19/11/2022
Los laxantes son una herramienta común y efectiva para aliviar el estreñimiento, una condición que afecta a muchas personas y que se caracteriza por la dificultad o la infrecuencia de las evacuaciones intestinales. Se suelen recurrir a ellos cuando los cambios en el estilo de vida, como aumentar la ingesta de fibra, beber suficiente agua y hacer ejercicio regularmente, no logran resolver el problema. Están ampliamente disponibles, tanto sin receta médica en farmacias y supermercados como bajo prescripción facultativa.

Sin embargo, a pesar de su utilidad, muchas personas experimentan sensaciones incómodas o se sienten 'mal' después de tomar laxantes. Esta preocupación es válida y se debe principalmente a los efectos secundarios que pueden generar. Comprender por qué ocurren estas molestias y cómo varían según el tipo de laxante es fundamental para utilizarlos de manera segura y efectiva, minimizando el malestar.
Tipos Comunes de Laxantes y Cómo Funcionan
Existen varios tipos de laxantes, y su mecanismo de acción influye directamente en los efectos que pueden producir en el cuerpo. Conocer los principales tipos te ayudará a entender mejor las posibles reacciones:
Laxantes Formadores de Volumen
Estos laxantes funcionan aumentando la 'masa' o el peso de las heces. Lo hacen absorbiendo agua en el intestino para formar un gel voluminoso. Este aumento de volumen estimula el movimiento natural del intestino (peristaltismo), facilitando la evacuación. Tardan entre 2 y 3 días en hacer efecto. Ejemplos comunes incluyen la cáscara de psyllium (ispaghula) y la metilcelulosa. Debido a que añaden volumen y pueden fermentar en el intestino, a menudo causan hinchazón y gases, especialmente al inicio del tratamiento.
Laxantes Osmóticos
Los laxantes osmóticos actúan atrayendo agua desde otras partes del cuerpo hacia el intestino grueso. Esta agua adicional ablanda las heces, haciéndolas más fáciles de pasar. Al igual que los formadores de volumen, suelen tardar entre 2 y 3 días en ser efectivos. Ejemplos incluyen la lactulosa (nombres comerciales como Duphalac y Lactugal) y el macrogol o polietilenglicol (nombres comerciales como Movicol, Laxido, CosmoCol, Molaxole y Molative). Su mecanismo de acción puede provocar una sensación de plenitud e incluso náuseas, y requieren una buena hidratación general para funcionar correctamente y evitar la deshidratación del cuerpo.
Laxantes Estimulantes
Estos laxantes actúan directamente sobre los músculos de la pared intestinal, estimulando sus contracciones. Estas contracciones más vigorosas ayudan a mover las heces a lo largo del intestino de forma más rápida. Son los laxantes de acción más rápida, generalmente hacen efecto entre 6 y 12 horas después de tomarlos. Ejemplos notables son el bisacodilo (nombre comercial Dulcolax), el sen (senna) y el picosulfato de sodio. Debido a que fuerzan las contracciones musculares, son los más propensos a causar calambres y dolor abdominal, lo que contribuye significativamente a la sensación de malestar.
Laxantes Ablandadores Fecales
Este tipo de laxante permite que el agua y las grasas se mezclen con las heces, ablandándolas y facilitando su paso. No estimulan directamente el movimiento intestinal ni añaden volumen de la misma manera que otros tipos. Ejemplos incluyen el docusato y el aceite de cacahuete (arachis oil). Su acción es más suave y suelen causar menos calambres que los estimulantes, pero aún pueden llevar a movimientos intestinales más frecuentes o sueltos.
¿Por Qué los Laxantes Pueden Hacerte Sentir "Mal"? Entendiendo los Efectos Secundarios
La sensación de estar "enfermo" o sentirse mal después de tomar un laxante es, en la mayoría de los casos, una manifestación de los efectos secundarios comunes asociados a su acción en el sistema digestivo. Si bien estos efectos suelen ser leves y transitorios, pueden ser bastante molestos.

Los efectos secundarios más frecuentes de la mayoría de los laxantes incluyen:
- Hinchazón y gases: Como se mencionó, esto es muy común con laxantes formadores de volumen y osmóticos. Se debe al aumento de volumen dentro del intestino y, a veces, a la fermentación de ciertos componentes por las bacterias intestinales. La sensación de un abdomen distendido y la necesidad de expulsar gases pueden ser incómodas.
- Calambres abdominales: Son el efecto secundario más característico de los laxantes estimulantes. Al forzar las contracciones musculares del intestino, pueden causar espasmos dolorosos que se sienten como cólicos. La intensidad varía, pero pueden ser lo suficientemente fuertes como para hacer que te sientas realmente indispuesto.
- Náuseas: Sentir el estómago revuelto o tener ganas de vomitar puede ocurrir con varios tipos de laxantes. Los osmóticos, al atraer grandes cantidades de agua, pueden causar esta sensación. Los estimulantes, especialmente si se toma una dosis alta o si irritan el revestimiento del estómago, también pueden provocar náuseas. El texto menciona específicamente que el bisacodilo (Dulcolax) puede aumentar el riesgo de malestar estomacal y náuseas si su recubrimiento se daña al masticar la tableta o al tomarla con antiácidos o productos lácteos.
- Deshidratación: Algunos laxantes, particularmente los osmóticos y, en menor medida, los formadores de volumen, pueden aumentar la pérdida de líquidos del cuerpo al atraerlos al intestino. Si no se acompaña de una ingesta adecuada de agua, esto puede llevar a una deshidratación leve, cuyos síntomas (mareos, dolor de cabeza, sensación de debilidad, orina oscura) pueden hacerte sentir enfermo.
- Diarrea: Si se usan laxantes con demasiada frecuencia, en dosis excesivas o por un tiempo prolongado, pueden causar diarrea. La diarrea no solo es incómoda, sino que también puede llevar a una pérdida significativa de líquidos y electrolitos, lo que definitivamente te hará sentir mal y débil.
En general, la sensación de "sentirse mal" con los laxantes es la suma de estas posibles molestias: un intestino revuelto por calambres, un estómago con náuseas, un abdomen hinchado o una sensación general de debilidad por la deshidratación. Estos efectos suelen ser temporales y desaparecen una vez que el cuerpo se adapta al laxante o se suspende su uso.
Consideraciones Importantes al Usar Laxantes
Antes de usar cualquier laxante, es crucial tener en cuenta ciertas precauciones:
- No son para todos: Los laxantes no son recomendables para niños pequeños a menos que un médico lo indique específicamente. Tampoco suelen ser adecuados para personas con ciertas condiciones intestinales inflamatorias, como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, sin supervisión médica.
- Lee las instrucciones: Siempre lee el prospecto o la información del paciente que viene con el medicamento. Contiene detalles sobre cómo tomarlo correctamente, quién no debe usarlo y los posibles efectos secundarios.
- Hidratación: Es vital beber abundante agua, especialmente cuando se toman laxantes formadores de volumen u osmóticos. Esto ayuda a que funcionen de manera efectiva y previene la deshidratación.
- Dosis: Nunca tomes más de la dosis recomendada. Exceder la dosis no acelerará el efecto y aumentará significativamente el riesgo de efectos secundarios graves.
Cómo Tomar Laxantes y Cuánto Tiempo
La forma de tomar un laxante depende de su presentación, que puede ser en tabletas o cápsulas para tragar, polvos para mezclar con agua, supositorios (cápsulas que se insertan en el recto) o líquidos/geles rectales. Algunos laxantes deben tomarse en momentos específicos del día, como por la mañana o antes de acostarse.
Si tienes dudas sobre cómo tomar tu laxante, consulta a un farmacéutico. Y, como se mencionó, ¡no olvides beber suficientes líquidos!
Idealmente, los laxantes deben usarse solo de forma ocasional y por periodos cortos, generalmente no más de una semana. Debes suspender su uso en cuanto el estreñimiento mejore. El uso diario o prolongado de laxantes, especialmente los estimulantes, no se recomienda sin supervisión médica, ya que puede ser perjudicial. Un uso crónico puede llevar a que el intestino se vuelva menos reactivo, creando una dependencia, o causar problemas más serios como desequilibrios de electrolitos o bloqueos intestinales (obstrucción intestinal) por heces secas y grandes.
Si el estreñimiento no mejora después de una semana de usar laxantes, o si necesitas usarlos regularmente, es esencial que consultes a un médico. En algunos casos de estreñimiento crónico, un médico o un gastroenterólogo pueden prescribir un régimen de laxantes para uso regular, pero siempre bajo estricta supervisión.
Alternativas y Prevención: Evitando la Necesidad de Laxantes
La mejor estrategia a largo plazo para evitar el estreñimiento y, por ende, la necesidad de usar laxantes que podrían hacerte sentir mal, es adoptar hábitos de vida saludables. A menudo, es posible mejorar o resolver el estreñimiento sin recurrir a medicamentos.
- Aumenta tu consumo de fibra: Intenta consumir alrededor de 30 gramos de fibra al día. Alimentos como frutas, verduras, legumbres y cereales integrales son excelentes fuentes. La fibra añade volumen a las heces y las ayuda a retener agua, facilitando su paso.
- Bebe suficiente agua: Mantenerse bien hidratado es crucial para prevenir el estreñimiento, ya que el agua es necesaria para que las heces sean blandas y fáciles de evacuar.
- Haz ejercicio regularmente: La actividad física estimula los músculos intestinales y ayuda a mover las heces a través del colon.
- Establece una rutina: Intenta ir al baño a la misma hora cada día, preferiblemente después de una comida, para aprovechar el reflejo gastrocólico.
Estos cambios en el estilo de vida son más sostenibles y beneficiosos para la salud digestiva a largo plazo que el uso recurrente de laxantes.

Tabla Comparativa de Tipos de Laxantes
Para ayudarte a visualizar las diferencias y entender mejor por qué un tipo podría afectarte de manera distinta a otro, aquí tienes una tabla resumen:
| Tipo de Laxante | Cómo Funciona | Tiempo para Hacer Efecto | Efectos Secundarios Comunes |
|---|---|---|---|
| Formador de Volumen | Aumenta el volumen/peso de las heces | 2-3 días | Hinchazón, gases, calambres leves |
| Osmótico | Atrae agua al intestino | 2-3 días | Hinchazón, náuseas, deshidratación (si no hay líquidos) |
| Estimulante | Contrae los músculos intestinales | 6-12 horas | Calambres, dolor abdominal, náuseas |
| Ablandador Fecal | Suaviza las heces con agua | 1-3 días | Menos calambres, urgencia, diarrea (con uso excesivo) |
Preguntas Frecuentes Sobre Laxantes y Malestar
¿Es normal sentir náuseas después de tomar un laxante?
Sí, es un efecto secundario posible, especialmente con laxantes osmóticos y estimulantes. Tomar el laxante con suficiente agua (si aplica) y seguir las instrucciones de administración (como no masticar ciertas tabletas o evitar ciertos alimentos/bebidas con ellas) puede ayudar a reducir este riesgo. Si las náuseas son muy intensas o persistentes, consulta a tu médico.
¿Por qué los laxantes me dan calambres?
Los calambres son el resultado de las contracciones musculares que los laxantes estimulantes provocan en el intestino para mover las heces. Si estás experimentando calambres intensos, es probable que estés usando un laxante estimulante. Considera hablar con tu médico o farmacéutico sobre la posibilidad de probar un tipo de laxante diferente si los calambres son muy molestos.
Si me siento muy hinchado y con gases, ¿significa que el laxante no me está funcionando?
No necesariamente. La hinchazón y los gases son efectos secundarios comunes de los laxantes formadores de volumen y osmóticos mientras trabajan para añadir volumen o agua a las heces. Asegúrate de estar bebiendo suficiente agua, lo cual es fundamental para que estos laxantes funcionen correctamente. Si la hinchazón es excesiva o no mejora, consulta a un profesional de la salud.
¿Puedo tomar laxantes todos los días?
Generalmente no se recomienda tomar laxantes todos los días sin supervisión médica. El uso crónico, especialmente de laxantes estimulantes, puede llevar a una dependencia intestinal y otros problemas de salud. Si sufres de estreñimiento crónico, consulta a un médico para encontrar una solución a largo plazo que puede incluir un tipo de laxante diferente o un plan de manejo supervisado.
¿Cuándo debo buscar ayuda médica por los efectos secundarios de un laxante?
Debes buscar atención médica si experimentas efectos secundarios graves o preocupantes, como dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, sangrado rectal, dificultad para respirar, hinchazón en otras partes del cuerpo, o signos de deshidratación severa (mareos extremos, no orinar, confusión). También consulta si los efectos secundarios comunes son muy molestos o no desaparecen.
En conclusión, si bien es común experimentar algunas molestias leves al usar laxantes, entender sus tipos y cómo funcionan te permite anticipar y manejar mejor estos efectos. Priorizar los hábitos de vida saludables es siempre la mejor estrategia para mantener una buena salud digestiva y minimizar la necesidad de recurrir a laxantes, asegurando así tu bienestar general.
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