13/12/2022
Dentro del fascinante mundo del maquillaje, lograr dimensiones y luminosidad en el rostro es un arte que muchas buscamos dominar. Dos herramientas clave para ello son el contorno y el iluminador. El contorno nos ayuda a crear sombras para definir o minimizar ciertas áreas, mientras que el iluminador resalta los puntos altos del rostro para darles luz y proyección. Sin embargo, una de las dudas más comunes al aplicar estos productos es: ¿cuál va primero? La respuesta no es tan simple como parece, ya que existen diferentes enfoques que pueden dar resultados distintos. Exploraremos las técnicas más populares para que decidas cuál se adapta mejor a tu estilo y a los productos que utilizas.
https://www.youtube.com/watch?v=PLet8_csOZV7E-6mj-QhtSYuhhs0zha6Lf
Entendiendo el Propósito del Contorno y el Iluminador
Antes de decidir el orden de aplicación, es fundamental comprender qué hace cada producto. El contorno (o contouring) busca imitar las sombras naturales del rostro para esculpirlo. Se aplica generalmente en las cavidades de las mejillas, la línea de la mandíbula, los laterales de la nariz y la frente, cerca de la línea del cabello. El objetivo es crear la ilusión de profundidad, haciendo que ciertas áreas 'retrocedan'.

Por otro lado, el iluminador (o highlighter) tiene el propósito opuesto: atraer la luz y resaltar. Se aplica en los puntos donde la luz incide naturalmente en el rostro: la parte superior de los pómulos, el puente de la nariz, el arco de Cupido, el centro de la frente y el hueso de la ceja. Su función es dar un aspecto radiante, saludable y hacer que estas áreas 'sobresalgan'.
La Técnica Clásica: Contorno Antes que Iluminador
Esta es quizás la técnica más tradicional y enseñada. La lógica detrás de este orden es simple: primero esculpes y defines el rostro creando sombras, y luego añades luz para resaltar las áreas que quieres que se vean más prominentes. Es como pintar un cuadro: primero defines las formas y luego añades brillos.
Pasos en la Técnica Clásica:
- Aplica tu base de maquillaje y corrector como de costumbre.
- Aplica el producto de contorno (en crema o polvo) en las áreas deseadas: bajo los pómulos, mandíbula, laterales de la nariz, etc.
- Difumina muy bien el contorno para que no queden líneas marcadas y se vea una sombra natural.
- Aplica rubor (si usas) en las manzanas de las mejillas.
- Finalmente, aplica el iluminador en los puntos altos del rostro: parte superior de los pómulos, puente de la nariz, etc.
- Difumina el iluminador para integrarlo con el resto del maquillaje.
- Sella tu maquillaje con polvo traslúcido o spray fijador si lo deseas.
Esta técnica es ideal para quienes buscan una definición clara y un brillo que se note. Funciona bien con productos en polvo, pero también se puede adaptar a productos en crema, siempre recordando difuminar cada capa antes de añadir la siguiente.
La Técnica Alternativa: Iluminador Antes que Contorno (Underpainting)
Esta técnica ha ganado popularidad recientemente, en parte gracias a maquilladores profesionales que la utilizan para crear looks más sutiles y con un brillo que parece emanar desde dentro de la piel. Consiste en aplicar el iluminador (y a veces también el contorno y rubor en crema) *antes* de la base de maquillaje, o entre la base y el corrector/productos en polvo. La idea es que la base que se aplica encima 'suavice' el efecto del iluminador y el contorno, logrando un acabado más integrado y natural.
La versión más común de esta técnica implica aplicar iluminador y contorno (generalmente en crema o líquidos) sobre la piel hidratada o después de una capa muy ligera de base, y luego aplicar la base de maquillaje encima con una brocha o esponja, dando pequeños toques sin arrastrar el producto para no mover lo que ya aplicaste debajo.
Pasos en la Técnica Alternativa (Underpainting):
- Prepara tu piel con hidratante y primer.
- Aplica el iluminador en crema o líquido en los puntos altos del rostro.
- Aplica el contorno en crema o líquido en las áreas que deseas definir.
- Opcional: Aplica rubor en crema en las manzanas de las mejillas.
- Difumina todos los productos en crema/líquido para que no queden líneas.
- Aplica una capa de base de maquillaje encima, dando toques suaves para no arrastrar los productos de abajo. La base debe ser de cobertura media para permitir que los productos de abajo se transparenten.
- Aplica corrector donde sea necesario.
- Opcional: Si quieres intensificar el efecto, puedes aplicar una pequeña cantidad de iluminador y contorno en polvo *sobre* la base, difuminando con cuidado.
- Sella con polvo y/o spray fijador.
Esta técnica es excelente para quienes prefieren un acabado más natural, un brillo sutil y un contorno menos marcado. También funciona muy bien con bases de cobertura ligera a media.
¿Cuál Orden Elegir? Comparando Ambas Técnicas
La elección entre aplicar el contorno primero o el iluminador primero dependerá de varios factores, incluyendo el tipo de productos que uses (crema o polvo), el acabado que desees lograr y tu tipo de piel.
| Orden | Resultado | Ideal para... | Productos Recomendados |
|---|---|---|---|
| Contorno > Iluminador (Clásico) | Definición más marcada, brillo evidente. | Looks de noche, maquillaje para fotos/video, quienes buscan un contorno e iluminado más pronunciado. | Funciona bien con polvos y cremas. |
| Iluminador > Contorno (Underpainting) | Acabado más natural y sutil, brillo que parece salir de la piel. | Looks de día, maquillaje natural, pieles secas o maduras (ya que menos capas de polvo pueden ser beneficiosas). | Mejor con productos en crema o líquidos. |
Si usas productos en polvo, generalmente es más fácil trabajar con la técnica clásica (contorno primero, luego iluminador) para evitar que los polvos se mezclen de forma extraña o que sea difícil difuminar sobre capas de producto. Si prefieres productos en crema o líquidos, ambas técnicas son viables, pero la técnica de 'underpainting' con productos en crema antes de la base puede dar un resultado excepcionalmente fluido y natural.
Consejos Adicionales para un Rostro Esculpido y Radiante
Independientemente del orden que elijas, hay algunos consejos universales que te ayudarán a perfeccionar tu técnica:
- La difuminación es Clave: No importa cuán buenos sean tus productos, si no los difuminas correctamente, no se verán bien. Utiliza brochas o esponjas limpias y adecuadas para cada tipo de producto (más densas para crema, más ligeras para polvo) y trabaja los bordes hasta que no se vean líneas duras.
- Elige los Tonos Correctos: El contorno debe ser un tono marrón mate (sin brillo ni naranja) que sea uno o dos tonos más oscuro que tu piel. El iluminador debe complementar tu tono de piel (dorados para pieles cálidas, plateados o rosados para pieles frías, bronces para pieles oscuras).
- Menos es Más: Es más fácil construir intensidad que quitar exceso de producto. Comienza con una pequeña cantidad y añade más si es necesario.
- Considera la Textura: Si tienes piel grasa o poros grandes, evita los iluminadores con partículas de glitter muy grandes, ya que pueden acentuar la textura. Opta por fórmulas más cremosas o con un brillo fino. Si tienes piel seca, los productos en crema pueden ser tus mejores aliados.
Preguntas Frecuentes
¿Puedo usar productos de contorno en crema y polvo al mismo tiempo?
Sí, muchas personas lo hacen. Una técnica común es aplicar el contorno en crema primero, difuminarlo, y luego sellarlo o intensificarlo ligeramente con un contorno en polvo. Esto puede ayudar a que dure más tiempo.
¿Dónde debo aplicar exactamente el contorno y el iluminador?
El contorno va en las áreas que quieres hundir: justo debajo del hueso del pómulo (no en la mejilla), en las sienes cerca de la línea del cabello, bajo la mandíbula y en los laterales de la nariz. El iluminador va en los puntos altos: parte superior de los pómulos, puente de la nariz, arco de Cupido, hueso de la ceja.
¿Necesito herramientas especiales?
Sí, usar las herramientas adecuadas facilita mucho el proceso. Para el contorno, una brocha angular o una brocha densa para crema son útiles. Para difuminar, una esponja húmeda es excelente. Para el iluminador, una brocha pequeña y precisa (como una brocha tipo abanico o cónica) o incluso la punta de tus dedos pueden funcionar bien.
¿Qué hago si aplico demasiado producto?
Si aplicaste demasiado contorno, puedes intentar difuminarlo con una esponja limpia y húmeda o aplicar una pequeña cantidad de base sobre la zona para suavizarlo. Si aplicaste demasiado iluminador, puedes 'suavizarlo' dando toques con una esponja que tenga un resto de base, o aplicar un poco de polvo traslúcido encima con cuidado.
Conclusión
No hay una regla estricta sobre si el contorno o el iluminador van primero. Ambas técnicas, la clásica (contorno primero) y la alternativa (iluminador primero o underpainting), son válidas y pueden ofrecer resultados hermosos, aunque diferentes. La técnica clásica tiende a dar un acabado más definido y un brillo más evidente, ideal para ocasiones especiales. La técnica de 'underpainting' ofrece un resultado más sutil, un brillo que parece más natural y una apariencia de piel saludable, perfecta para el día a día o para quienes prefieren un maquillaje menos cargado. La mejor manera de descubrir tu preferencia es experimentar con ambas y ver qué funciona mejor con tus productos, tu tipo de piel y el look que deseas crear. ¡Diviértete probando y descubriendo el orden que te haga sentir más radiante!
Si quieres conocer otros artículos parecidos a ¿Contorno o Iluminador Primero? puedes visitar la categoría Maquillaje.
