¿Cómo maquillarse cuando la piel se descama?

¿Por qué mi maquillaje se descascara?

07/04/2021

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¿Te has mirado al espejo después de maquillarte y has notado que tu base se ve irregular, se acumula en ciertas zonas o parece que se está desprendiendo? Esta frustrante situación, conocida como maquillaje que se descascara, con parches o 'pilling', es sorprendentemente común. Es como si tu base se negara a fundirse con tu piel, dejando al descubierto textura, sequedad o incluso formando pequeñas bolitas. Aunque podrías pensar que el problema es la base de maquillaje que estás usando, la verdad es que, en la gran mayoría de los casos, el verdadero culpable se esconde en otro lugar: tu rutina de cuidado de la piel.

Lograr un acabado de maquillaje uniforme y que dure todo el día depende enormemente del 'lienzo' sobre el que trabajas. Una piel bien preparada y cuidada es fundamental. Si la piel subyacente no está en condiciones óptimas, incluso la base más cara y de mejor calidad tendrá dificultades para adherirse de manera uniforme y lucir impecable. El maquillaje tiende a resaltar la textura existente, ya sea sequedad, células muertas, exceso de grasa o deshidratación. Por lo tanto, antes de culpar a tu base, es esencial revisar y optimizar tu rutina de cuidado facial.

¿Qué significa cuando el maquillaje se descascara?
¿Sientes que tu base de maquillaje se acumula y se descascara? Esto suele significar que los productos de cuidado de la piel que tienes debajo no combinan bien . Deja siempre tiempo suficiente para que tus sérums y cremas hidratantes se sequen entre capas. Aplicar sérums hidratantes sobre la piel húmeda también puede ayudar.

¿Por qué se descascara el maquillaje? El verdadero origen del problema

Como mencionamos, el 90% de las veces, el maquillaje que se descascara, se separa o forma parches se debe a problemas con el cuidado de la piel, no con la base en sí. Piensa en tu piel como la pared sobre la que vas a pintar. Si la pared está sucia, tiene grietas o la pintura anterior se está cayendo, la nueva capa de pintura (tu base de maquillaje) no se verá bien, por muy buena que sea la pintura. De manera similar, si tu piel no está limpia, hidratada y con una textura uniforme, la base no se asentará correctamente.

Los principales factores relacionados con el cuidado de la piel que contribuyen a este problema incluyen:

  • Acumulación de células muertas: Las células cutáneas muertas en la superficie de la piel pueden crear una textura irregular a la que la base se aferra, haciendo que se vea escamosa.
  • Sequedad y deshidratación: La piel seca o deshidratada carece de humedad, lo que hace que la base se "chupe" la poca hidratación que hay, adhiriéndose a las zonas secas y acentuando la textura. La piel deshidratada, incluso si es grasa, puede tener una capa superficial seca que causa este problema.
  • Limpieza inadecuada: Los residuos de maquillaje, protector solar y suciedad que no se eliminan correctamente pueden acumularse y crear una superficie irregular.
  • Incompatibilidad de productos: Usar productos de cuidado de la piel que no se llevan bien entre sí (por ejemplo, productos a base de agua sobre productos a base de aceite que no se han absorbido) puede causar que se formen bolitas o que la base se separe.
  • No dejar que los productos se absorban: Aplicar la base demasiado pronto después de aplicar los productos de cuidado de la piel puede hacer que se mezclen de forma incorrecta, resultando en pilling o parches.

Abordar estos problemas subyacentes es la clave para lograr un acabado de maquillaje impecable. Aquí te explicamos cómo hacerlo paso a paso.

1. ¿Estás limpiando tu piel correctamente?

Parece obvio, pero una limpieza facial adecuada es el primer y más crucial paso. Los residuos de maquillaje, protector solar, sebo y contaminantes se acumulan en la superficie de la piel y dentro de los poros. Si estos no se eliminan por completo, crean una capa irregular que impide que la base se adhiera de manera uniforme.

Muchas personas subestiman la importancia de una limpieza profunda, a veces utilizando solo toallitas desmaquillantes, que a menudo simplemente esparcen la suciedad en lugar de eliminarla por completo. Esto puede dejar una película invisible que causa problemas con la aplicación del maquillaje.

La técnica de la doble limpieza es altamente recomendable, especialmente si usas maquillaje o protector solar a diario. Consiste en dos pasos:

  1. Primero, usa un limpiador a base de aceite (como un bálsamo limpiador o un aceite limpiador) para disolver el maquillaje, el protector solar y el sebo. Masajea suavemente sobre la piel seca o ligeramente húmeda, luego emulsiona con un poco de agua y enjuaga.
  2. Segundo, usa un limpiador a base de agua (gel, crema o leche) para eliminar cualquier residuo restante y limpiar la piel en profundidad. Masajea sobre la piel húmeda y enjuaga.

Esta combinación asegura que tu piel esté completamente limpia y fresca, proporcionando una base lisa para el maquillaje. Una limpieza adecuada es fundamental para prevenir la acumulación que puede llevar a un maquillaje con parches.

2. Incorpora la exfoliación en tu rutina

La exfoliación es esencial para eliminar las células muertas y secas que se acumulan en la superficie de la piel. Esta acumulación no solo puede hacer que la piel se vea opaca, sino que también crea una textura irregular a la que la base de maquillaje puede adherirse de forma desigual, resultando en un aspecto escamoso o con parches.

Exfoliar regularmente (generalmente de 1 a 3 veces por semana, dependiendo de tu tipo de piel y el tipo de exfoliante) ayuda a suavizar la superficie de la piel, permitiendo que la base se deslice y se adhiera de manera mucho más uniforme. Hay diferentes tipos de exfoliantes:

  • Exfoliantes químicos: Utilizan ácidos como el glicólico, láctico, salicílico o enzimas para disolver las uniones entre las células muertas. Suelen estar en formatos como sérums, tónicos o mascarillas. Son excelentes para suavizar la textura y mejorar la luminosidad.
  • Exfoliantes físicos: Utilizan partículas (granulados) o herramientas (cepillos) para pulir mecánicamente la superficie de la piel. Es importante elegir exfoliantes físicos suaves y no frotar con demasiada fuerza para evitar irritación.

Elige un tipo de exfoliante adecuado para tu tipo de piel y sus necesidades. Si tienes la piel sensible, opta por exfoliantes químicos suaves o enzimáticos. La exfoliación regular revelará una piel más fresca y lisa, creando un lienzo mucho mejor para tu maquillaje.

3. ¿Estás usando la crema hidratante correcta?

Una piel bien hidratada es una piel feliz y un lienzo perfecto para el maquillaje. La deshidratación es una causa muy común de que el maquillaje se vea con parches, incluso en pieles grasas. Cuando la piel está deshidratada, las capas superficiales se secan y se vuelven rugosas. La base de maquillaje se aferra a estas zonas secas, acentuando la textura y haciendo que la piel se vea escamosa.

Contrario a la creencia popular, tener la piel grasa no significa que debas saltarte la crema hidratante o usar solo productos matificantes. A menudo, la piel grasa es en realidad grasa *y* deshidratada. Esto ocurre cuando la piel produce exceso de sebo para compensar la falta de agua. En estos casos, usar solo productos secantes empeora la deshidratación y los parches.

Usar una crema hidratante adecuada a diario es fundamental. Busca fórmulas que contengan ingredientes humectantes (que atraen agua a la piel, como el ácido hialurónico o la glicerina) y emolientes (que suavizan y alisan la piel, como ceramidas o ácidos grasos). Para zonas particularmente secas o con tendencia a descamarse (como alrededor de la nariz o entre las cejas), considera aplicar una crema más rica o incluso un bálsamo o ungüento oclusivo por la noche para crear una barrera que selle la humedad y suavice la piel.

Si te preocupa el brillo, puedes usar cremas hidratantes más ligeras durante el día y reservar las fórmulas más ricas o los aceites faciales para tu rutina nocturna. La clave es asegurar que tu piel esté flexible y bien hidratada antes de aplicar cualquier maquillaje.

4. Preparación de la piel antes de la base para un acabado más suave

Una vez que tienes tu rutina regular de cuidado de la piel optimizada, los productos que aplicas justo antes de la base son igualmente importantes para un acabado impecable. La 'preparación de la piel' o 'skin prep' es el puente entre tu cuidado facial y tu maquillaje.

Si tu piel tiende a "tragarse" el maquillaje o a verse seca, aplicar un sérum hidratante justo antes puede marcar una gran diferencia. Los sérums con ácido hialurónico o glicerina reponen la humedad y rellenan temporalmente las líneas finas y la textura, creando una superficie más lisa para la base.

Las prebases o primers también juegan un papel crucial. Existen diferentes tipos:

  • Prebases hidratantes: Ideales para pieles secas o deshidratadas. Añaden una capa extra de humedad y ayudan a que la base se adhiera mejor, prolongando su duración.
  • Prebases matificantes: Perfectas para pieles grasas o mixtas, especialmente en la zona T (frente, nariz, barbilla). Ayudan a controlar el brillo y a minimizar la apariencia de los poros. Sin embargo, si tienes la piel grasa *y* deshidratada, es mejor usar una prebase matificante solo en las zonas donde realmente necesitas controlar el brillo, después de haber hidratado bien la piel con un sérum o crema.
  • Prebases alisadoras/rellenadoras de poros: Contienen siliconas que crean una superficie lisa y difuminan la apariencia de los poros y las líneas finas.

Elige una prebase según las necesidades de tu piel y el acabado que desees. Una prebase adecuada no solo mejora la aplicación y apariencia de la base, sino que también puede ayudar a que dure más tiempo.

5. Cómo evitar que la base se separe o forme bolitas (pilling)

El 'pilling' (cuando los productos se frotan y forman pequeñas bolitas) y la separación de la base son problemas comunes que a menudo están relacionados con la compatibilidad de los productos y el tiempo de espera entre aplicaciones.

Si experimentas pilling, es probable que los productos de cuidado de la piel que has aplicado antes de la base no se hayan absorbido completamente o que no sean compatibles entre sí. Aquí tienes algunos consejos:

  • Da tiempo a la absorción: Después de aplicar cada producto de cuidado de la piel (sérum, crema hidratante, protector solar, prebase), espera uno o dos minutos para que se absorba bien en la piel antes de pasar al siguiente paso. Esto permite que cada capa se asiente correctamente.
  • Considera la base de los productos: Los productos a base de agua y los productos a base de aceite pueden no mezclarse bien. Si tu base es a base de agua, usar un aceite facial justo antes sin que se absorba completamente podría causar separación. Intenta usar productos con bases similares en capas consecutivas.
  • Menos es más: Aplicar demasiada cantidad de cada producto de cuidado de la piel puede saturar la piel y dificultar la absorción, aumentando el riesgo de pilling.

Si tu base se separa a lo largo del día, especialmente en zonas grasas, resiste la tentación de aplicar más polvo por encima. Esto a menudo solo acentúa la textura. En su lugar, intenta retocar suavemente las zonas grasas con una pequeña cantidad de polvo translúcido usando una brocha pequeña o una borla, presionando en lugar de frotando.

6. La técnica de aplicación de la base también importa

Aunque el cuidado de la piel es la base, la forma en que aplicas tu base de maquillaje también influye en el acabado, especialmente si tienes textura en la piel o zonas secas.

Aplicar la base frotando o "cepillando" con una brocha puede, paradójicamente, levantar las células secas o acentuar la textura existente, haciendo que el maquillaje se vea irregular. En lugar de eso, prueba una técnica de presión y pequeños toques.

La mejor herramienta para esto es una esponja de maquillaje húmeda. Humedece la esponja con agua o un spray fijador hidratante (como un spray facial o un spray fijador), exprime el exceso de agua para que esté húmeda pero no goteando, y luego utiliza la esponja para aplicar y difuminar la base dando pequeños toques o presionando suavemente el producto sobre la piel. Esta técnica ayuda a fundir la base con la piel de manera uniforme, sin arrastrar ni acentuar la textura. Es especialmente efectiva alrededor de la nariz y en zonas con poros visibles o sequedad.

Puedes usar diferentes tamaños de esponjas para áreas más grandes y pequeñas, e incluso para aplicar corrector, contorno en crema o colorete en crema. La clave es la técnica de presionar/tocar, que empuja el producto hacia la piel en lugar de arrastrarlo sobre ella.

Preguntas frecuentes sobre el maquillaje con parches

P: Tengo la piel grasa, ¿por qué mi base se ve con parches y se descascara?
R: La piel grasa también puede estar deshidratada. La falta de agua en las capas superficiales puede causar sequedad y textura, incluso si hay exceso de sebo. Asegúrate de hidratar bien tu piel con productos adecuados para piel grasa pero que también proporcionen hidratación. Usa prebases matificantes solo en las zonas donde realmente necesites controlar el brillo, después de haber hidratado el resto del rostro.

P: ¿Debería simplemente comprar una base diferente?
R: No necesariamente. Si bien algunas fórmulas de base funcionan mejor en ciertos tipos de piel, si tu piel no está bien preparada, incluso la mejor base puede verse mal. Es más efectivo abordar primero los problemas de cuidado de la piel. Una vez que tu piel esté limpia, exfoliada e hidratada, es probable que tu base actual funcione mucho mejor. Si después de optimizar tu rutina de cuidado de la piel sigues teniendo problemas, entonces podrías considerar probar una base con una fórmula diferente (quizás más hidratante si tu piel es seca, o de larga duración si es grasa).

P: ¿Por qué mi base o mis productos de cuidado de la piel forman bolitas cuando los aplico (pilling)?
R: El pilling suele ocurrir cuando los productos no se absorben correctamente o no son compatibles entre sí. Asegúrate de esperar suficiente tiempo (uno o dos minutos) entre la aplicación de cada producto de cuidado de la piel y la prebase. También, verifica si estás mezclando productos a base de agua con productos a base de aceite que no se asientan bien juntos. Menos cantidad de producto a menudo ayuda también.

P: ¿Con qué frecuencia debo exfoliarme si mi maquillaje se descascara?
R: La frecuencia ideal es de 1 a 3 veces por semana, dependiendo de tu tipo de piel y del tipo de exfoliante que uses. Si tienes la piel sensible, empieza con menos frecuencia (una vez por semana) y usa un exfoliante suave. La exfoliación regular elimina las células muertas que causan la textura irregular.

P: ¿Puedo usar una brocha para aplicar la base si mi piel tiene textura?
R: Puedes, pero a menudo una esponja de maquillaje húmeda es una mejor opción para pieles con textura o sequedad. La técnica de presionar con una esponja húmeda ayuda a fundir la base con la piel sin acentuar las zonas secas o rugosas, mientras que frotar con una brocha a veces puede empeorar el problema.

En resumen: El cuidado de la piel es la clave

Si tu base de maquillaje se descascara, se ve con parches o no se asienta bien, recuerda que la solución reside principalmente en el cuidado de tu piel. Una limpieza profunda y regular (considera la doble limpieza), la exfoliación constante para eliminar las células muertas, una hidratación adecuada para tu tipo de piel (incluso si es grasa) y una preparación cuidadosa de la piel antes de maquillarte son pasos fundamentales.

Además, presta atención a la compatibilidad de tus productos y da tiempo a que se absorban. Finalmente, considera la técnica de aplicación: usar una esponja húmeda con movimientos de presión puede hacer una gran diferencia en cómo se ve la base sobre la textura de la piel. Al invertir tiempo y esfuerzo en el cuidado de tu piel, no solo mejorarás su salud general, sino que también crearás el lienzo perfecto para que tu maquillaje luzca impecable, uniforme y dure mucho más tiempo.

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