What is used before makeup?

Los pasos esenciales antes del maquillaje

23/09/2020

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Lograr un maquillaje hermoso y que luzca profesional no se trata solo de los productos de color que utilizas, sino fundamentalmente del lienzo sobre el que trabajas: tu piel. Muchas veces olvidamos que, para conseguir ese “look perfecto”, es absolutamente necesario preparar el rostro de la manera adecuada antes de aplicar cualquier producto de maquillaje. Estamos hablando del fundamental cuidado de la piel previo.

Saltarse la rutina de cuidado de la piel antes de maquillarte puede llevar a resultados decepcionantes. Puedes encontrarte con una cobertura desigual y parcheada, que se desvanece mucho antes de lo esperado, e incluso puede provocar irritación en la piel y la aparición de imperfecciones. Por el contrario, usar los sérums, cremas hidratantes y otros productos de cuidado de la piel adecuados puede marcar una diferencia abismal en el aspecto final y la duración de tu maquillaje.

Can makeup really change your appearance?
Makeup can definitely, positively enhance one's appearance, if applied properly. The best makeup should be virtually unnoticeable. It must be applied in a manner that looks natural and fresh. Sometimes evening makeup can be a little heavier and even apparent if done well. However more is not necessarily better.

Afortunadamente, preparar tu piel para la aplicación del maquillaje es bastante sencillo. Solo requiere seguir una serie de pasos clave que limpian, nutren y protegen tu piel, creando la base perfecta. Siguiendo estos simples pasos, te asegurarás de que tu piel no solo luzca saludable, sino que también esté lista para recibir el maquillaje, haciendo que este se vea mejor y dure más tiempo. A continuación, te detallamos la rutina esencial que debes seguir.

Paso 1: La Limpieza Profunda

Limpiar tu rostro es el primer y más crucial paso para preparar tu piel antes de maquillarte. Este paso inicial es vital porque ayuda a eliminar el exceso de grasa, la suciedad y las impurezas que se acumulan en la piel a lo largo del día o la noche. Al deshacerte de estas partículas indeseadas, mantienes a raya los problemas de la piel, como los brotes o la congestión.

Es importante utilizar un limpiador suave y delicado. Un buen limpiador no solo limpia, sino que también ayuda a unificar el tono de tu piel y a hacerla más suave al tacto. Una piel limpia y suave es una base mucho mejor para el maquillaje que una piel con residuos o irregularidades. La limpieza crea un punto de partida óptimo, asegurando que los productos que apliques después, tanto de cuidado como de maquillaje, puedan funcionar de manera más efectiva y se adhieran mejor.

Aplicar maquillaje sobre una piel que no está completamente limpia es como pintar sobre un lienzo sucio; el resultado nunca será tan vibrante ni duradero. La suciedad y el exceso de grasa pueden hacer que el maquillaje se deslice, se cuartee o se vea opaco. Por eso, dedicar tiempo a una buena limpieza es invertir en el éxito de tu maquillaje.

Paso 2: La Exfoliación para Renovar

¿A quién le gusta que su maquillaje se vea “pastoso” o con textura? Nadie. La principal culpable de este desastre de belleza suelen ser las células muertas de la piel que se acumulan en la superficie. La exfoliación es el proceso que nos permite deshacernos de estas células viejas y revelar la piel nueva y suave que se encuentra debajo.

Exfoliar correctamente ayuda a eliminar no solo las células muertas, sino también el exceso de grasa y la suciedad que la limpieza regular podría no haber retirado por completo. Al hacerlo, mejoras la textura de la piel, creando una superficie más lisa y uniforme sobre la cual aplicar el maquillaje. Esto es especialmente importante si usas base de maquillaje, ya que se asentará de manera mucho más fluida y natural sobre una piel bien exfoliada.

No te olvides de exfoliar también tu cuello, ya que esta zona a menudo se descuida y también forma parte del “lienzo” sobre el que aplicamos maquillaje, especialmente si usas base o polvos en el cuello. Sin embargo, es crucial no excederse con la exfoliación, ya que hacerlo en exceso puede causar sequedad, irritación y enrojecimiento. La frecuencia ideal varía según tu tipo de piel, pero generalmente se recomienda hacerlo de una a tres veces por semana.

Paso 3: El Poder del Sérum

Una vez que has limpiado y exfoliado tu piel, es el momento perfecto para empezar a reponer la hidratación y tratar preocupaciones específicas. Aquí es donde entran en juego los sérums. Un sérum adecuado prepara la piel al proporcionarle ingredientes concentrados que la benefician profundamente.

La hidratación es clave en esta etapa. Un sérum hidratante ayuda a que la piel se vea más rellena y saludable. Si optas por un sérum de vitamina C, como se menciona, además de hidratar, puedes obtener beneficios adicionales significativos. La vitamina C es conocida por su capacidad para proteger la piel del daño solar (aunque no reemplaza el protector solar), reducir la hiperpigmentación, ayudar a combatir los signos del envejecimiento como las arrugas y la flacidez, y combatir la sequedad.

Además, un sérum de vitamina C puede contribuir a obtener un cutis más luminoso y sin manchas, reduciendo la apariencia de manchas oscuras y marcas de acné. Al mejorar la claridad y uniformidad del tono de la piel, un buen sérum puede incluso reducir la cantidad de maquillaje de cobertura que necesitas usar. Aplicar maquillaje sobre una piel bien hidratada y tratada con un sérum hace que el acabado sea más radiante y menos propenso a verse “plano” o a que el maquillaje se asiente en líneas finas.

Paso 4: La Hidratación Esencial

La hidratación de la piel es un paso que, sorprendentemente, muchas personas pasan por alto antes de maquillarse, a pesar de ser fundamental. Nutrir tu rostro y cuello con una crema hidratante es esencial para que la piel se sienta cómoda, luzca radiante, hidratada y con un aspecto más joven.

La crema hidratante actúa sellando la humedad en la piel que has aportado con el sérum u otros pasos. Una piel bien hidratada es flexible y suave, lo que facilita enormemente la aplicación uniforme del maquillaje. Si tu piel está seca, el maquillaje puede aferrarse a las áreas secas, luciendo irregular y resaltando la textura. Una buena crema hidratante crea una superficie más homogénea.

Además de proporcionar hidratación y confort, algunas cremas hidratantes ofrecen beneficios adicionales, como ayudar a revertir el daño solar o atenuar manchas oscuras. Es importante elegir una crema que se adapte a tu tipo de piel y que se absorba bien sin dejar una sensación pegajosa, ya que esto último podría interferir con la aplicación del maquillaje posterior.

Paso 5: La Innegociable Protección Solar

Los dañinos rayos del sol son una de las principales causas de daño en la piel y contribuyen significativamente a los signos visibles del envejecimiento, como las arrugas, las líneas finas, la hiperpigmentación (manchas) y la sequedad. Proteger la salud y la luminosidad de tu piel es fundamental, y esto se logra aplicando protección solar cada día, incluso si vas a maquillarte.

La protección solar es tu defensa más importante contra el fotoenvejecimiento y el daño a largo plazo. Integrar un protector solar en tu rutina previa al maquillaje asegura que tu piel esté protegida de los rayos UV mientras luces tu look. Algunas cremas hidratantes ya vienen con factor de protección solar (SPF), lo cual puede simplificar el paso, siempre y cuando el SPF sea adecuado (se recomienda SPF 30 o superior, el texto menciona SPF 40) y se absorba rápidamente sin dejar residuo blanco o graso que pueda afectar el maquillaje.

Una piel protegida del sol mantendrá un tono más uniforme con el tiempo y estará más sana en general, lo que a su vez se traduce en una piel que luce mejor con o sin maquillaje. No subestimes este paso; es vital para la salud a largo plazo de tu piel y para mantener la calidad de tu “lienzo”.

El Toque Final: El Primer

Una vez que has completado tu rutina de cuidado de la piel (limpieza, exfoliación, sérum, hidratación y protección solar), estás casi lista para el maquillaje. El paso siguiente, y el último antes de empezar a aplicar color, es usar un primer.

El primer actúa creando un lienzo aún más suave y uniforme sobre la piel ya preparada. Rellena sutilmente los poros y las líneas finas, proporcionando una superficie ideal para que la base de maquillaje se deslice sin esfuerzo y se adhiera mejor. Además de mejorar la aplicación, el primer también funciona como una barrera protectora entre tu piel y el maquillaje.

Esta barrera es crucial porque evita que la grasa natural de tu piel se mezcle directamente con los pigmentos y la fórmula del maquillaje. Al mantener esta separación, el primer ayuda a que el maquillaje dure mucho más tiempo, evitando que se desvanezca, se corra o se vea grasoso a lo largo del día. Con el primer aplicado, tu piel está oficialmente preparada y lista para recibir el maquillaje. Puedes experimentar con cualquier look de maquillaje sin preocuparte tanto por cómo reaccionará tu piel o cuánto durará.

Preguntas Frecuentes sobre la Preparación de la Piel

A continuación, respondemos algunas dudas comunes sobre esta rutina esencial:

¿Es realmente necesario seguir todos estos pasos antes de maquillarme?

Sí, cada paso contribuye a un resultado óptimo. La limpieza elimina impurezas, la exfoliación suaviza la textura, el sérum hidrata y trata, la crema hidratante nutre y sella la humedad, y la protección solar protege del daño futuro. Saltarse pasos puede afectar negativamente la aplicación, el acabado y la duración del maquillaje, además de la salud a largo plazo de tu piel.

¿Con qué frecuencia debo exfoliar mi piel?

La frecuencia de la exfoliación depende de tu tipo de piel. Generalmente, se recomienda exfoliar de una a tres veces por semana. Es importante no excederse para evitar irritación, sequedad o enrojecimiento.

¿Puedo usar solo sérum o solo crema hidratante?

El sérum y la crema hidratante cumplen funciones complementarias. El sérum suele ser más ligero y contiene ingredientes concentrados para tratar problemas específicos (como la luminosidad o las manchas), mientras que la crema hidratante es más rica y se enfoca en nutrir la barrera de la piel y sellar la humedad. Usar ambos puede proporcionar los mejores resultados, asegurando hidratación profunda y protección superficial. Sin embargo, si debes elegir uno, la crema hidratante es esencial para mantener la barrera cutánea.

¿Cuándo aplico el protector solar?

El protector solar se aplica generalmente como el último paso de tu rutina de cuidado de la piel, justo antes del primer y el maquillaje. Si utilizas una crema hidratante que ya contiene un SPF adecuado (como un SPF 40), puedes combinar los pasos. Lo importante es que la protección solar esté presente antes de exponerte a la luz del día.

¿Qué diferencia hay entre la piel preparada y la piel sin preparar al maquillar?

La diferencia es significativa. Una piel preparada es un lienzo liso, limpio e hidratado sobre el cual el maquillaje se aplica de manera uniforme, se adhiere mejor y dura más. La piel sin preparar puede presentar sequedad, grasa, textura irregular o impurezas, haciendo que el maquillaje se vea parcheado, cakey, se desvanezca rápidamente y pueda incluso empeorar el estado de la piel.

¿El primer es lo mismo que el protector solar o la crema hidratante?

No, el primer tiene una función diferente. Aunque algunos primers pueden contener ingredientes hidratantes o SPF, su propósito principal es crear una superficie lisa para el maquillaje y actuar como barrera. No reemplaza los beneficios completos de una crema hidratante dedicada o un protector solar con un SPF alto aplicado generosamente.

Siguiendo estos pasos, no solo mejorarás drásticamente el aspecto y la duración de tu maquillaje, sino que también estarás cuidando la salud de tu piel a largo plazo. Una piel sana es la base más hermosa que puedes tener.

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