14/05/2017
Frida Kahlo, una figura cuya imagen es tan cautivadora como su arte, prestaba una atención meticulosa a su apariencia. Aunque quizás su rostro no se ajustara a los cánones de belleza establecidos de su tiempo, Olga Campos, quien la estudió, describió la extraña y seductora belleza que irradiaba. Gran parte de esta imagen icónica fue construida y realzada conscientemente a través del maquillaje, una herramienta que Frida manejaba con habilidad.

Sus autorretratos, que constituyen una parte significativa de su obra, son un testimonio visual de esta dedicación. En ellos, vemos constantemente sus labios teñidos y firmemente cerrados (nunca mostraba los dientes), sus pómulos enrojecidos y, por supuesto, sus cejas oscuras y unidas, junto con su claramente visible bigote. Estos rasgos, a menudo enmarcados por fondos vibrantes o, a veces, una ominosa vacuidad, se convirtieron en sellos distintivos de su identidad artística y personal.

La cabeza y los hombros, formato recurrente en muchos de estos autorretratos, aunque no revelan detalles completos de su vestimenta, a menudo muestran cómo los colores de su maquillaje, como el de sus labios y pómulos, se coordinaban con elementos de su atuendo, como el bordado en el Autorretrato con vestido rojo y dorado (1941), aportando vitalidad a la paleta general de la pintura.
Rasgos Distintivos: Cejas y Bigote
De todas sus características, las cejas de Kahlo se convirtieron en su rasgo distintivo único. En sus diarios, las figuras que garabateaba a menudo utilizaban las cejas como una forma abreviada de representarse a sí misma. A diferencia de muchas mujeres de su círculo artístico, que quizás se ajustaban a los ideales de belleza de Hollywood reduciendo sus cejas a un arco delgado (como lo hacía Natasha Gelman, mecenas de Diego Rivera), Frida y otras artistas como Rosa Covarrubias y Tina Modotti conservaban sus cejas naturales.
Sin embargo, Frida no solo conservaba sus cejas naturales y enfatizaba sus propiedades alegóricas en sus autorretratos, sino que también las realzaba activamente con cosméticos. Entre sus posesiones ocultas, descubiertas en 2004, se encontró un lápiz de cejas Revlon en tono 'Ebony'. Además, la descripción de Olga Campos sobre los rituales cosméticos de la artista menciona el uso de Talika, un producto francés conocido por fomentar el crecimiento de cejas y pestañas. Esto sugiere un deseo no solo de aceptar, sino de potenciar este rasgo que la diferenciaba.
Aún más audaz que no depilarse entre las cejas para unirlas, fue la negativa de Kahlo a eliminar su bigote. Estos atributos andróginos eran una parte integral de su personalidad y su compleja sexualidad. Ella misma escribió: "De mi cara, me gustan las cejas y los ojos. Aparte de eso, no me gusta nada... Tengo el bigote y en general la cara del sexo opuesto." Esta aceptación y exhibición de rasgos que desafiaban las normas de feminidad de la época eran una declaración poderosa.
Los Productos en su Tocador
La información sobre los productos de maquillaje que Frida Kahlo utilizaba proviene de dos fuentes principales: las observaciones de Olga Campos entre 1949 y 1950 y los artículos encontrados entre sus pertenencias ocultas en 2004. Existe alguna discrepancia entre lo que Campos reportó y lo que se halló, lo que podría deberse a cambios en sus preferencias o a que Campos no vio todos los productos que poseía.
Según Olga Campos, Frida utilizaba colorete y polvo de arroz de la marca Coty. Sin embargo, entre los productos para la piel encontrados, se halló colorete Revlon en el tono 'Clear Red' y una polvera compacta de la misma marca. También se encontró un frasco de crema para piel seca Pond's, fabricada en México. Es interesante notar que Pond's basaba sus campañas publicitarias en el atractivo universal de la belleza, no en la raza o el color, afirmando ser "preferida por mujeres bellas en todas partes del mundo".
Para sus cejas y pestañas, además de peinarlas cuidadosamente, Campos menciona el uso de polvo negro Talika, un producto francés. Como se mencionó antes, también se descubrió un lápiz de cejas Revlon en 'Ebony'. Esto sugiere que usaba diferentes productos para definir y quizás estimular el crecimiento de sus cejas y pestañas.
El lápiz labial y el esmalte de uñas de Frida siempre eran de un color fuerte. Entre sus posesiones se encontraron varios esmaltes de uñas, incluyendo el 'Raven Red' de Revlon, y esmaltes Lastron en tonos 'Frosted Snow Pink' y 'Frosted Pink Lightening', además de una capa superior 'Seal-fast'. En cuanto a los labios, se halló un lápiz labial Revlon muy usado y manchado llamado 'Everything's Rosy', junto con una botella casi vacía del esmalte de uñas a juego. Frida también mencionó en una carta a Nickolas Muray un lápiz labial nuevo que su madre le regaló, con un estuche en azul pálido y dorado.
La expansión de marcas de cosméticos estadounidenses como Coty, Max Factor, Helena Rubinstein y Elizabeth Arden en América Latina durante la década de 1940 influyó en la disponibilidad de estos productos. El lápiz de cejas Revlon encontrado no era importado, sino fabricado en la Ciudad de México, donde Revlon abrió una base de producción en 1948. Aunque los ideales de belleza occidentales todavía prevalecían (como lo demuestra una columna de belleza de Claudette Colbert en un periódico mexicano), el auge de la industria cinematográfica mexicana y el éxito de estrellas como María Félix y Dolores del Río (amigas de los Rivera) también ayudaron a redefinir las nociones de belleza, haciendo que productos para tonos de piel multirraciales estuvieran más disponibles.
Aplicación y Estilo: ¿Natural o Declaración?
Olga Campos describió que Frida tenía una habilidad especial para aplicar maquillaje y lograr un "aspecto natural", dedicando mucho tiempo a este efecto. Esta descripción, sin embargo, parece contradictoria con la audacia de sus rasgos realzados, como las cejas unidas y el bigote visible, a menudo acentuados con colores fuertes en labios y pómulos. Quizás el "aspecto natural" se refería más a la técnica de aplicación sobre la piel, evitando un acabado acartonado o artificial, mientras que la elección de qué rasgos destacar y con qué intensidad era una decisión deliberada y artística.
Las fotografías de Nickolas Muray, pionero de la fotografía en color, capturaron a Frida en un momento de sofisticación, mostrando su vestido Tehuana, sus anillos, su esmalte de uñas brillante y su rostro recién maquillado con lápiz labial, colorete y polvo. Estas imágenes, a diferencia de los retratos monocromáticos anteriores, 'colorean' la imagen de Frida y documentan su estilo, incluyendo el uso de maquillaje, quizás adquirido durante su estancia en San Francisco en 1930.
El Maquillaje como Expresión y Símbolo
Más allá de la estética, el maquillaje tenía un significado personal y simbólico para Frida. Expresaba afecto con besos de lápiz labial en las cartas y fotografías que enviaba a Diego Rivera y otros amigos y amantes. En 1939, escribió a Nickolas Muray: "Te mando millones de besos para tu hermoso cuello para que se sienta mejor... Para ti, mi queridísimo Nick, todo mi corazón, sangre y todo mi ser. Te adoro. Frida." Estos besos marcados con lápiz labial eran una extensión física y colorida de su afecto.
El lápiz labial le daba placer, como se ve en su mención del regalo de su madre. La industria cosmética de la época utilizaba un lenguaje de optimismo al describir los colores, sugiriendo que la belleza y el bienestar estaban intrínsecamente ligados. Frida también estaba preocupada por las propiedades simbólicas del color, pero para ella los significados eran más profundos. En su diario, escribió sobre el magenta "¿sangre? ¿Quién sabe?" y el rojo puntúa frecuentemente sus pinturas, desde el bordado de su blusa en Yo y mi muñeca (1937) hasta las cintas, flores, gotas de sangre y venas que impregnan otras obras.
La calidez de los labios y pómulos de Kahlo en algunos de sus autorretratos sugiere un agarre febril de la vida, una vitalidad a pesar de sus sufrimientos. Sin embargo, la palidez en otros, como en La columna rota (1944), sugiere un pulso apenas latiendo, reflejando su frágil estado físico. El maquillaje, por lo tanto, no solo embellecía, sino que también comunicaba su estado emocional y físico, siendo una capa más de simbolismo en su compleja auto-representación.
Comparativa de Productos: ¿Qué se Sabe?
Basándonos en las fuentes, podemos intentar comparar la información:
| Producto | Según Olga Campos (1949-50) | Encontrado entre posesiones (2004) |
|---|---|---|
| Colorete | Coty | Revlon 'Clear Red' |
| Polvo | Polvo de arroz Coty | Polvera compacta Revlon |
| Cejas/Pestañas | Polvo negro Talika | Lápiz de cejas Revlon 'Ebony', Polvo negro Talika (mencionado por Campos) |
| Lápiz Labial | Color fuerte | Revlon 'Everything's Rosy', Lápiz labial nuevo (regalo, estuche azul/dorado) |
| Esmalte de Uñas | Color fuerte | Revlon 'Raven Red', Revlon 'Everything's Rosy' (a juego), Lastron 'Frosted Snow Pink', Lastron 'Frosted Pink Lightening', Seal-fast top coat |
| Crema | No menciona | Pond's dry skin cream (hecha en México) |
| Otros | No menciona | Limitas de uñas con embalaje |
Esta tabla muestra que, si bien algunas marcas como Coty y Revlon aparecen en ambos relatos, hay diferencias. Esto subraya que Frida probablemente usaba una variedad de productos a lo largo del tiempo, influenciada por la disponibilidad y quizás por su curiosidad.
Preguntas Frecuentes sobre el Maquillaje de Frida Kahlo
¿Qué marcas de maquillaje usaba Frida Kahlo?
Según las fuentes disponibles, usaba marcas como Coty, Revlon, Talika, Pond's y Lastron.
¿Se depilaba las cejas Frida Kahlo?
No, mantenía sus cejas naturales y unidas. Incluso las realzaba con productos como lápiz de cejas Revlon y polvo Talika.
¿Por qué no se quitaba el bigote?
Frida consideraba su bigote como parte de sus atributos andróginos y una característica de su rostro que aceptaba y que formaba parte de su identidad y auto-representación.
¿Buscaba un look natural con su maquillaje?
Olga Campos describió que buscaba un "aspecto natural" en la aplicación, pero sus elecciones de realzar rasgos como las cejas y el bigote y usar colores fuertes sugieren que su objetivo no era pasar desapercibida, sino definir y presentar su imagen de manera consciente y audaz.
¿Qué colores le gustaban para los labios y uñas?
Le gustaban los colores fuertes. El rojo era recurrente en sus labios y uñas, y este color tenía un profundo simbolismo para ella, relacionado con la vida, la sangre y la emoción.
¿El maquillaje tenía algún significado para ella?
Sí, el maquillaje era una forma de expresión personal, una herramienta en su auto-representación artística y una manera de comunicarse (como con los besos de lápiz labial). Los colores que usaba también tenían significados simbólicos profundos, vinculados a su arte y a su experiencia vital.
El maquillaje de Frida Kahlo fue, por tanto, mucho más que simple embellecimiento. Fue una extensión de su arte, una declaración de identidad, un desafío a las normas de belleza y una forma de comunicar su mundo interior. Cada trazo de lápiz de cejas, cada aplicación de colorete, cada color vibrante en sus labios o uñas, contribuía a la construcción de la figura icónica que sigue fascinando al mundo hoy en día.
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