Maquillaje en la Era Isabelina: Piel de Alabastro

08/04/2023

Valoración: 4.37 (7238 votos)

La historia de la belleza es un espejo fascinante de las sociedades a lo largo del tiempo. Si bien hoy buscamos un aspecto natural y saludable, los estándares de épocas pasadas a menudo dictaban prácticas que nos resultarían ajenas, e incluso aterradoras. La Inglaterra del siglo XVI, la vibrante Era Isabelina, es un ejemplo perfecto de esto, donde el maquillaje no era solo un adorno, sino un símbolo de estatus y un arte con consecuencias mortales.

Did they wear makeup in medieval times?
Yes, makeup did exist during medieval times, although it was quite different from modern cosmetics. In the Middle Ages (approximately 5th to late 15th century), beauty standards varied by region and period, but certain practices were common:

En la época de Shakespeare, la belleza ideal distaba mucho de la que celebramos hoy. Las descripciones poéticas a menudo exageraban para criticar o alabar, pero el ideal físico que permeaba la corte y la alta sociedad era claro: la piel debía ser tan blanca como la nieve, casi translúcida. Esta palidez extrema no era una simple preferencia estética; era un marcador inequívoco de nobleza y riqueza. Una tez pálida significaba que no se trabajaba al aire libre bajo el sol, un privilegio reservado para la élite. En una era donde las enfermedades de la piel y la viruela eran comunes, y la protección solar inexistente, una piel lisa, sin manchas y pálida era una rareza preciada.

La Búsqueda de la Palidez Perfecta: Un Lienzo Peligroso

Lograr esta blancura inmaculada no era tarea fácil y, con frecuencia, implicaba recurrir a sustancias altamente tóxicas. La más popular entre la nobleza y aquellos que podían permitírselo era el cerusa, una mezcla de plomo blanco y vinagre. Esta base blanquecina no solo se aplicaba en el rostro, sino también en el cuello y el escote para asegurar una uniformidad de la palidez deseada. Los registros más antiguos de este blanqueador datan de 1519, y para el reinado de Isabel I, ya era un elemento esencial en el tocador de una dama a la moda.

Sin embargo, la aplicación constante de plomo sobre la piel tenía consecuencias devastadoras. Los autores de la época advertían sobre sus efectos nocivos, describiendo cómo dejaba la piel 'gris y arrugada'. Las alternativas menos peligrosas, aunque no siempre inofensivas, incluían pastas a base de alumbre y ceniza de estaño, azufre, y diversas bases hechas con clara de huevo cocida, talco y otros materiales blancos. La clara de huevo cruda también se utilizaba para 'esmaltar' la tez, creando una superficie lisa que ayudaba a disimular las arrugas, aunque dejaba una sensación tirante e inexpresiva.

Una vez que se alcanzaba la blancura ideal, a veces se llegaba al extremo de trazar venas falsas sobre la piel para acentuar la apariencia de delicadeza y fragilidad.

Añadiendo Color: Fucus en Mejillas y Labios

Sobre el lienzo pálido, se aplicaba color, generalmente llamado fucus en la época. Este maquillaje venía en una variedad de rojos y se usaba principalmente en las mejillas y los labios. Se empleaban compuestos a base de rubia (madder), cochinilla y ocre como colorete y color de labios. No obstante, la elección más popular entre las damas de la corte a la moda era el bermellón (sulfuro de mercurio). Este color, vibrante y duradero, se podía aplicar en capas muy gruesas. Un satírico isabelino llegó a comentar que un artista no necesitaba una caja de pinturas para trabajar, sino simplemente una dama a la moda pintada cerca para usarla como fuente de pigmentos. Al igual que el cerusa, el bermellón era intensamente tóxico, contribuyendo a los graves problemas de salud y deterioro de la piel que sufrían sus usuarias.

Ojos Misteriosos y Cejas Elevadas

El ideal de belleza isabelino también incluía características específicas para los ojos y las cejas: ojos brillantes y bien separados bajo cejas estrechas y arqueadas. Para lograr esa mirada brillante y chispeante, las mujeres usaban gotas de belladona (Atropa belladonna) en los ojos. Esta sustancia dilataba las pupilas, creando un efecto seductor, pero también afectaba la visión y era venenosa, con posibles efectos secundarios graves e incluso ceguera a largo plazo. Para delinear los ojos y realzar su tamaño o hacer que parecieran más separados, se usaba kohl, generalmente a base de antimonio en polvo.

Las cejas depiladas eran de rigor para una dama de la corte, al igual que una frente alta. Una línea de cabello alta había sido durante siglos un signo de aristocracia. Las mujeres se depilaban el vello de las cejas hacia atrás una pulgada o incluso más para crear una frente a la moda y elevada. Este proceso de depilación tan extremo era doloroso y podía dañar permanentemente los folículos pilosos. La combinación de cejas finas, altas y arqueadas con una frente despejada acentuaba la palidez del rostro.

What makeup was used in the 16th century?
Facepaint, generally referred to in period as fucus, came in a variety of reds and was used mainly upon the cheeks and lips. Madder, cochineal, and ochre-based compounds were all used as blush and lip-color, but vermilion (mercuric sulfide) was the most popular choice of the fashionable court lady.

Cabello: El Lujo Rubio o Pelirrojo

El cabello rubio o rojo-dorado, como el de la Reina Isabel I, era muy codiciado. Existían docenas de recetas para decolorar el cabello, algunas de ellas bastante nocivas; la orina era una de las sustancias utilizadas en estos brebajes. Si una mujer no podía lograr el color deseado, podía recurrir al cabello postizo, una práctica muy común en la época isabelina. Algunas mujeres incluso se afeitaban la cabeza y usaban pelucas en lugar de luchar con sus propios mechones. No es casualidad que la Reina Isabel poseyera casi todos los rasgos discutidos: cabello rojo-dorado, ojos grises y bien separados, piel muy pálida y cejas estrechas. Ella fue una fuerza guía en la moda inglesa de finales del siglo XVI, más que casi cualquier monarca anterior o posterior. Las mujeres se esforzaban por imitar su cabello rizado y rojo y su coloración.

El Lado Oscuro: Peligros y 'Remedios'

Uno de los aspectos más sorprendentes y espantosos del maquillaje del siglo XVI era la naturaleza venenosa de muchos de los cosméticos. El uso continuado de cerusa (plomo) podía causar envenenamiento por plomo, manifestado en síntomas como dolores de cabeza, fatiga, daño neurológico, problemas digestivos, y el ya mencionado deterioro de la piel. El bermellón (mercurio) también era extremadamente peligroso, pudiendo provocar envenenamiento por mercurio con síntomas como temblores, pérdida de memoria, irritabilidad y problemas renales.

Ante los inevitables problemas cutáneos causados por estos cosméticos tóxicos (manchas, imperfecciones, acné, pecas), las mujeres recurrían a una variedad de 'remedios'. Estos iban desde la aplicación de jugo de limón o agua de rosas hasta brebajes más dudosos y peligrosos que contenían mercurio, alumbre, miel y cáscaras de huevo. De hecho, lavarse la cara con mercurio era una 'peel facial' común en la época, utilizada para intentar que la piel pareciera suave y fresca, aunque en realidad la estaba dañando gravemente. La leche de burra era otra sustancia favorecida por la nobleza, mencionada como ingrediente en baños y lavados, considerada más suave y nutritiva que otros métodos.

Clase Social y Recreación Moderna

Es importante recordar que todas estas prácticas de maquillaje y belleza estaban dirigidas principalmente a la dama de la corte y la nobleza. Las clases bajas y medias generalmente no tenían ni el tiempo ni los recursos para dedicar a un maquillaje tan elaborado y costoso. Las jóvenes esposas de comerciantes eran algo notorias por su vestimenta elegante y maquillaje a la moda, pero fuera de este grupo, la mayoría de las mujeres no se preocupaba por estos extremos.

Hoy en día, aquellos interesados en recrear el look isabelino por motivos históricos o de interpretación teatral, deben hacerlo con extremo cuidado y utilizando productos modernos y seguros. Recrear auténticamente el maquillaje de la época implicaría ponerse en serio riesgo de envenenamiento. Una interpretación moderna y segura del look isabelino implica una base pálida con un ligero toque de polvo blanco para el rostro, delineador negro o gris en lugar de kohl, y lápiz labial rojo mate de un color ocre o ladrillo. Una aplicación ligera de colorete, colocado en un óvalo a lo largo del pómulo en lugar de debajo, es suficiente a menos que se interprete a una cortesana. Para completar el look de ojos y cejas, se pueden depilar o dibujar cejas altas y arqueadas, un proceso que, incluso con técnicas modernas, requiere habilidad o puede ser doloroso.

Tabla Comparativa: Belleza Isabelina vs. Seguridad Actual

Para entender mejor la diferencia entre las prácticas de belleza del siglo XVI y las actuales, consideremos algunos de los ingredientes clave:

Ingrediente/Método IsabelinoPropósitoPeligrosEquivalente Moderno Seguro
Cerusa (Plomo blanco + Vinagre)Base blanqueadoraEnvenenamiento por plomo, daño cutáneo severoBases y polvos de maquillaje con pigmentos minerales seguros (dióxido de titanio, óxido de zinc)
Bermellón (Sulfuro de Mercurio)Colorete y color de labiosEnvenenamiento por mercurio, daño neurológico y renalColoretes y labiales con pigmentos orgánicos y minerales seguros
BelladonaDilatar pupilasProblemas de visión, ceguera, toxicidad generalLentes de contacto con efecto de dilatación (cosméticas)
Kohl (Antimonio)Delineador de ojosIrritación ocular, toxicidad por antimonioDelineadores con pigmentos y polímeros seguros
'Peel' con MercurioSuavizar la pielEnvenenamiento por mercurio, quemaduras químicasExfoliantes químicos (AHA, BHA) o físicos seguros, peelings realizados por profesionales con sustancias controladas
Decoloración con Orina/Compuestos NocivosAclarar el cabelloDaño capilar severo, irritación del cuero cabelludoTintes y decolorantes capilares con fórmulas controladas y menos agresivas

Preguntas Frecuentes sobre el Maquillaje Isabelino

¿Era el maquillaje del siglo XVI realmente tan peligroso?
Sí, era extremadamente peligroso. Muchos de los ingredientes principales, como el plomo (en la cerusa) y el mercurio (en el bermellón y los 'remedios'), eran altamente tóxicos y causaban graves problemas de salud, incluyendo daño neurológico, deterioro de la piel e incluso la muerte con el uso prolongado.
¿Quiénes usaban este tipo de maquillaje?
Principalmente la nobleza, las damas de la corte y algunas mujeres de la alta sociedad que podían permitirse estos costosos y a menudo importados cosméticos. Era un signo de riqueza y estatus.
¿Por qué querían la piel tan pálida?
La piel pálida era un símbolo de estatus social. Demostraba que la persona no necesitaba trabajar al sol en el exterior, lo cual era propio de las clases trabajadoras. También se asociaba con la delicadeza y una supuesta salud superior en una época con muchas enfermedades cutáneas.
¿Qué era el 'fucus'?
El fucus era el término general utilizado en la época para referirse a los maquillajes de color, principalmente los coloretes y los pigmentos para labios, que solían ser de tonos rojos.
¿Cómo lograban el look de ojos y cejas?
Se usaban gotas de belladona para dilatar las pupilas y hacer los ojos más brillantes (aunque era venenosa). Se delineaban los ojos con kohl. Las cejas se depilaban muy finas y se arqueaban alto, y la línea del cabello también se depilaba para crear una frente más amplia, lo cual era un signo de nobleza.
¿Qué hacían con el cabello?
El cabello rubio o rojo-dorado era el ideal. Se utilizaban métodos de decoloración caseros, a menudo muy agresivos (como la orina). El uso de cabello postizo y pelucas era muy común para lograr el color, el volumen y el estilo deseado, a menudo peinado en rollos o bucles en la parte delantera.

En conclusión, el maquillaje en la Era Isabelina era un arte complejo y a menudo arriesgado. La búsqueda de la perfección estética, dictada por los ideales de estatus y nobleza, llevó al uso de sustancias increíblemente peligrosas que causaban daños severos a quienes las usaban. Mirando hacia atrás, la obsesión por la piel de alabastro y los labios de bermellón nos recuerda que los estándares de belleza son construcciones culturales que cambian drásticamente con el tiempo, y que la seguridad en los cosméticos que hoy damos por sentada es una conquista relativamente reciente.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Maquillaje en la Era Isabelina: Piel de Alabastro puedes visitar la categoría Maquillaje.

Subir