¿Cómo se llamaba la bruja de Narnia?

Jadis: La Bruja Blanca de Narnia

17/12/2021

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El mundo de Narnia, creado por la pluma de C.S. Lewis, es un lugar de magia, criaturas míticas y grandes aventuras. Pero como todo gran relato de fantasía, también cuenta con villanos memorables, figuras oscuras que desafían a los héroes y ponen en peligro la existencia misma del reino. Entre todos ellos, destaca una figura imponente y gélida, conocida por todos como la Bruja Blanca. Su sola mención evoca imágenes de inviernos interminables y estatuas petrificadas.

¿Cómo se llamaba la bruja de Narnia?
Jadis, también conocida como la Bruja Blanca, es un personaje ficticio del universo de Las Crónicas de Narnia creada por C. S.

Pero, ¿quién era realmente esta malvada hechicera que sumió a Narnia en un siglo de hielo? Su nombre, su origen y la extensión de su poder son elementos clave para comprender la rica mitología de este universo fantástico. Acompáñanos en un viaje para desentrañar los secretos de la Bruja Blanca.

¿Cuál es el Verdadero Nombre de la Bruja Blanca?

Aunque es universalmente conocida en Narnia como la Bruja Blanca debido al largo y cruel invierno que impuso, su verdadero nombre es Jadis. Este nombre resuena con una antigüedad y un poder que van mucho más allá de los bosques nevados de Narnia. Para conocer a Jadis, debemos retroceder en el tiempo y en el espacio, a un mundo que existió mucho antes que Narnia.

El Oscuro Origen de Jadis: La Reina de Charn

El relato de Jadis comienza en un lugar muy diferente a Narnia, un mundo antiguo y moribundo llamado Charn. Según los anales de la historia, Jadis no era una simple bruja nacida de la nada; pertenecía a la realeza, siendo la reina de este vasto pero desolado imperio. Se dice que descendía de una línea poderosa y misteriosa, vinculada incluso a Lilith, considerada la primera esposa de Adán y perteneciente a la raza de los genios, lo que sugiere que su magia y su naturaleza maligna tenían raíces profundas y ancestrales.

El mundo de Charn, cuando fue visitado por los niños Digory Kirke y Polly Plummer a través de unos anillos mágicos, era un testimonio silencioso de la destrucción. Era un lugar en ruinas, deshabitado, con un cielo perpetuamente oscuro y un sol moribundo, un paisaje desolador que reflejaba la catástrofe que allí había ocurrido. Encontraron un palacio en ruinas, lleno de galerías que albergaban estatuas de cera de personas. Estas estatuas contaban una historia a través de sus rostros: los primeros eran bondadosos, pero a medida que se avanzaba, se volvían cada vez más crueles, orgullosos e infelices.

La última estatua era la de Jadis. Digory la describió como una figura imponente, con una expresión de ferocidad y orgullo que dejaba sin aliento, a pesar de ser, al mismo tiempo, muy hermosa. En la habitación donde se encontraba su estatua, había una campana con un martillo y un sortilegio que incitaba a golpearla. Desoyendo las advertencias, Digory la golpeó, despertando a la reina de su profundo sueño mágico.

Jadis, una vez despierta, demostró de inmediato su formidable poder y su naturaleza implacable. Exigió saber quién la había despertado y, al ver a los niños, los agarró y huyó del palacio, que comenzaba a desmoronarse. Su fuerza era tal que Polly temió que pudiera romperle el brazo con un simple movimiento. Cuando una puerta les impidió el paso, Jadis se irguió y pronunció un terrible conjuro, destruyendo la barrera con un simple gesto. Estaba claro que esta mujer poseía una magia y un poder destructivo inmensos.

La Palabra Deplorable: El Fin de Charn

Una vez a salvo de las ruinas de su palacio, Jadis relató a los niños la trágica historia de Charn. Había sido destruido por su propia mano, impulsada por la ambición al trono que la enfrentaba a su hermana. La guerra entre ellas y sus ejércitos fue encarnizada. Al ver que su último soldado caía, Jadis, en un acto de suprema desesperación y maldad, pronunció el maleficio más poderoso y terrible que existía: la Palabra Deplorable. Este conjuro estaba diseñado para destruir a todo ser viviente, excepto a quien lo pronunciase. Así, Jadis aniquiló a su hermana, a sus ejércitos y a toda la vida en Charn, dejando un mundo vacío y desolado. Tras cometer este acto genocida, se hechizó a sí misma para permanecer como una estatua en la galería del palacio, esperando quizás a alguien que la despertara.

Una vez contada su historia, Jadis mostró interés en los mundos de donde provenían los niños, con la clara intención de conquistarlos. Cuando Digory y Polly intentaron escapar usando sus anillos, la bruja fue más rápida y logró agarrarlos justo cuando activaban la magia de los anillos, siendo transportada con ellos a Londres.

Jadis en Nuestro Mundo y la Creación de Narnia

La llegada de Jadis a Londres fue un evento caótico. El tío de Digory, Andrew, quedó maravillado por su apariencia, pero ella lo trató con desprecio, al considerar que no poseía magia auténtica en la sangre. Intentó usar sus conjuros en este mundo, pero descubrió con frustración que su magia no funcionaba de la misma manera. Sin embargo, su fuerza física era inmensa, como demostró al apartar violentamente a la tía Letty. Digory, temiendo por la seguridad de la gente, intentó detenerla. Jadis, montada en un cabriolé, causó estragos, arrancando un brazo de hierro de un poste de luz para golpear a la multitud que la perseguía.

Finalmente, en un intento desesperado por sacarla de su mundo, Digory, Polly, el tío Andrew y el cochero, con Jadis aún agarrada, usaron los anillos y terminaron en la Nada, un vacío antes de la creación. De repente, una música maravillosa comenzó a sonar, llenando el vacío. Esta música era la de Aslan, el gran León, quien estaba cantando a la existencia un nuevo mundo: Narnia. Jadis reaccionó con odio a esta música pura y poderosa.

A medida que Narnia tomaba forma, todos se maravillaban, excepto Jadis, que sentía una aversión instintiva hacia Aslan y su poder. Decidida a enfrentarse a él, le arrojó la barra de hierro que había arrancado en Londres. El proyectil impactó a Aslan, pero no le causó el menor daño ni produjo sonido alguno. Ante la ineficacia de su ataque y el poder abrumador de Aslan, Jadis huyó despavorida hacia los territorios del norte. La barra de hierro que arrojó creció en el suelo, convirtiéndose en una farola brillante, la misma que Lucy Pevensie encontraría siglos después al entrar en Narnia por primera vez.

Aunque Jadis huyó, la amenaza que representaba no desapareció. Digory plantó una manzana mágica en Narnia que creció hasta convertirse en un árbol protector, manteniendo a Jadis alejada por cientos de años. Sin embargo, este árbol envejeció y murió, abriendo el camino para el regreso de Jadis y el inicio de su oscuro reinado.

El Reinado de Hielo: Cien Años de Invierno

Con la desaparición del árbol protector, Jadis regresó a Narnia y usó un poderoso hechizo para sumergir el reino en un invierno eterno. Durante cien años, Narnia vivió bajo el yugo de la Bruja Blanca, en un estado de perpetuo invierno pero sin la alegría de la Navidad. Su objetivo era mantener este estado para siempre.

Jadis había oído hablar de una antigua profecía que predecía que su fin llegaría con la llegada de dos Hijos de Adán y dos Hijas de Eva. Para evitar que esta profecía se cumpliera, impuso una ley cruel: cualquier humano encontrado en Narnia debía ser llevado ante ella para ser ejecutado o convertido en piedra con su varita mágica. Su policía secreta, compuesta por lobos liderados por Maugrim, patrullaba el reino en busca de intrusos.

Las Primeras Encuentros: Tumnus y Edmund

La llegada de Lucy Pevensie a Narnia a través del armario fue el primer atisbo del cumplimiento de la profecía. Lucy conoció al amable fauno Tumnus, quien, a pesar de la orden de Jadis, no pudo entregarla y la dejó escapar. Cuando Jadis se enteró, perdonó temporalmente a Tumnus a cambio de que se convirtiera en su espía, una tarea que él no cumplió fielmente.

Poco después, Edmund Pevensie, el hermano de Lucy, también entró en Narnia. Jadis lo encontró y, con su astucia y la tentación de las Delicias Turcas y el chocolate, se ganó su confianza y lealtad temporal. Manipuló a Edmund, prometiéndole convertirlo en príncipe y rey si traía a sus hermanos ante ella. Edmund, resentido con sus hermanos, cayó en la trampa. Jadis, al enterarse de que Tumnus había ayudado a Lucy, ordenó su arresto y lo convirtió en piedra en su castillo, un destino que reservaba para muchos que la desafiaban.

La Llegada de los Hijos de Adán y Hijas de Eva

Finalmente, los cuatro hermanos Pevensie – Peter, Susan, Edmund y Lucy – lograron entrar juntos en Narnia, huyendo accidentalmente de su ama de llaves. Fueron encontrados por una pareja de castores parlantes, amigos de Tumnus y leales a Aslan. Los castores les advirtieron sobre la Bruja Blanca y la profecía, y los guiaron hacia Aslan.

Edmund, aún bajo la influencia de Jadis y deseando la recompensa prometida, se escabulló para ir al castillo de la Bruja Blanca. Su llegada solitaria enfureció a Jadis, pero él intentó compensarlo revelando el paradero de sus hermanos y los castores. Jadis envió a sus lobos tras ellos, pero los niños y los castores ya habían huido, previendo sus movimientos.

En su camino, Jadis y Edmund encontraron a criaturas que celebraban la llegada de Papá Noel y disfrutaban de un festín, un signo inequívoco de que el invierno eterno estaba perdiendo su poder y la magia de Jadis comenzaba a romperse. Esto la llenó de ira.

El Encuentro con Aslan y el Sacrificio

A medida que el invierno retrocedía y la primavera florecía, Jadis tuvo que abandonar su trineo. Edmund, viajando con ella, comenzó a darse cuenta de que la bruja solo buscaba perjudicarle y maltratarle; su experiencia con ella fue un verdadero infierno. Cuando un lobo le informó a Jadis que Maugrim había muerto a manos de Peter, y que quince guerreros de Aslan venían a rescatar a Edmund, Jadis usó un hechizo para disfrazarse a sí misma y a su enano como roca y tronco, mientras el lobo iba a reunir su ejército. Los guerreros de Aslan rescataron a Edmund.

Jadis, consciente de que Edmund era un traidor según las antiguas leyes de Narnia, exigió una audiencia con Aslan. Según la Magia Profunda (leyes mágicas ancestrales grabadas en la Mesa de Piedra antes de que Narnia fuera creada), todo traidor le pertenecía a ella y debía ser sacrificado en la Mesa de Piedra. De no cumplirse esta ley, Narnia sería destruida por fuego y agua.

Aslan habló con Jadis en privado. En un acto de amor y sacrificio, Aslan ofreció su propia vida a cambio de la de Edmund. Jadis aceptó el trato, sin comprender completamente el poder de la magia aún más profunda. Esa noche, en la Mesa de Piedra, rodeada de monstruos y criaturas horribles que seguían a Jadis, la Bruja Blanca mató a Aslan con su cuchillo de piedra. Lucy y Susan, escondidas, fueron testigos horrorizadas de este terrible evento.

El Triunfo Aparente y la Derrota Final

Al día siguiente, con Aslan muerto, Jadis lideró a su ejército, mucho más numeroso que el de Peter, hacia la batalla en Beruna. Jadis parecía tener la ventaja, petrificando a todo aquel que se cruzaba en su camino con su varita de hielo. Sin embargo, Edmund, a pesar de estar herido por Jadis anteriormente, logró romper su varita mágica, privándola de su arma más efectiva para petrificar.

Jadis se enfrentó entonces a Peter con su cuchillo de piedra. Aunque Peter solo había entrenado con su espada por un corto tiempo, logró resistir a la bruja. Posiblemente, Jadis había perdido parte de su habilidad en combate cuerpo a cuerpo al depender demasiado de su varita. Justo cuando la batalla estaba en su punto más crítico, sucedió lo inesperado.

Jadis desconocía la Magia Más Profunda, una ley aún más antigua que la Magia Profunda inscrita en la Mesa de Piedra. Esta ley estipula que si una víctima voluntaria e inocente se sacrifica en lugar de un traidor, la Mesa de Piedra se romperá y la Muerte dará marcha atrás. Como Aslan era inocente y se sacrificó voluntariamente, resucitó.

Aslan no regresó solo. Viajó al castillo de Jadis y, con un aliento poderoso, devolvió a la vida a todas las estatuas de piedra que ella había creado, formando un ejército de refuerzo de más de mil guerreros narnianos. Llegaron al campo de batalla justo a tiempo. El ejército de Aslan diezmó a las fuerzas de Jadis. Finalmente, Aslan se enfrentó a la propia Bruja Blanca y le dio muerte, acabando así con su cruel reinado de cien años.

Intentos de Resurrección y Legado

Aunque Jadis fue derrotada y muerta, su influencia maligna persistió. Años después, durante la época de la tiranía telmarina, en el libro El Príncipe Caspian, un enano llamado Nikabrik, un hombre lobo y una hechicera intentaron traerla de vuelta a la vida, desesperados por cualquier poder que pudiera derrotar a sus opresores. Intentaron usar la sangre de Caspian X para romper el hechizo que la mantenía prisionera en una prisión de hielo. Peter logró impedir que Caspian cayera en el engaño de Jadis, quien intentaba seducirlo con falsas promesas. Fue Edmund quien, con una simple espada, atravesó la imagen de su antigua reina, destruyendo la prisión de hielo y haciendo que su presencia desapareciera. En el libro, esta "aparición" es más una manifestación de su magia o espíritu, no una resurrección completa.

En adaptaciones posteriores, como la cinematográfica de La Travesía del Viajero del Alba, Jadis aparece como una manifestación del miedo en la Isla Oscura, tentando a Edmund una vez más. Sin embargo, él logra superarla, demostrando cuánto ha crecido desde su primer encuentro.

Los Instrumentos de su Poder: El Cuchillo de Piedra y la Varita de Hielo

Jadis utilizó dos objetos principales como focos de su poder durante su reinado en Narnia:

  • El Cuchillo de Piedra: Este cuchillo fue el arma que Jadis utilizó para matar a Aslan en la Mesa de Piedra, cumpliendo así la ley de la Magia Profunda. Según el libro El León, la Bruja y el Armario, lo llevó consigo a la Batalla de Beruna. Sin embargo, en La Travesía del Viajero del Alba, se menciona que el cuchillo desapareció inmediatamente después de la muerte de Aslan y reside en la Mesa de Aslan, un lugar donde aquel que se siente queda encantado en un sueño eterno, solo rompible si alguien viaja al fin del mundo y nunca regresa.
  • La Varita de Hielo: El origen de esta varita es desconocido, pero era el instrumento principal de Jadis para imponer su voluntad. Un extremo de la varita fue utilizado para lanzar el hechizo que sumió a Narnia en cien años de invierno eterno, un estado que ella esperaba que durara para siempre. El otro extremo tenía el poder de petrificar a cualquier ser vivo que tocara. La usó para conquistar Narnia, reprimir rebeliones y en la batalla final contra el ejército de Aslan. Fue esta varita la que Edmund logró romper con su espada en la Batalla de Beruna, aunque Jadis consiguió herirle gravemente con el fragmento roto antes de que cayera. Después de la batalla, el destino de la varita es incierto, aunque es recordada en Narnia como un símbolo del mal.

El Legado en los Recuerdos de Edmund

El impacto de Jadis en Narnia y en sus habitantes fue profundo. Particularmente, la experiencia con la Bruja Blanca marcó a Edmund de por vida. Años después, ya siendo un hombre y uno de los Reyes de Narnia, Edmund reflexionó sobre su propia traición. Durante una discusión sobre el destino de un traidor, Edmund mencionó que incluso el peor de los traidores puede reformarse, refiriéndose implícitamente a sí mismo y a cómo fue manipulado por Jadis en su primera aventura. Su encuentro con la Bruja Blanca, aunque doloroso y vergonzoso, fue fundamental en su camino hacia la redención y la madurez.

Preguntas Frecuentes sobre Jadis, la Bruja Blanca

¿Cuál era el verdadero nombre de la Bruja Blanca?

Su verdadero nombre era Jadis.

¿De dónde provenía Jadis?

Jadis era originalmente la reina de un mundo llamado Charn. Descendía de la realeza y se decía que tenía vínculos con la raza de los genios, descendientes de Lilith.

¿Cómo llegó Jadis a Narnia?

Fue transportada accidentalmente a Narnia (pasando primero por Londres) por los niños Digory Kirke y Polly Plummer, quienes usaron anillos mágicos para viajar entre mundos.

¿Por qué Jadis impuso el invierno eterno en Narnia?

Impuso un invierno de cien años sin Navidad para evitar que se cumpliera una profecía que decía que su reinado terminaría con la llegada de dos Hijos de Adán y dos Hijas de Eva.

¿Qué era la Palabra Deplorable?

Era el conjuro más poderoso y terrible conocido en el mundo de Charn, capaz de aniquilar a todo ser viviente excepto a quien lo pronunciaba. Jadis lo usó para destruir su propio mundo.

¿Cómo murió la Bruja Blanca?

Jadis fue derrotada y muerta por Aslan en la Batalla de Beruna, después de que Aslan resucitara tras sacrificarse por Edmund.

¿Intentaron revivir a Jadis?

Sí, en el libro El Príncipe Caspian, un grupo intentó traerla de vuelta usando magia, pero el intento fue frustrado por Peter y Edmund.

Conclusión

Jadis, la Bruja Blanca, es una de las villanas más icónicas de la literatura fantástica. Su historia es una saga de ambición, destrucción, poder y un frío implacable. Desde su origen como la cruel reina de un mundo muerto hasta su reinado de hielo en Narnia y su eventual derrota por el sacrificio y la magia más profunda, Jadis representa la oscuridad que Aslan y los niños Pevensie deben superar. Su legado perdura en los recuerdos de quienes sufrieron bajo su dominio y en las historias que se cuentan en Narnia, recordatorio constante del peligro que acecha cuando el orgullo y la maldad reinan sin control.

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