11/05/2024
El mundo del maquillaje recibió una noticia sorprendente y melancólica: Becca Cosmetics, la marca conocida por sus productos que aportaban un brillo espectacular y que fue pionera en la diversidad de tonos, cerró sus puertas a finales de septiembre. Fundada en Australia en 2001 por la maquilladora Rebecca Morrice-Williams, Becca se ganó rápidamente un lugar especial en el corazón de muchos amantes de la belleza, especialmente por su enfoque inclusivo mucho antes de que fuera la norma en la industria.

Desde sus inicios, Becca tuvo una visión clara: crear productos que funcionaran para todos los tonos de piel. Su base en barra, por ejemplo, fue aclamada por su amplia gama de colores y subtonos, especialmente para mujeres de color, en un momento en que el mercado ofrecía opciones muy limitadas. La propia Rebecca Morrice-Williams insistió en que los minoristas ofrecieran la gama completa de tonos o ninguna, demostrando su compromiso con la inclusión.
Sin embargo, a pesar de su visión y la calidad de sus productos, Becca enfrentó desafíos iniciales. Problemas de distribución y stock, sumados a la distancia geográfica de su fundadora, hicieron que la marca tuviera dificultades para mantener el ritmo. Incluso, tuvo un periodo fuera de Sephora en Estados Unidos, explorando canales de distribución masiva como las farmacias.
El Fenómeno Champagne Pop y la Era de los Influencers
El verdadero punto de inflexión para Becca llegó en 2015 con una colaboración que cambiaría su destino: el lanzamiento del iluminador Champagne Pop junto a la popular influencer de maquillaje Jaclyn Hill. Este producto, inicialmente pensado como edición limitada, se agotó en 20 minutos en Sephora, con 25,000 unidades vendidas. El éxito fue tan abrumador que se convirtió en un producto permanente y en un ícono del maquillaje, catapultando a Becca a la estratosfera de la popularidad.
Esta colaboración no solo fue un éxito comercial sin precedentes para Becca, sino que también se considera un momento clave en el auge del marketing de influencers en la industria de la belleza. Demostró el poder de las figuras de las redes sociales para generar ventas masivas y crear fenómenos virales. Becca supo capitalizar este momento, y el brillo de Champagne Pop se convirtió en su firma.
La Adquisición por Estée Lauder
El éxito impulsado por Jaclyn Hill y el reconocimiento de marca que generó Becca no pasaron desapercibidos para los gigantes de la industria. Estée Lauder Companies, un conglomerado con un vasto portafolio de marcas de prestigio, estaba explorando cómo interactuar con el mundo de las redes sociales y los influencers. En octubre de 2016, Estée Lauder anunció la adquisición de Becca Cosmetics.
La transacción se estimó en alrededor de $200 millones. En ese momento, se calculaba que Becca generaba aproximadamente $80 millones en ventas anuales. Lauder vio en Becca no solo el éxito viral de Champagne Pop, sino también su base de consumidores diversa, con un porcentaje significativo de clientes no caucásicos, un aspecto que la marca había cultivado desde sus inicios.
Sin embargo, la adquisición por parte de un gran conglomerado no garantizó un camino de rosas. Una vez bajo el paraguas de Estée Lauder, Becca enfrentó nuevos desafíos que, irónicamente, socavaron algunas de sus fortalezas percibidas.
Desafíos Post-Adquisición y el Declive
Tras ser adquirida, Becca tuvo que lidiar con diversos problemas. Se produjeron retiros de productos, como una paleta de sombras asociada con Jaclyn Hill por problemas de calidad a finales de 2016. Aunque intentaron nuevas colaboraciones con celebridades como Chrissy Teigen o las hermanas Kardashian-Haqq, ninguna logró replicar el frenesí que generó Champagne Pop.
Además, el panorama de los influencers comenzó a cambiar. La era de los "macro-influencers" que dominaron la escena con colaboraciones masivas empezó a dar paso a un enfoque en "micro-influencers", percibidos como más auténticos y cercanos a su audiencia. Las grandes campañas con figuras masivas se volvieron menos efectivas a medida que el mercado de la belleza se saturaba y los consumidores buscaban conexiones más genuinas.
Expertos de la industria señalan que Becca tuvo dificultades para evolucionar y mantenerse relevante en un mercado de belleza en constante cambio. A pesar de tener productos de alta calidad, como sus aclamados iluminadores, la marca no logró establecer un punto de diferenciación claro más allá de su producto estrella. En la actualidad, las marcas necesitan ofrecer un significado más profundo o una propuesta de valor única para captar y retener a los consumidores, que ya no se conforman solo con "colores bonitos".
Los problemas de distribución persistieron o se agravaron. Aunque Becca se expandió al Reino Unido, su compromiso de ser cruelty-free limitó su acceso a mercados como China, que requiere pruebas en animales para la importación de cosméticos. Las realidades del comercio minorista, especialmente con el impacto de la pandemia global, también afectaron su desempeño. Las tiendas físicas, donde Becca tenía una fuerte presencia, sufrieron cierres y reducción de ventas, y la marca no tenía una estrategia de venta directa al consumidor (DTC) lo suficientemente robusta para compensar estas pérdidas.
La Pandemia, un Último Golpe
Si bien la pandemia de COVID-19 impactó duramente a toda la industria del maquillaje, con una caída significativa en las ventas, especialmente en el segmento de prestigio, en el que operaba Becca, este no fue el único factor. Estée Lauder Companies mencionó una "acumulación de desafíos" al anunciar el cierre. Esto sugiere que Becca ya venía enfrentando dificultades antes de la crisis sanitaria, como lo demuestran los cargos por deterioro que Lauder registró en 2019 para varias de sus marcas de maquillaje, incluyendo Becca, Too Faced y Smashbox.
Lauden explicó que la marca "no pudo sostener el éxito a largo plazo". Esto implica que, a pesar de la inversión y los esfuerzos, Becca no logró encontrar una base financiera sólida y un camino claro hacia la rentabilidad sostenida dentro del portafolio del conglomerado. La decisión de cerrar Becca se ve, en parte, como una reevaluación de prioridades por parte de Estée Lauder, que busca invertir en oportunidades de mayor crecimiento y rentabilidad en el futuro.
El Contexto de la Industria y el Futuro
El cierre de Becca Cosmetics es un recordatorio de la volatilidad y la intensa competencia en la industria de la belleza. Incluso las marcas con productos icónicos y el respaldo de grandes corporaciones no están exentas de desaparecer si no logran adaptarse a los cambios del mercado, mantener la relevancia y construir un modelo de negocio sostenible.
Lauden, por su parte, parece estar ajustando su estrategia. Mientras que Becca, una marca tradicional de prestigio, cierra, el conglomerado aumenta significativamente su participación en Deciem, la empresa matriz de The Ordinary. Esta marca representa una tendencia diferente: empaques minimalistas, precios asequibles, transparencia en ingredientes y un gran atractivo para las generaciones más jóvenes, especialmente la Gen Z. Esto sugiere que Lauder está invirtiendo en modelos de negocio que considera más alineados con el futuro del mercado de la belleza.
El legado de Becca perdurará en la memoria de quienes amaron sus productos, especialmente el brillo inigualable de Champagne Pop. Su historia sirve como caso de estudio sobre cómo el éxito viral, la innovación en diversidad y el respaldo corporativo no son suficientes por sí solos para garantizar la longevidad en una industria tan dinámica.
Preguntas Frecuentes sobre el Cierre de Becca Cosmetics
Aquí respondemos algunas dudas comunes basadas en la información disponible:
- ¿Quién compró Becca Cosmetics? Becca Cosmetics fue adquirida por Estée Lauder Companies en octubre de 2016.
- ¿Por qué cerró Becca Cosmetics? Según Estée Lauder, la marca cerró debido a una "acumulación de desafíos" y a que "no pudo sostener el éxito a largo plazo", agravado por el impacto de la pandemia.
- ¿Cuándo cerró Becca Cosmetics? Estée Lauder anunció que la marca cerraría a finales de septiembre (del año en que se hizo el anuncio, implícitamente 2021 según el contexto del texto fuente).
- ¿Jaclyn Hill tuvo algo que ver con el cierre? No directamente. Su colaboración con Becca y el lanzamiento de Champagne Pop fueron un gran éxito que impulsó la marca y atrajo la atención de Estée Lauder. Sin embargo, el éxito post-colaboración no se sostuvo y el panorama de los influencers cambió.
- ¿Qué pasará con los productos de Becca? Con el cierre de la marca, la producción y venta de sus productos cesaron. No habrá reposición una vez agotados los stocks existentes.
La historia de Becca Cosmetics, desde sus inicios pioneros en diversidad hasta su meteórico ascenso gracias a un producto viral y su eventual despedida, es un capítulo fascinante en la evolución de la industria de la belleza.
| Hito | Año (aprox.) | Descripción |
|---|---|---|
| Fundación | 2001 | Rebecca Morrice-Williams lanza Becca en Australia. |
| Lanzamiento Champagne Pop | 2015 | Colaboración con Jaclyn Hill, éxito masivo. |
| Adquisición por Estée Lauder | 2016 | Lauder compra Becca por ~200M USD. |
| Problemas Post-Adquisición | 2017-2019 | Retiros, críticas, dificultad para replicar éxito. |
| Cargos por Deterioro (Lauder) | 2019 | Indicador de dificultades financieras. |
| Impacto Pandemia | 2020-2021 | Caída general en ventas de maquillaje. |
| Anuncio de Cierre | 2021 | Estée Lauder anuncia el cese de operaciones. |
| Cierre Efectivo | Septiembre 2021 | La marca deja de operar. |
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