03/02/2020
El maquillaje de los años 90 fue una década fascinante, marcada por una dualidad estilística que iba desde el minimalismo grunge hasta el glamour más audaz. Sin embargo, si hay algo que realmente definió la mirada de aquella época, fueron sin duda los ojos. El foco principal del rostro se centraba en las sombras, experimentando con colores, texturas y acabados de formas que hoy consideramos icónicas. Revivir este estilo es un viaje divertido y lleno de posibilidades, y aquí te guiamos por los dos caminos principales que dominaron las paletas noventeras.
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La versatilidad era clave, y las tendencias convivían. Por un lado, teníamos la dulzura inesperada de los tonos pastel con un toque de brillo, y por otro, la intensidad dramática del clásico ojo ahumado. Ambos looks requerían técnica y productos de calidad para lograr el acabado deseado. Afortunadamente, los principios básicos siguen siendo los mismos y con los productos adecuados y un poco de práctica, puedes capturar la esencia de la década.

El Renacer de las Sombras Noventeras
Antes de sumergirte en el color o el ahumado, un paso fundamental que a menudo se pasaba por alto en el día a día de los 90 (pero que hoy sabemos que es crucial) es la preparación del párpado. Un buen primer de sombras es tu mejor aliado. No solo ayuda a que el color se adhiera mejor y sea más vibrante, sino que también asegura que tu look dure horas sin moverse, sin pliegues ni decoloración. Piensa en él como el lienzo perfecto para tu obra de arte noventera.
Con el párpado preparado, estás listo para elegir tu camino: ¿la dulzura brillante o la intensidad misteriosa? Ambas opciones son auténticamente noventeras y ofrecen resultados espectaculares.
La Tendencia Pastel Brillante: Dulzura con un Toque de Audacia
Una de las estéticas más recordadas y divertidas de los 90 es el uso de sombras en tonos pastel, pero con un giro. No se trataba de pasteles opacos y planos, sino de colores con una cualidad 'polvorienta' o ligeramente apagada, combinados con un brillo distintivo. Tonos como el rosa pálido, el azul cielo, el lila suave o el verde menta eran protagonistas. La clave para que estos colores no se vieran infantiles estaba en la pigmentación y el acabado.
Para recrear este look, comienza aplicando tu primer de ojos. Luego, elige un tono pastel vibrante y aplícalo generosamente por todo el párpado móvil. No tengas miedo de construir el color para lograr la intensidad deseada. Los 90 no se andaban con rodeos; si usabas un pastel, ¡se notaba! La calidad de la sombra es importante aquí: busca fórmulas cremosas o prensadas que ofrezcan una buena entrega de color con una sola pasada.
Una vez que tengas tu base pastel lista, es hora de añadir el brillo. El shimmer era esencial. Puedes usar una sombra con partículas de brillo fino para aplicar sobre el color base, concentrándolo en el párpado móvil para captar la luz. Para un efecto más intenso y metálico, los sticks de sombra cremosos o los pigmentos prensados con un acabado más reflectante eran ideales. Aplicados con toques en el centro del párpado o en el lagrimal, añadían esa dimensión extra que hacía que el look brillara de verdad. La idea era que el brillo complementara el pastel, no que lo opacara por completo. El resultado era un look de ojos fresco, juvenil y con un toque de fantasía.
El Dramatismo del Smokey Eye Noventero: Intenso y Misterioso
En el otro extremo del espectro noventero estaba el ojo ahumado, un look que transmitía audacia, misterio y un toque grunge o rockero. A diferencia de algunos smokey eyes modernos que pueden ser muy difuminados y sutiles, el smokey de los 90 tendía a ser más definido e intenso, a menudo utilizando tonos oscuros como el negro, grises carbón, marrones profundos o incluso azules y verdes muy oscuros.
La base para un buen ojo ahumado noventero también empieza con el primer para asegurar que los colores oscuros se mantengan en su sitio y no se desvanezcan ni manchen. La clave de este look, más allá del color, es la difuminación impecable. Aunque buscamos intensidad, las transiciones entre los tonos deben ser suaves.
Comienza aplicando el tono más oscuro cerca de la línea de las pestañas superiores y, si lo deseas, también en la línea de las pestañas inferiores. Luego, con un tono ligeramente más claro (un gris medio o un marrón topo si usaste negro/marrón oscuro), empieza a difuminar el borde del color más oscuro hacia arriba, llevándolo hacia la cuenca del ojo. Utiliza un tono de transición aún más claro (un gris claro, un beige o un marrón claro) para difuminar el borde superior de la sombra media, asegurando que no queden líneas duras.
La aplicación de los tonos generalmente iba de más oscuro a más claro, trabajando desde la línea de las pestañas hacia arriba, o de claro a oscuro, empezando por el color de transición en la cuenca y añadiendo profundidad con los tonos más oscuros en el párpado móvil y el pliegue. Una técnica común era aplicar el color más oscuro en el párpado móvil, un tono medio en la cuenca y un tono más claro para difuminar el borde superior.
Para añadir dimensión al smokey eye noventero, se podía incorporar un toque de brillo o un acabado metálico, pero la regla general era aplicarlo solo en el párpado móvil, nunca en la cuenca. Esto evitaba que el look se viera pesado o desordenado en la zona de difuminación. Un toque de sombra negra con brillo, un gris metálico o incluso un plateado podían elevar el smokey a otro nivel de glamour noventero.
Herramientas Esenciales para Ojos Noventeros
Independientemente del look que elijas, contar con las herramientas adecuadas facilitará enormemente el proceso. Para los pasteles brillantes, necesitarás pinceles planos o de lengua de gato para aplicar el color base con intensidad, y pinceles más pequeños y densos para aplicar el brillo o el acabado metálico con precisión.

Para el ojo ahumado, un buen set de pinceles de difuminación es indispensable. Necesitarás pinceles suaves y esponjosos de diferentes tamaños para mezclar los tonos oscuros de manera uniforme y crear transiciones suaves. Un pincel tipo lápiz es útil para aplicar color con precisión en la línea de las pestañas o en el pliegue. La clave está en la paciencia y en trabajar las sombras gradualmente, añadiendo color y difuminando hasta lograr la intensidad y la transición deseadas.
Complementando la Mirada: Delineado y Pestañas
Ningún look de ojos noventero estaba completo sin un buen delineado y pestañas impactantes. Para el look pastel, un delineado fino en negro o marrón oscuro, siguiendo la línea de las pestañas, era suficiente para definir sin restar protagonismo a las sombras. A veces, un pequeño rabillo sutil añadía un toque felino.
Para el smokey eye, el delineado solía ser más grueso y a menudo se difuminaba ligeramente con la sombra oscura para integrarlo en el look. Un lápiz de ojos cremoso en negro o un color oscuro similar a las sombras utilizadas era perfecto para esto. Y en cuanto a las pestañas, ¡cuanta más máscara, mejor! Las pestañas largas y voluminosas eran el remate ideal para ambos looks, abriendo la mirada y enmarcando las sombras trabajadas.
Comparando los Looks: Pastel Brillante vs. Smokey Eye
| Característica | Look Pastel Brillante | Look Smokey Eye |
|---|---|---|
| Colores Predominantes | Rosas, azules, lilas, verdes menta (tonos claros y medios, a veces 'polvorientos'). | Negros, grises, marrones oscuros, azules o verdes muy intensos (tonos oscuros). |
| Acabado Principal | Mate en la base con brillo o metálico añadido. | Generalmente mate o satinado en la base, con posible toque de brillo o metálico en el párpado móvil. |
| Intensidad | Media-Alta en color, Alta en brillo. | Alta en intensidad de color y difuminación. |
| Técnica Clave | Aplicación de color pigmentado y adición estratégica de brillo o metálico. | Difuminación impecable de tonos oscuros para crear una transición suave. |
| Vibración/Actitud | Divertido, juvenil, dulce, pop. | Audaz, dramático, misterioso, grunge. |
| Ocasión Sugerida (en los 90) | Día, eventos informales, videoclips pop. | Noche, eventos formales, conciertos, estética grunge. |
Aunque en los 90 estos looks a menudo se consideraban para diferentes ocasiones, hoy en día las reglas son más flexibles. Puedes adaptar un smokey eye para el día con tonos más suaves o llevar un pastel brillante a un evento nocturno. La clave está en cómo lo sientas y cómo lo combines con el resto de tu maquillaje y vestuario.
Preguntas Frecuentes sobre el Maquillaje de Ojos de los 90
¿Es realmente necesario usar un primer de ojos?
Sí, absolutamente. Aunque en los 90 no siempre se popularizó su uso diario como ahora, el primer de ojos es fundamental, especialmente con sombras pigmentadas y oscuras como las del smokey eye, o claras y brillantes como las pastel. Ayuda a intensificar el color, prolongar la duración del look y evitar que las sombras se acumulen en los pliegues del párpado. Es un pequeño paso con un gran impacto en el resultado final.
¿Puedo combinar elementos de ambos looks?
¡Claro que sí! El maquillaje es una forma de expresión. Podrías, por ejemplo, usar un tono pastel brillante en el lagrimal para iluminar un smokey eye oscuro, o añadir un toque ahumado sutil en la línea de las pestañas inferiores a un look pastel. Experimentar es parte de la diversión.
¿Qué hago si mis sombras brillantes tienen mucha caída (fallout)?
Las sombras con mucho brillo o glitter pueden ser difíciles de manejar. Un truco noventero (y actual) es hacer primero el maquillaje de ojos y luego limpiar cualquier caída antes de aplicar la base y el corrector en el resto del rostro. También puedes intentar aplicar las sombras brillantes con el dedo o con una brocha ligeramente humedecida (con spray fijador o agua) para mejorar la adherencia y reducir la caída.
¿Qué tipo de labial complementa estos looks de ojos noventeros?
Los 90 tuvieron varias tendencias de labios. Con el smokey eye intenso, a menudo se optaba por labios más neutros o oscuros y mates, como los marrones, nudes o tonos ciruela oscuros, a veces delineados de forma visible. Con los ojos pastel, los labios podían ser más brillantes, con gloss o tonos rosados y melocotón, aunque los nudes y marrones también eran una opción popular para equilibrar el look.
¿Cómo logro que la difuminación del smokey eye se vea perfecta?
La paciencia y el uso de las brochas adecuadas son clave. Utiliza brochas de difuminación suaves y limpias para mezclar los bordes. Trabaja con capas finas de sombra y ve construyendo la intensidad gradualmente. Realiza movimientos circulares o de vaivén suaves en los bordes donde se encuentran los colores. Si sientes que has aplicado demasiada sombra oscura, puedes usar una brocha limpia con un tono de sombra color piel o translúcida para suavizar los bordes.
Consejos Finales para Tu Look Noventero
Para capturar verdaderamente la esencia del maquillaje de ojos de los 90, presta atención a los detalles. La pigmentación era importante, pero también lo era la forma en que se aplicaba y difuminaba el color. No tengas miedo de que el color se note. Los 90 celebraban la visibilidad del maquillaje.
Ya sea que te inclines por la dulzura brillante de los pasteles o la intensidad seductora del ojo ahumado, dominar estas técnicas te permitirá revivir una década de maquillaje audaz y expresivo. Experimenta con diferentes tonos y acabados, y encuentra la versión noventera que mejor se adapte a tu estilo. ¡Es hora de que tus ojos vuelvan a ser los protagonistas!
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