25/02/2018
La esperada adaptación de acción real de "La Bella y la Bestia" generó gran expectación, y una de las preguntas más frecuentes entre el público fue cómo se logró dar vida a la icónica figura de la Bestia en la pantalla grande. ¿Fue maquillaje elaborado, prótesis tradicionales o algo completamente diferente?

Según la información revelada tras el estreno, la Bestia en esta nueva versión es un personaje completamente generado por ordenador, lo que se conoce comúnmente como CGI (Computer-Generated Imagery). Su creación se realizó a través de tecnología de captura de actuación y captura facial.
Cómo se dio vida a la Bestia
La Bestia no fue el resultado de horas de maquillaje protésico aplicado directamente sobre el actor en cada jornada de filmación. En lugar de ello, se optó por una avanzada técnica de efectos visuales. El personaje es, en esencia, una creación digital. Esto permitió a los cineastas y al actor explorar un rango de movimiento y expresión que podría haber sido limitado por el maquillaje físico tradicional, especialmente considerando la complejidad y el tamaño de la criatura.

La base de esta creación digital fue la interpretación humana. Dan Stevens, el actor que da vida a la Bestia, fue fundamental en el proceso, proporcionando la actuación que luego sería transformada digitalmente.
La Experiencia del Actor: Dan Stevens
Para lograr que la Bestia digital reflejara fielmente la actuación de Dan Stevens, se empleó tecnología de captura de movimiento y captura facial. Mientras filmaba, Stevens no llevaba un traje de Bestia visible para el público, sino un equipo especializado que permitía a los ordenadores registrar sus acciones.
Específicamente, Stevens utilizó zancos para replicar la altura y la postura de la Bestia. Además, vistió un traje protésico de 40 libras (aproximadamente 18 kg). Este traje no estaba diseñado para parecerse a la Bestia, sino que estaba cubierto con indicadores visuales. Estos marcadores eran esenciales para que las cámaras y los sistemas de captura pudieran rastrear con precisión cada uno de sus movimientos, gestos y la forma en que su cuerpo se movía en el espacio.
La experiencia física para Stevens fue un desafío considerable. Describió el uso de los zancos como similar a usar tacones de 10 pulgadas de alto, aunque en realidad estaba caminando sobre las puntas de los pies y elevado del suelo. La incomodidad era "increíblemente incómoda", según sus propias palabras. Relató que un equipo de ingenieros estuvo trabajando constantemente alrededor de sus pies durante el rodaje para desarrollar un tipo de zanco que no lo "lisiara", dada la exigencia física del rol.
Esta dificultad física le brindó una nueva perspectiva. Stevens comentó que, tras pasar por esta experiencia, ganó mucha empatía por su esposa y por todas las mujeres que usan tacones altos, comprendiendo el esfuerzo y la incomodidad que pueden implicar.

Tecnología al servicio de la actuación
La combinación de la actuación física de Stevens con la tecnología de captura permitió fusionar la expresividad humana con la forma y características de una criatura fantástica. Cada matiz de su interpretación, desde los movimientos sutiles hasta las expresiones faciales más dramáticas, fue capturado y utilizado como base para animar al personaje digital de la Bestia. Esto aseguró que, a pesar de ser un personaje generado por ordenador, la Bestia conservara la profundidad emocional y la fisicalidad de una actuación real.
Más allá de la Bestia
Si bien el enfoque principal de cómo se creó la Bestia recae en el CGI y la captura de movimiento, es interesante notar cómo otras partes de la producción utilizaron métodos más tradicionales. Por ejemplo, el icónico vestido amarillo de Bella fue una creación física tangible, hecho de múltiples capas de organza de satén y adornado con miles de cristales Swarovski. Esto demuestra que la película empleó una combinación de técnicas, utilizando efectos visuales avanzados donde eran necesarios (como para la Bestia) y artesanía tradicional en otros elementos (como el vestuario).
En resumen, la Bestia de la versión de acción real de "La Bella y la Bestia" fue una creación digital avanzada, utilizando la actuación de Dan Stevens como base a través de tecnologías de captura de movimiento y facial. No se trató de maquillaje protésico visible, sino de un personaje completamente generado por ordenador que se movía y actuaba según la interpretación del actor, capturada mediante zancos y un traje especializado.
La complejidad de dar vida a un personaje como la Bestia de forma digital subraya el avance de los efectos visuales en el cine contemporáneo, permitiendo a los actores interactuar en el set de maneras innovadoras para crear personajes que de otro modo serían imposibles de realizar únicamente con métodos prácticos como el maquillaje o las prótesis tradicionales.
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