25/10/2017
Cumplir 60 años es un hito maravilloso, lleno de sabiduría y belleza. El maquillaje, lejos de ser una herramienta para ocultar la edad, puede ser un gran aliado para realzar tus rasgos, aportar luminosidad y celebrar tu belleza en esta gloriosa década. Con algunas técnicas y productos adecuados, puedes lograr un acabado impecable y fresco que te haga sentir radiante y segura.
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A medida que la piel madura, experimenta cambios naturales como la pérdida de elasticidad, la aparición de líneas finas y arrugas, y una posible sequedad. Estos cambios significan que las técnicas de maquillaje que funcionaban a los 20, 30 o 40 pueden necesitar un ajuste. La clave está en utilizar productos que hidraten, se asienten bien en la piel y realcen en lugar de enfatizar las texturas. Aquí te revelamos nuestros mejores consejos para crear un look fabuloso.

Uno de los errores más comunes es aplicar demasiada base. Las bases de alta cobertura y las texturas muy pesadas pueden asentarse en las líneas de expresión y las arrugas, haciéndolas más notorias. La piel madura a menudo se beneficia de una cobertura más ligera. Opta por bases fluidas, bases tipo sérum, BB creams o CC creams. Estas fórmulas son generalmente más hidratantes y se funden mejor con la piel, ofreciendo un acabado más natural y fresco. Si necesitas más cobertura en ciertas áreas, como manchas o rojeces, utiliza un corrector de forma puntual *después* de la base. La idea es unificar el tono sin enmascarar la piel por completo.
Definir la línea de las pestañas puede hacer una gran diferencia en cómo se ven tus ojos. Con la edad, las pestañas pueden volverse más finas y menos densas. Definir la línea de las pestañas superiores (conocido como 'tightlining') o aplicar una línea fina y difuminada a lo largo de la base de las pestañas puede hacer que los ojos parezcan más grandes y despiertos, además de dar la ilusión de pestañas más pobladas. Usa un lápiz de ojos suave o una sombra oscura aplicada con un pincel fino. Evita las líneas demasiado gruesas o dramáticas que pueden “cerrar” el ojo. Termina con una máscara de pestañas que alargue y dé volumen, aplicándola desde la raíz hasta las puntas para levantar la mirada.
Preparar la piel antes del maquillaje es un paso fundamental, especialmente en pieles maduras. Un buen primer (o prebase) crea una superficie lisa para la aplicación del maquillaje, ayuda a que este dure más tiempo y puede abordar preocupaciones específicas como la sequedad, los poros visibles o las líneas finas. Busca primers hidratantes si tu piel tiende a ser seca, o primers que rellenen o suavicizar la apariencia de líneas y poros si esa es tu principal preocupación. Aplicar una pequeña cantidad de primer después de tu rutina de hidratación y antes de la base puede marcar una gran diferencia en el acabado final del maquillaje.
No temas añadir un poco de brillo, siempre que sea el tipo correcto de brillo. Los acabados mate pueden hacer que la piel se vea plana y sin vida. Un toque de luminosidad puede aportar un aspecto más juvenil y saludable. Utiliza iluminadores líquidos o en crema en los puntos altos del rostro, como la parte superior de los pómulos, el arco de la ceja y el puente de la nariz. Evita los productos con purpurina gruesa o aplicarlos sobre áreas con mucha textura o arrugas, ya que esto podría resaltarlas. Un brillo sutil y nacarado es tu mejor amigo para un look radiante y fresco.
Experimentar con rubores en crema es una excelente idea para pieles maduras. A diferencia de los rubores en polvo, que a veces pueden verse polvorientos o asentarse en las líneas, los rubores en crema se funden en la piel, proporcionando un color de aspecto más natural y jugoso. Aportan un toque de color y vitalidad a las mejillas, dando un aspecto saludable y juvenil. Aplícalos con los dedos, una esponja o una brocha sintética, difuminando bien para un acabado impecable. Los tonos melocotón, coral o rosados suaves suelen ser muy favorecedores.
La definición de los labios puede disminuir con la edad, y las líneas alrededor de la boca pueden hacer que el labial se corra o “sangre”. Definir el contorno de los labios con un lápiz es crucial. Elige un lápiz del mismo color que tu labial o del color natural de tus labios. Delinea cuidadosamente el borde y luego puedes rellenar ligeramente los labios con el mismo lápiz para crear una base que ayude a que el labial dure más. Opta por labiales con acabados satinados o cremosos, que son más hidratantes. Evita los labiales líquidos mate, que pueden resecar los labios y acentuar las líneas.
Las ojeras y las bolsas bajo los ojos pueden ser una preocupación común. Iluminar esta zona puede hacer que todo tu rostro parezca más descansado y juvenil. Utiliza un corrector con una textura ligera e hidratante. A veces, un corrector con un subtono melocotón o salmón puede ayudar a neutralizar los tonos azules o morados de las ojeras antes de aplicar un corrector del color de tu piel. Aplica el corrector con pequeños toques y difumínalo suavemente con el dedo anular o una esponja pequeña. Evita aplicar demasiado producto, ya que se puede acumular en las líneas finas. Si necesitas sellar, usa una cantidad mínima de polvo muy fino y translúcido.
Aportar calidez al rostro puede revitalizar tu complexión. La piel puede perder algo de su color natural con la edad. Un toque de bronceador mate (sin brillo) aplicado en las zonas donde el sol naturalmente besaría tu rostro (frente, pómulos, nariz, barbilla) puede añadir dimensión y un aspecto saludable. Combínalo con un rubor en tonos cálidos como el melocotón o el albaricoque. Estos tonos aportan vida y un resplandor juvenil a las mejillas.
Además de estas técnicas, la elección de los productos es clave. Busca fórmulas diseñadas para pieles maduras, que suelen ser más hidratantes, menos propensas a asentarse en líneas y con acabados que aportan luminosidad en lugar de matificar en exceso. Considera invertir en productos de calidad que cuiden tu piel mientras la embellecen. Las texturas en crema o líquidas suelen ser preferibles a los polvos.
Aquí tienes una pequeña tabla comparativa de texturas:
| Producto | Opción en Crema/Líquido | Opción en Polvo |
| Base | Fórmulas ligeras, sérum, BB/CC creams | Puede acentuar líneas si es pesada; elegir fórmulas micronizadas |
| Rubor | Se funde en la piel, aspecto natural y jugoso | Puede verse polvoriento o asentarse en líneas |
| Iluminador | Brillo sutil, se mezcla bien con la piel | Puede contener purpurina y resaltar textura |
| Bronceador | Acabado natural, fácil de difuminar | Elegir mate, aplicar con brocha suave para evitar parches |
La hidratación de la piel desde dentro y fuera es la base de cualquier buen maquillaje. Asegúrate de beber suficiente agua y usar una buena crema hidratante y sérum adecuados para tu tipo de piel. La piel bien hidratada se ve más rellena, tersa y luminosa, lo que hace que el maquillaje se aplique y se vea mucho mejor.
Elige colores que realcen tu belleza natural. Los tonos neutros y suaves en las sombras de ojos (marrón topo, beige, melocotón, gris suave) suelen ser muy favorecedores. Evita los colores demasiado brillantes o con mucho brillo en el párpado móvil si tienes textura. Para los labios, los tonos rosados, melocotón, corales o rojos suaves pueden aportar mucha vitalidad. Elige lo que te haga sentir bien y cómoda.
Usar las herramientas adecuadas también facilita la aplicación. Brochas suaves y de buena calidad, una esponja de maquillaje húmeda para la base y el corrector, y un rizador de pestañas pueden mejorar significativamente el resultado final.
Preguntas frecuentes sobre maquillaje para piel madura:
- ¿Qué base es mejor para piel madura? Las bases fluidas, tipo sérum o BB/CC creams con fórmulas hidratantes son ideales. Busca acabados luminosos o satinados en lugar de mates.
- ¿Debo usar polvo para sellar el maquillaje? Úsalo con moderación y solo donde sea necesario (generalmente en la zona T). Opta por polvos sueltos, translúcidos y muy finos.
- ¿Cómo evito que el labial se corra? Usa un delineador de labios del mismo tono que el labial o tus labios naturales para crear una barrera. Rellena los labios con el delineador antes de aplicar el labial cremoso o satinado.
- ¿Qué colores de sombra de ojos son mejores? Los tonos neutros y suaves como beige, marrón topo, melocotón, gris suave o verdes musgo suelen ser muy favorecedores. Evita texturas con mucho brillo o colores muy intensos que puedan acentuar las líneas.
- ¿Cómo cubro las ojeras sin que se vea pesado? Usa un corrector ligero e hidratante. Aplica poca cantidad y difumina bien. Considera usar un pre-corrector con subtono melocotón si las ojeras son muy oscuras antes del corrector del color de tu piel.
En resumen, el maquillaje a los 60 es una oportunidad para jugar, experimentar y realzar la belleza que ya posees. Con un enfoque en la hidratación, la luminosidad, las texturas en crema y la definición sutil, puedes crear looks que te hagan sentir fantástica. Recuerda que no hay reglas estrictas, lo más importante es divertirte y sentirte cómoda y bella en tu propia piel.
La confianza es el mejor cosmético. Utiliza el maquillaje como una herramienta para potenciarla, no para ocultar quién eres. Cada arruga cuenta una historia, cada línea es un mapa de una vida vivida. Con estos consejos, puedes asegurarte de que tu maquillaje complemente tu belleza natural y te ayude a brillar en esta etapa de tu vida.
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