27/08/2019
En ocasiones, algo tan aparentemente sencillo como una pasada de delineador, un toque de labial o unas pestañas maquilladas puede trascender su función cosmética. Para muchas personas, el maquillaje es más que solo un producto; puede ser una forma poderosa de autocuidado y autoexpresión que nutre la confianza y apoya un sentido saludable de identidad. Esto es especialmente relevante en momentos en que ese sentido de identidad se siente frágil y esquivo, como suele ocurrir con la depresión.

La depresión a menudo adormece nuestros sentidos y emociones. En los días en que todo se siente demasiado difícil o abrumador, el acto sensorial de maquillarse puede ofrecer un breve respiro. Nos ayuda a conectarnos con el momento presente y a romper esos bucles de pensamiento negativos que tanto nos afectan. Un estudio controlado y aleatorizado publicado en la revista Dermatology and Therapy encontró que el uso persistente y frecuente de maquillaje puede ayudar a reducir los síntomas depresivos y mejorar la percepción de la autoimagen con el tiempo.
A continuación, exploraremos exactamente cómo el maquillaje puede revitalizar no solo nuestra apariencia, sino también cómo nos sentimos.
Los Beneficios Psicológicos de una Rutina de Maquillaje
Es fundamental entender que una rutina de maquillaje nunca debe considerarse un reemplazo para el tratamiento profesional de la depresión. La terapia, la medicación y el apoyo de profesionales de la salud mental son esenciales. Dicho esto, el maquillaje sí puede ser una herramienta complementaria valiosa para ayudar a manejar los síntomas. Aquí te explicamos cómo:
Sentido de Control
La depresión y la ansiedad a menudo vienen acompañadas de una abrumadora sensación de impotencia. Participar en un ritual estructurado y predecible, como una rutina de maquillaje, ofrece un sentimiento de estabilidad cuando la vida parece caótica, según Stephanie Boucher, psicoterapeuta registrada especializada en depresión, ansiedad y trauma. También proporciona un sentido de agencia, ofreciendo una forma pequeña pero tangible de recuperar el control de tu día, añade la Dra. Mikki Lee Elembaby, psicóloga clínica.
Impulso a la Autoestima
Rutinas de autocuidado como esta "nos ponen de nuevo en contacto con nuestro deseo de vernos y sentirnos bien", dice Jillian Amodio, trabajadora social. Cuando cuidamos nuestra mente y cuerpo con un enfoque deliberado, enraizado en el amor y la apreciación, enviamos un mensaje poderoso al cerebro: "Yo importo". Esto, a su vez, puede impulsar nuestra autoestima y sentido de valía, explica Amodio.
Expresión Creativa
"La creatividad permite una liberación emocional sin palabras", señala Boucher. Experimentar con diferentes productos, colores y estilos de maquillaje puede ser una forma divertida y liberadora de desviar la atención de pensamientos intrusivos y expresarte, incluso si el look nunca sale de tu espejo del baño, dice Amodio.
Beneficios Sociales y Emocionales
Una rutina de maquillaje también puede impactar positivamente nuestro bienestar emocional y social a través de:
Mejora en las Interacciones Sociales
Una rutina de maquillaje puede ayudarte a sentirte más preparada y arreglada, reduciendo la sensación de timidez en situaciones sociales. "Esto podría hacer que las interacciones parezcan menos aterradoras y más agradables", comenta la Dra. Elembaby. Según Amodio, también podría servir como un tema para romper el hielo o un punto en común para conectar con otros, dada la popularidad de las tendencias de maquillaje, facilitando la participación en conversaciones a pesar de la baja motivación o la ansiedad social que a menudo acompañan a la depresión.
Mejora del Estado de Ánimo
La depresión se considera un estado en el que se tiene una visión excesivamente crítica de uno mismo, del mundo y del futuro. Por eso, "vivir el momento presente es realmente difícil cuando te sientes deprimida. Tener una perspectiva positiva puede ser aún más difícil", afirma Celeste Simmons, psicóloga. Una rutina de maquillaje puede ayudar con ambos aspectos al actuar como una forma de 'activación conductual'. La activación conductual es un enfoque psicológico que consiste en participar en algo significativo y placentero para mejorar el estado de ánimo, incluso si la motivación es baja, explica la Dra. Simmons.
Esto, a su vez, activa el sistema de recompensa del cerebro, liberando neurotransmisores como la dopamina, que pueden elevar el estado de ánimo y reforzar las conductas de autocuidado, señala la Dra. Elembaby. Channing Muller, empresaria y entrenadora de 39 años, comparte: "En la universidad, mi hermandad solía decir: 'Tómate los cinco extra', como recordatorio para dedicar cinco minutos adicionales al arreglo personal antes de salir y presentar una imagen cuidada en nombre de la organización. Casi 20 años después, todavía me digo 'tómate los cinco extra' en los días en que me siento particularmente apurada y un poco agotada. Ahora, sin embargo, sé que esos cinco minutos adicionales no son solo para verme bien, sino para reconocer cómo la presentación personal tiene un efecto directo en mi estado de ánimo y confianza".
Mindfulness y Enfoque
Otro beneficio interesante para la salud mental de una rutina de maquillaje es su capacidad para promover la mindfulness (atención plena) mediante:
Aplicación Consciente
"En terapia, el mindfulness se utiliza en el tratamiento de la mayoría de las enfermedades mentales, incluyendo la depresión y la ansiedad", dice Morgan DeLeo, terapeuta de Nueva York especializada en depresión, ansiedad y problemas de autoestima. El mindfulness es la práctica de estar plenamente presente en el momento y volverse más consciente de uno mismo sin juzgar. "Los pasos lentos, medidos y repetitivos de aplicar maquillaje fomentan la conciencia del momento presente", dice Boucher. Centrarse en diferentes colores, texturas, aromas y sensaciones puede desviar la mente de pensamientos ansiosos o depresivos, creando un efecto calmante, explica. Shanna Bynes Bradford, aromaterapeuta y esteticista médica de 48 años, comenta: "Considero mi rutina de maquillaje 'terapia' porque me permite simplemente concentrarme... y silenciar mi mente del estrés y el exceso de pensamiento".

La Rutina como Técnica de Anclaje
El anclaje (grounding) es una herramienta psicológica que te ayuda a activar tus sentidos y concentrarte en algo tangible para gestionar mejor tus pensamientos y emociones, explica la Dra. Simmons. Una rutina de maquillaje puede ayudarte a lograr precisamente eso, añade. La experiencia sensorial de maquillarse puede ser muy táctil y visualmente atractiva, lo que puede estimularnos a estar presentes, señala DeLeo. "Obliga a tu cerebro a no darle tanto espacio a los 'qué pasaría si' de los pensamientos intrusivos", dice. Además, la estructura, previsibilidad y sentido de control que proporciona una rutina constante actúan como "anclas" mentales que pueden ayudarnos a mantenernos presentes y anclados.
Cómo Incorporar el Maquillaje en un Plan de Manejo de la Depresión
Aquí tienes cuatro formas respaldadas por expertos para usar el maquillaje como una práctica de autocuidado sin sentirte abrumada:
- Empieza poco a poco: Amodio sugiere comenzar con un solo producto de maquillaje para facilitar la entrada en la rutina. "Recomendaría ponerlo en un lugar de fácil acceso para fomentar su uso", dice DeLeo.
- Mantenlo simple: Mantén la rutina sencilla y concéntrate en la experiencia en general, sugiere Amodio. ¿Cómo te sentías antes? ¿Cómo te sientes después? ¿A qué huelen los productos? ¿Qué sensación tienen? Considera usar productos de maquillaje híbridos para simplificar el proceso. Piensa en bálsamos labiales con color y SPF o barras de maquillaje hidratantes multiusos.
- Prueba el "habit stacking" (apilamiento de hábitos): Esto consiste básicamente en "enganchar" un nuevo hábito a uno ya establecido para que sea más fácil que se mantenga. Por ejemplo, puedes maquillarte justo después de cepillarte los dientes, dice DeLeo.
- Hazlo relajante: Amodio sugiere combinar tu rutina de maquillaje con afirmaciones positivas, una meditación mindfulness o tu podcast favorito para hacer el proceso aún más edificante.
Resultados de un Estudio sobre Maquillaje y Síntomas Depresivos
Un estudio reciente buscó medir el efecto de introducir el uso frecuente de maquillaje en la mejora de los síntomas depresivos en mujeres adultas con poder adquisitivo medio-bajo que no usaban maquillaje frecuentemente. El estudio aleatorizó a participantes en un grupo de prueba (que recibió estímulos y productos para fomentar el uso frecuente de maquillaje) y un grupo de control (sin intervención).
Se utilizaron varios instrumentos para la evaluación:
- Escala de Auto-evaluación de Depresión de Zung (ZSDS): Una herramienta común para medir la presencia e intensidad de los síntomas depresivos.
- Test del Espejo: Utilizado para evaluar la percepción de la autoimagen.
- Nivel de Cortisol Salival: Un biomarcador utilizado para medir los niveles de estrés.
Los resultados demostraron:
- Una reducción sostenida en los síntomas depresivos (reducción de 8.3 puntos porcentuales en el Índice Zung promedio) en el grupo que aumentó su frecuencia de uso de maquillaje, en comparación con el grupo que no lo hizo.
- Una mejora significativa en la percepción de la autoimagen (aumento del 25% en la puntuación promedio obtenida en el test del espejo) en el grupo de prueba, especialmente después de la primera aplicación de maquillaje y mantenida con el uso frecuente.
- Una influencia específica en los niveles de cortisol salival (reducción del 55% en la concentración de cortisol salival) después de la primera aplicación de maquillaje y el taller, aunque este efecto no se mantuvo a largo plazo.
El estudio concluyó que fomentar el uso frecuente de maquillaje, una práctica simple y de bajo costo, puede contribuir a una mejora efectiva y sostenible en el bienestar y la salud mental de una parte significativa de la población.
| Medida | Grupo que Aumentó Uso de Maquillaje | Grupo que No Aumentó Uso de Maquillaje | Impacto Observado |
|---|---|---|---|
| Síntomas Depresivos (Índice Zung) | Reducción sostenida significativa | Sin cambios significativos | Uso frecuente de maquillaje asociado a menor intensidad de síntomas |
| Percepción de Autoimagen (Test Espejo) | Mejora significativa | Sin cambios significativos | Uso frecuente de maquillaje asociado a mejor autoimagen |
| Nivel de Cortisol Salival (Estrés) | Reducción significativa (corto plazo, post-taller) | Sin cambios significativos | Efecto de reducción de estrés inmediato tras la intervención |
Preguntas Frecuentes
¿El maquillaje puede curar la depresión?
No. Es crucial entender que el maquillaje es una herramienta de apoyo y autocuidado, no un tratamiento ni una cura para la depresión. La depresión es una condición compleja que requiere atención profesional, ya sea a través de terapia, medicación u otras intervenciones médicas.
¿Cómo ayuda exactamente el maquillaje con los síntomas depresivos?
Ayuda de varias maneras: proporciona un sentido de control y estructura a través de la rutina, impulsa la autoestima al enfocarse en el cuidado personal, permite la expresión creativa, mejora las interacciones sociales al sentirse más preparado y fomenta el mindfulness al concentrarse en la aplicación y las sensaciones.
¿Necesito hacer looks de maquillaje elaborados para obtener estos beneficios?
Absolutamente no. Los beneficios provienen de la rutina, el acto de autocuidado y la conexión con el momento presente. Puedes empezar con pasos muy simples, como aplicar un bálsamo labial con color o un poco de corrector. Lo importante es el ritual y cómo te hace sentir.
¿Qué pasa si no tengo ganas de maquillarme cuando me siento deprimida?
Es comprensible. La depresión a menudo reduce la motivación. Intenta empezar con el paso más pequeño posible, como simplemente lavarte la cara o aplicar una crema hidratante. Si puedes dar un paso más, quizás solo un producto. La clave es la activación conductual, hacer una pequeña acción positiva incluso cuando la motivación es baja. Poner el producto en un lugar visible y fácil de alcanzar puede ayudar.
¿Hay alguna investigación que respalde esto?
Sí, como se menciona en el artículo, un estudio controlado ha demostrado una relación positiva entre el uso frecuente de maquillaje y la reducción de los síntomas depresivos, así como una mejora en la percepción de la autoimagen.
Conclusión
Para quienes viven con depresión, una rutina de maquillaje puede ser una salida creativa poderosa y accesible que puede mejorar el estado de ánimo y la autoestima. Ya sea que disfrutes experimentando con colores vibrantes o prefieras un enfoque minimalista, lo que realmente importa es cómo te sientes mientras lo haces. A eso, levanto mi esponja de maquillaje. Dicho esto, es vital recordar que, si bien el maquillaje puede ser una herramienta valiosa de autocuidado, no sustituye el tratamiento o la terapia profesional. Siempre busca ayuda médica si estás experimentando síntomas de depresión.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Maquillaje y Depresión: ¿Una Ayuda? puedes visitar la categoría Belleza.
