26/11/2020
Imagina a las estrellas de cine o televisión luciendo un labial de un color vibrante pero inusual, como el verde. Aunque pueda sonar extraño hoy en día, hubo un tiempo en la historia de los medios audiovisuales en que los tonos de maquillaje que veíamos en la vida real o en el cine no funcionaban en absoluto en la pantalla. Esta peculiaridad fue particularmente relevante en los inicios de la televisión, un medio que presentaba desafíos técnicos únicos para los artistas del maquillaje.

Mientras que compañías como Max Factor eran ampliamente conocidas por su trabajo en la industria cinematográfica de Hollywood, su contribución al maquillaje para la televisión temprana es menos célebre pero igualmente fascinante. Los primeros días de la televisión comercial, que llegaron a América en las décadas de 1940 y 1950 (con transmisiones de prueba incluso antes, en la década de 1930), revelaron rápidamente que las técnicas de maquillaje convencionales no eran adecuadas para este nuevo medio tal como existía en ese momento.

Los Desafíos de la Televisión Temprana
La televisión en sus inicios operaba con definiciones muy bajas, a menudo entre 240 y 343 líneas o incluso menos. Además de la baja resolución, la forma en que los tubos de cámara de la época registraban el color en diferentes tonalidades de gris presentaba un problema significativo. El maquillaje que se veía bien en persona o que funcionaba perfectamente en el cine se veía terrible en los televisores en blanco y negro. Los intentos de compensar estos problemas utilizando maquillaje convencional a menudo resultaban en rostros que parecían extraños y poco naturales en pantalla.
Esta situación llevó a la necesidad de desarrollar técnicas de maquillaje completamente nuevas. La sensibilidad a la luz del transmisor y el grado de definición alcanzable en la estación receptora eran los dos factores principales que determinaban el tipo de maquillaje a utilizar. Dado que la imagen recibida era monocromática, es decir, en blanco y negro (o a veces se describía como blanco y rojo, o blanco y verde, aunque el color real no aparecía en la pantalla), el color del maquillaje en sí mismo era crucial no por su tono real, sino por cómo se traducía a una escala de grises.
La Sorprendente Elección del Verde
Ante estos desafíos técnicos, se descubrió una solución inesperada para ciertos colores. En el maquillaje diseñado para los actores y actrices que aparecían en las emisiones de televisión, el labial y el colorete rojos, que eran habituales en la vida real y el cine, fueron reemplazados por tonalidades verdes. La razón detrás de esta elección era puramente técnica: la cámara de televisión de la época no registraba bien el color rojo en la tez humana. Cuando se usaba rojo, los labios y las mejillas aparecían planos y sin vida en la imagen transmitida.
Sin embargo, al sustituir el rojo por el verde, los labios y las mejillas de los intérpretes aparecían en una relación de tonos precisa con otras características faciales cuando la imagen se proyectaba en la pantalla del receptor. Esto se debía a la forma en que los fotorreceptores de las cámaras tempranas registraban la luz. Eran predominantemente sensibles a ciertas longitudes de onda de color. Para lograr el contraste deseado en la escala de grises, el color del maquillaje debía ser el color complementario de aquel al que el “ojo eléctrico” de la cámara era más sensible. Si la célula era sensible al rojo, el maquillaje debía ser verde.
Con una célula sensible al rojo, un actor usaría verde para crear sombras, acentuar arrugas, definir los ojos y las cejas. Por el contrario, usaría rojo para suavizar sombras y disimular imperfecciones, ya que el rojo se traduciría a un tono más claro en la escala de grises, similar a cómo aparecería la piel desnuda o una zona iluminada.
La pantalla de televisión mostraba una imagen compuesta por líneas con diferentes profundidades de sombra y luz. Las limitaciones técnicas de la época restringían el número de líneas utilizadas, lo que resultaba en una imagen comparativamente gruesa y poco definida, similar a un bloque de semitono rugoso. Una definición muy alta no era factible. Por lo tanto, en el receptor, especialmente con la televisión de treinta líneas, las características faciales se veían muy borrosas e indistintas. Las suaves gradaciones de detalles en el rostro del actor se perdían por completo. Por esta razón, el propósito principal del maquillaje de televisión era aumentar el contraste.
Los labios, las fosas nasales y las sombras de ojos se maquillaban muy intensamente con verde o morado, dependiendo del sistema utilizado. Cualquier línea facial que se quisiera enfatizar se delineaba con el mismo color. Las sombras que debían eliminarse se cubrían con un color del mismo tono al que la fotocélula era más sensible, que, en el caso mencionado donde se usaba verde para el alto contraste, sería el rojo. Estas mismas consideraciones se aplicaban también a los vestuarios utilizados en televisión.
La Intervención de Max Factor
La compañía Max Factor, pionera en el maquillaje para cine, no tardó en adaptarse a este nuevo medio. Ya en 1932, trabajaron con la estación de televisión pionera Don Lee Television W6XAO en Hollywood, California, desarrollando maquillaje específico para este propósito. Incluso llegaron a registrar la marca 'Television Make-up' en ese momento. Las técnicas utilizadas por Max Factor cambiaron rápidamente a lo largo de la década de 1930 a medida que la tecnología de transmisión evolucionaba.
Las imágenes de la época muestran a Max Factor demostrando el maquillaje de televisión utilizando actrices conocidas. En 1937, por ejemplo, se le vio trabajando con Betty Grable y Dorothy Lamour, aplicando lo que parece ser maquillaje graso azul y verde, lo que subraya la diversidad de colores inusuales que se empleaban para lograr los efectos deseados en blanco y negro.
La Evolución Tecnológica y el Maquillaje
Afortunadamente, la tecnología mejoró rápidamente a finales de la década de 1930. Cuando la British Broadcasting Corporation (BBC) comenzó a emitir televisión en 1936, lo hizo en 'alta definición' para la época. Estas transmisiones producían imágenes compuestas por 405 líneas, un avance significativo que significaba que el maquillaje utilizado en la emisión evitaba la mayor parte de las rarezas del pasado.
Avances similares ocurrieron en Estados Unidos al final de la década. El maquillaje extraño que se utilizaba anteriormente para la televisión, con su base similar a la tiza, labial azul y líneas de contorno azules, se convirtió en cosa del pasado. La televisión había progresado mucho más allá del punto en que se necesitaban coloraciones tan exageradas para enfatizar el contorno y obtener claridad. Las mejoras técnicas de los últimos años y el cambio de un sistema de escaneo mecánico a un sistema completamente electrónico hicieron posible utilizar un método que se acercaba mucho más al maquillaje natural.
Sin embargo, un sistema especializado de maquillaje seguía siendo necesario para satisfacer las demandas particulares de este medio. Aunque los colores ya no eran tan chocantes en la vida real, la forma en que se traducían a gris seguía requiriendo ajustes específicos.
La Era Post-Guerra y las Cámaras Image Orthicon
La imagen televisiva mejoró aún más después de la Segunda Guerra Mundial. En América, esto se debió principalmente a la introducción de las cámaras Image Orthicon desarrolladas por la Radio Corporation of America (RCA). Anunciadas por primera vez en 1939, las cámaras Orthicon producían imágenes de 525 líneas y su mayor sensibilidad significaba que comenzaban a reproducir los tonos grises con la misma fidelidad que la película pancromática, algo predicho por expertos en la década de 1930. Esto permitió a Max Factor adaptar su popular base de maquillaje Pan-Cake a la televisión en 1946.
Para enfatizar este avance, Max Factor organizó una conferencia de prensa en la que maquillaron a dos mujeres utilizando el antiguo maquillaje de televisión antes de aplicar la nueva forma de aspecto natural que habían desarrollado. A pesar de estas mejoras, todavía se debían hacer ciertas adaptaciones para la televisión.
El principal desafío que la televisión presentaba a los expertos en maquillaje era que los rayos infrarrojos filtraban los tonos rojos normales de la imagen, y el rojo se transmitía como blanco. En fotografía, a menos que se utilizara una película especial o pancromática, el rojo tendía a reproducirse como un tono decididamente oscuro. Por ejemplo, en las instantáneas, un vestido rojo probablemente se vería negro, y los labios, si estaban muy rojos, aparecerían anormalmente oscuros. Sin embargo, en la pantalla de televisión, el colorete y el labial ordinarios (basados en una gama de tonos rojizos) darían un efecto de palidez en lugar de una acentuación del color natural.
Para superar esta dificultad, se eligió el marrón oscuro para el color de los labios en la técnica de maquillaje de televisión más avanzada de la época. El color para las mejillas, si se usaba, era un tono similar. La base de maquillaje era un tono melocotón anaranjado, aplicado suave y uniformemente para cubrir pequeñas irregularidades en la superficie de la piel y darle un acabado aterciopelado. El maquillaje de ojos se enfatizaba mucho más que para el uso diario, pero no se aplicaba tan intensamente como para el escenario, ya que la distancia entre la actriz y la cámara de televisión era menor que la distancia entre una actriz de teatro y su público. La máscara de pestañas, aplicada en cejas y pestañas, era un marrón tan oscuro que casi parecía negro. La sombra de ojos, en un tono marrón, enfatizaba la profundidad y el brillo de los ojos.
El azul casi siempre se veía más oscuro en la pantalla que a simple vista, por lo que la sombra de ojos con azul debía aplicarse con precaución, pero los colores habituales eran, como en las películas, gris azulado o marrón. Las barbas de los hombres presentaban un problema peculiar de este medio, ya que incluso un rostro muy bien afeitado podía mostrar la barba como una mancha sucia. Esto debía disimularse con una grasa de color masilla clara antes de aplicar la base final. Las sombras bajo los ojos eran problemáticas, e incluso los rostros muy jóvenes necesitaban puntos de luz allí. Las pestañas postizas debían probarse en cada artista, ya que en algunas ocasiones oscurecían los ojos en exceso, mientras que en otras los agrandaban.
La Llegada de la Televisión a Color
La llegada de la televisión a color introdujo nuevos problemas. En las primeras décadas de la televisión a color, los programas emitidos en color también eran vistos en receptores en blanco y negro. Esto explica por qué muchos programas de televisión tempranos filmados en color se ven tan intensamente coloreados hoy en día. Los colores audaces se seleccionaban para que ofrecieran un buen contraste cuando se veían en receptores en blanco y negro.
Previsiblemente, en 1954, la compañía Max Factor presentó una gama de maquillaje adecuada tanto para la televisión en blanco y negro como para la televisión a color. Estaba disponible en formato Pan-Cake, así como en el más recientemente desarrollado Pan-Stik de la compañía.
Los principales colores de pigmentación aparentes en la piel humana (rojo, azul, amarillo, marrón y gris) tienen diferentes longitudes de onda y reflejan la luz con diversas intensidades. Por lo tanto, incluso una tez naturalmente impecable sin maquillaje presentaba un problema importante al mostrar diferentes grados de manchas cuando se reproducía en televisión. Esto ocurría tanto en hombres como en mujeres. Las tez claras aparecían como un blanco fantasmal y con manchas. Las tez oscuras se veían simplemente sucias. Los hombres parecían necesitar un afeitado, sin importar cuán apurados estuvieran, a menos que se usara maquillaje. Incluso la mujer que estaba bellamente maquillada con sus productos de maquillaje social cotidianos no estaba en absoluto preparada para las cámaras de televisión. Su base de maquillaje televisaría como si fuera demasiado clara o demasiado oscura, con una apariencia de tez moteada evidente en ambos casos. Sus tonos de labial ordinarios generalmente televisaban demasiado claros, y la mayoría de sus tonos de colorete cotidianos serían demasiado oscuros.
La aplicación de Max Factor TV Pan-Cake Make-up o TV Pan-Stik Make-up creaba un acabado de tez monótono del cual la luz se reflejaba de manera uniforme y con la misma intensidad, lo que resultaba en un tono de piel limpio y suave. Ninguno de los muchos defectos de tez graves mencionados anteriormente se hacía aparente para la cámara de televisión cuando cualquiera de estas bases de maquillaje se usaba correctamente.
La compañía Max Factor había lanzado al mercado general sus desarrollos industriales anteriormente, como con Pan-Cake, y había utilizado su preeminencia en el negocio del cine para promocionar su maquillaje general entre las dos Guerras Mundiales. La compañía intentó replicar esta estrategia con la televisión cuando lanzaron su línea Hi-Fi en 1955. La compañía afirmó que Hi-Fi provenía de su investigación en maquillaje para televisión a color y que esto había creado un maquillaje que producía “nuevos tonos de piel de alta fidelidad nunca antes posibles”.
Preguntas Frecuentes
- ¿Por qué se usaba maquillaje verde (como el labial) en la televisión antigua?
Se usaba debido a las limitaciones técnicas de las primeras cámaras de televisión en blanco y negro. Estas cámaras no registraban el color rojo correctamente, haciéndolo aparecer plano o pálido. El verde, al ser el color complementario del rojo, se traducía mejor a un tono de gris adecuado, creando el contraste y la definición necesarios en pantalla. - ¿Este maquillaje extraño era para cine o televisión?
Según la información proporcionada, el uso de maquillaje inusual como el labial verde fue específico de las primeras emisiones de televisión en blanco y negro. Las técnicas de maquillaje para cine, aunque también evolucionaron, se enfrentaban a desafíos diferentes (como la película pancromática) que no requerían necesariamente estos cambios drásticos de color para lograr el efecto deseado en pantalla. - ¿Max Factor fue la única compañía que desarrolló maquillaje para televisión?
Max Factor fue una compañía pionera y muy influyente en este campo, desarrollando productos específicos y llegando a registrar el término 'Television Make-up'. La información proporcionada se centra en sus contribuciones, pero es probable que otras compañías también experimentaran con maquillaje para este nuevo medio. - ¿Cuándo dejó de ser necesario este tipo de maquillaje?
La necesidad de colores tan extraños disminuyó rápidamente a finales de la década de 1930 y, sobre todo, después de la Segunda Guerra Mundial, con la mejora de la tecnología de las cámaras (como las Image Orthicon) y el aumento de la definición de las transmisiones. Aunque el maquillaje específico para televisión siguió siendo necesario por un tiempo, se acercó mucho más a los tonos naturales a medida que la tecnología mejoraba y se adaptaba mejor a la forma en que las cámaras registraban los colores en gris. Con la llegada de la televisión a color, se desarrollaron maquillajes que funcionaban bien tanto en color como en blanco y negro.
En conclusión, el extraño labial verde y otros colores inusuales vistos en el maquillaje de la televisión temprana no eran una elección estética arbitraria, sino una solución ingeniosa y necesaria impuesta por las limitaciones de las cámaras de televisión de la época. La historia del maquillaje para televisión es un fascinante ejemplo de cómo la tecnología ha dictado y transformado las técnicas de belleza a lo largo del tiempo, y cómo pioneros como Max Factor trabajaron incansablemente para adaptar el arte del maquillaje a las exigencias de un medio en constante evolución.
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