pestañas postizas no eran populares y las extensiones no se habían masificado.
Las cejas son quizás una de las características más definitorias y polarizantes del look de los 90. La tendencia dominante era tener las cejas extremadamente delgadas. Se depilaban (con pinzas, principalmente) hasta reducirlas a líneas finas. Aunque había excepciones, como las cejas más pobladas y arqueadas de Cindy Crawford, la mayoría seguía la moda de la ceja casi inexistente. Mantenerlas tan finas requería trabajo constante para muchas. Hacia finales de los 90, las cejas comenzaron a ser un poco más gruesas y estilizadas, pero aún se consideraban finas en comparación con las tendencias actuales.
Más Allá del Maquillaje: Piel, Uñas y Pelo
Los 90 también marcaron un punto de inflexión en la importancia que se le daba al cuidado de la piel. A mediados y finales de la década, el skincare comenzó a ser más relevante. Tratamientos faciales y de spa, que antes estaban reservados a una élite, se volvieron más accesibles. Esteticistas y dermatólogos empezaron a aparecer en revistas, y se consolidó la idea de que una buena rutina de cuidado de la piel era fundamental. Fue el inicio de un cambio de enfoque, pasando de usar el maquillaje para ocultar imperfecciones a cuidar la piel para que estuviera saludable.
Las uñas fueron otro lienzo importante para la expresión en los 90. El esmalte de uñas tuvo un gran momento. Marcas como Hard Candy y Essie eran increíblemente populares. Tonos oscuros y profundos, así como cualquier color mate, tuvieron su espacio. El tono Vamp de Chanel, un color casi negro con matices rojos, fue tan icónico que a menudo se agotaba. Las uñas acrílicas y la manicura francesa eran vistas como símbolos de sofisticación, y para quienes querían ir más allá, añadir pedrería a las uñas postizas era una opción muy noventera.
En cuanto al cabello, los 90 nos dejaron peinados memorables. Las mechas gruesas y marcadas eran un sello distintivo. El corte de Rachel (Jennifer Aniston en Friends) fue omnipresente. Las puntas decoloradas en cabello corto, tanto en hombres como en mujeres, también estuvieron de moda. Las rayas en zigzag, las diademas de plástico tipo acordeón y las pinzas brillantes (¡odiamos la palabra blingy pero la usamos!) eran accesorios populares. A principios y mediados de los 90, las scrunchies y las pinzas pequeñas para el pelo (baby barrettes) eran muy comunes.
Influencias Culturales: Grunge, Hip Hop y Celebridades
La cultura grunge, con su estética anti-glamour, tuvo un impacto significativo en el maquillaje, especialmente a principios de los 90. Se caracterizaba por ojos delineados de forma oscura, gruesa y emborronada, cabello con aspecto descuidado y una base mínima o inexistente. Los labios solían ser naturales o en tonos oscuros y mate. Era un look que comunicaba rebeldía y apatía.
La cultura hip hop de los 90 también dejó una huella imborrable en la belleza. El look de delineador oscuro alrededor de los labios relleno con un labial más claro en el centro fue muy popular, un estilo asociado a figuras de la época. El delineador negro grueso en la línea de pestañas inferior, a menudo tan grueso como las cejas finas y depiladas, era otro elemento distintivo. Peinados como las colas de caballo altas y tirantes o los rizos definidos con gel hasta quedar "crujientes" completaban la estética.
Quizás la influencia más poderosa de la década fue el surgimiento de la cultura de las celebridades. Los 90 fueron la década en la que la sociedad se obsesionó verdaderamente con las estrellas. Con el auge de las revistas de entretenimiento y el nacimiento de internet, la gente tenía más acceso a las caras famosas fuera de la pantalla. Los patrocinios de productos de belleza por parte de celebridades se volvieron algo común, y las actrices comenzaron a aparecer en las portadas de revistas que antes estaban reservadas para modelos. Era habitual que en las entrevistas se les preguntara a las actrices sobre su rutina de belleza, y lo que dijeran (honestamente o no) podía disparar las ventas de un producto. La mención de una celebridad usando cierto bronceador, por ejemplo, garantizaba un aumento en su popularidad.
Tendencias de Maquillaje: Principios vs. Finales de los 90
| Característica | Principios de los 90s | Finales de los 90s |
|---|---|---|
| Acabado Base | Mate | Mate, aparece Hidratante con Color |
| Subtono Base | Predominantemente rosado | Predominantemente rosado, más opciones |
| Cobertura Base | Media a completa | Media a completa, opciones ligeras |
| Rubor | Poco popular | Poco popular |
| Bronceador | Menos común (excepto grunge: ninguno) | Popular (variedad Oompa Loompa) |
| Labios | Mate, tonos marrón/vino, delineador oscuro | Frosty, brillos, delineador oscuro/claro |
| Sombras | Marrones mate cálidos | Blancas/opal iridiscentes |
| Delineador Ojos | Negro (go-to), oscuro/grueso/smudgy (grunge) | Negro, blanco (línea superior) |
| Cejas | Muy finas (depiladas) | Más estilizadas, pero aún finas |
| Cuidado Piel | Menos énfasis | Más importante, acceso a tratamientos |
Preguntas Frecuentes sobre el Maquillaje de los 90
Aquí respondemos algunas dudas comunes sobre las tendencias de belleza de esta década:
¿Qué tipo de labiales se usaban en los 90s?
Al principio predominaban los labiales mate en tonos oscuros como marrones y vino, a menudo combinados con un delineador más oscuro. Hacia finales de la década, ganaron popularidad los labiales escarchados (frosty) y los brillos de labios.
¿Eran populares las cejas finas en los 90s?
Sí, las cejas muy delgadas, depiladas hasta convertirlas en líneas finas, fueron una de las tendencias más icónicas y generalizadas de la década.
¿Se usaba bronceador en los 90s?
Sí, el bronceador se volvió popular a mediados y finales de los 90, buscando un look bronceado intenso (a veces descrito como 'Oompa Loompa'). Sin embargo, no se usaba en estilos como el grunge.
¿Cómo influyó el grunge en el maquillaje?
El grunge promovió un look más 'deshecho': ojos con delineador oscuro emborronado, piel pálida o natural, labios oscuros o desnudos, y la ausencia de rubor o bronceador.
¿El cuidado de la piel era importante en los 90s?
Comenzó a serlo, especialmente a mediados y finales de la década. Se hizo más hincapié en el skincare, y tratamientos como los faciales se volvieron más accesibles.
Conclusión: Una Década de Experimentación
A pesar de que algunas tendencias de los 90 puedan parecer cursis hoy en día, para muchos, la belleza de esta década fue una mejora respecto a los 80. Era, en general, más favorecedora y menos 'en tu cara'. La tecnología de los productos de maquillaje avanzó enormemente en esos diez años, con una diferencia notable en las opciones disponibles entre 1990 y 1999. Además, el comienzo del cambio hacia el cuidado de la piel, en lugar de simplemente usar maquillaje para cubrir imperfecciones, fue un avance significativo.
Los 90 ocupan un lugar especial para quienes crecieron en ellos. Fue una época de experimentación y autodescubrimiento a través de la belleza. A diferencia de décadas anteriores, donde las reglas de lo que era "correcto" eran más estrictas, los 90 ofrecieron una libertad sin precedentes para probar diferentes looks y encontrar lo que funcionaba para cada uno. Esta libertad, influenciada por los cambios sociales de décadas pasadas, permitió explorar desde labiales azules escarchados hasta sombras lilas iridiscentes, forjando un camino de expresión personal que sigue evolucionando hoy en día. Así que, gracias, 90s, por la libertad de experimentar y por ser la era dorada de muchas cosas, incluida la exploración del maquillaje.
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