27/03/2024
El mundo del maquillaje ofrece infinitas posibilidades para realzar nuestra belleza natural, y una de las técnicas que ha ganado enorme popularidad es el contouring o contorneado. Si eres principiante y sientes curiosidad por saber cómo lograr esas sombras y luces que definen el rostro, estás en el lugar adecuado. Aunque al principio pueda parecer complicado, con los pasos adecuados y un poco de práctica, dominar el contorno está al alcance de cualquiera. Esta técnica consiste básicamente en usar productos de tonos más oscuros y más claros que tu piel para crear dimensiones, simulando sombras y puntos de luz naturales. El objetivo no es transformar radicalmente tu apariencia, sino esculpir y realzar tus facciones de una manera sutil pero efectiva. Olvídate de looks dramáticos si no es lo que buscas; el contorno diario puede ser muy ligero y natural.

¿Qué es el Contouring y Por Qué Probarlo?
El contouring, en esencia, es jugar con la luz y la sombra. Aplicamos un tono más oscuro (el contorno) en las áreas que queremos disimular o hundir (como debajo de los pómulos, los laterales de la nariz, la mandíbula o la frente) y un tono más claro o iluminador (el highlight) en las áreas que queremos resaltar y que parezcan más prominentes (como la parte alta de los pómulos, el puente de la nariz, el arco de Cupido o el centro de la frente). Al difuminar correctamente estos productos, creamos una ilusión óptica que puede hacer que los pómulos parezcan más definidos, la nariz más estilizada o la mandíbula más marcada. Para los principiantes, la clave está en elegir los productos adecuados y, sobre todo, en el proceso de difuminar. Un buen difuminado es lo que marca la diferencia entre un contorno visible y artificial, y uno que se vea natural e integrado con el resto de tu maquillaje.

Identificando las Zonas Clave para el Contorno
Aunque el contorno se puede adaptar a la forma de cada rostro, existen ciertas zonas universales donde aplicar tanto el producto oscuro como el iluminador para empezar. Conocer estas áreas te dará una base sólida para practicar:
Pómulos
Esta es quizás la zona más popular para el contorno. Aplicar producto oscuro justo debajo del hueso del pómulo crea una sombra que hace que el pómulo en sí parezca más alto y definido. Para encontrar el lugar exacto, puedes succionar ligeramente tus mejillas (como si hicieras 'morritos') y verás una línea hueca; ahí es donde va el contorno. La luz (iluminador) se aplica justo encima del hueso del pómulo para resaltarlo.
Nariz
Contornear la nariz puede ayudar a refinar su forma. Generalmente, se aplican dos líneas finas de contorno a lo largo de los laterales del puente de la nariz, desde el inicio de las cejas hasta la punta. El iluminador se coloca en una línea recta y fina justo en el centro del puente de la nariz. La clave aquí es la precisión y un difuminado impecable para evitar líneas duras.
Mandíbula
Aplicar contorno a lo largo de la línea de la mandíbula puede ayudar a definirla y a crear una separación visual entre el rostro y el cuello. Se aplica desde la zona cercana al mentón hacia las orejas. El iluminador se puede poner justo por encima de la línea del contorno en la mandíbula para un efecto más marcado, aunque esto es opcional para principiantes.
Frente
Si tienes una frente amplia, contornear las sienes y la línea del cabello puede ayudar a que parezca más pequeña y a equilibrar las proporciones del rostro. El producto oscuro se difumina en las áreas cercanas al nacimiento del pelo en la parte superior y los lados de la frente. El iluminador puede ir en el centro de la frente, entre las cejas.
Paso a Paso: Contorno de Pómulos para Principiantes
Enfocarnos en los pómulos es una excelente manera de empezar a practicar el contouring, ya que es una de las aplicaciones más sencillas y con mayor impacto visual. Aquí te detallamos los pasos básicos:
Paso 1: Aplicación del Contorno
Una vez que hayas terminado tu base de maquillaje, toma una pequeña cantidad de producto de contorno (ya sea en crema, líquido o polvo) con la herramienta adecuada (una brocha biselada o una esponja pequeña). Aplica el producto justo debajo del hueso del pómulo, comenzando desde la parte superior de la oreja y avanzando hacia el centro de la mejilla. Un error común es llevar el contorno demasiado cerca de la comisura de los labios, lo que puede hacer que el rostro se vea caído. Intenta detenerte aproximadamente a la mitad de la mejilla, alineándolo con la esquina exterior de tu ojo. Recuerda, la clave para principiantes es empezar con muy poca cantidad de producto. Es mucho más fácil añadir más si necesitas intensidad que intentar retirar el exceso y difuminar una línea dura. Empieza ligero y construye gradualmente la intensidad deseada.
Paso 2: Refinando la Línea (Opcional con Polvo)
Si estás usando un contorno en polvo (o incluso si usaste crema y lo sellaste con polvo), un truco para crear una línea más definida bajo el contorno es aplicar un poco de polvo facial translúcido o de tu color habitual justo debajo de donde aplicaste el contorno oscuro. Puedes usar una brocha pequeña y plana o una esponja para aplicar el polvo y dejarlo reposar por unos minutos (técnica conocida como 'baking' si usas mucho polvo, o simplemente una aplicación ligera para limpiar). Luego, retira el exceso de polvo con una brocha limpia y suave. Este paso ayuda a limpiar cualquier posible caída de producto oscuro y crea un contraste sutil que hace que la sombra del contorno parezca más nítida y el pómulo más elevado. El efecto debe ser sutil; no buscas una línea marcada de polvo, sino una transición limpia.
Paso 3: Aplicación del Iluminador
Una vez que la sombra del contorno está en su lugar y bien difuminada, es hora de aplicar el iluminador (highlight) para resaltar la parte alta del pómulo. Aplica el iluminador justo encima del hueso del pómulo, por encima de donde aplicaste el contorno. Puedes extenderlo ligeramente hacia arriba y alrededor de la ceja, formando una 'C' que va desde la parte alta del pómulo hasta el hueso de la ceja. Utiliza una brocha adecuada para iluminador o la yema de tus dedos si usas un producto en crema o líquido. Además de los pómulos, no olvides aplicar iluminador en otras áreas que quieras resaltar y que son puntos naturales de luz en el rostro: el puente y la punta de la nariz, el arco de Cupido (la pequeña curva sobre el labio superior) y el centro de la frente.
La Importancia Vital del Difuminado
Hemos mencionado la palabra difuminar varias veces, y no es casualidad. Es, sin duda, el paso más importante en el contouring, especialmente para principiantes. Un contorno bien aplicado pero mal difuminado se verá como rayas de suciedad en el rostro. Un contorno bien difuminado se integra perfectamente con tu base de maquillaje, creando sombras y luces que parecen naturales. Dedica tiempo suficiente a este paso. Utiliza una brocha limpia y suave o una esponja de maquillaje húmeda para suavizar los bordes del contorno y el iluminador, asegurándote de que no haya líneas visibles. Realiza movimientos circulares o de toquecitos suaves hasta que el producto se vea perfectamente integrado con tu piel. La paciencia es clave aquí.
Tipos de Productos de Contorno: Cream vs. Polvo
Para los principiantes, la elección del producto puede ser abrumadora. Los más comunes son los productos en crema/líquido y los productos en polvo. Ambos tienen sus pros y contras:
| Característica | Contorno en Crema/Líquido | Contorno en Polvo |
|---|---|---|
| Acabado | Generalmente más natural, efecto segunda piel, ideal para pieles secas o normales. | Acabado más mate, fácil de construir intensidad, ideal para pieles grasas o para sellar contornos en crema. |
| Facilidad de Difuminado para Principiantes | Puede requerir más práctica para difuminar sin dejar parches, pero bien trabajado se funde muy bien. | Generalmente más fácil de difuminar para empezar, ya que se aplica sobre base sellada con polvo o base mate. |
| Intensidad | Suele ser más pigmentado, permite construir la intensidad gradualmente. | La intensidad se construye capa a capa, es más difícil pasarse al principio. |
| Herramientas | Esponjas húmedas, brochas densas y pequeñas, dedos. | Brochas suaves y anguladas o biseladas. |
| Aplicación | Se aplica mejor sobre la base de maquillaje antes de sellar con polvo. | Se aplica mejor sobre la base de maquillaje ya sellada con polvo. |
Para empezar, muchos maquilladores recomiendan los productos en polvo por su facilidad de difuminado. Sin embargo, un buen contorno en crema aplicado y difuminado con una esponja húmeda puede dar un resultado increíblemente natural. La elección dependerá de tu tipo de piel y preferencia personal. Busca tonos que sean uno o dos tonos más oscuros que tu piel, y que tengan un subtono frío o neutro. Los tonos muy cálidos (anaranjados) tienden a parecer más un bronceador que una sombra natural.
Consejos Adicionales para Principiantes
- Elige el Tono Correcto: Como mencionamos, busca un tono de contorno que sea solo un poco más oscuro que tu piel y con un subtono grisáceo o neutro para imitar una sombra real. Evita los tonos naranjas o rojizos.
- Herramientas Limpias: Asegúrate de que tus brochas y esponjas estén limpias. Las herramientas sucias pueden dificultar el difuminado y hacer que el producto se vea a parches.
- Buena Iluminación: Practica tu contorno con buena luz natural si es posible. Esto te ayudará a ver cómo se ve realmente el producto en tu piel y a asegurarte de que el difuminado es impecable.
- Menos es Más: Siempre empieza con una pequeña cantidad de producto y ve añadiendo si necesitas más intensidad. Es el consejo más valioso para evitar errores.
- Practica: El contorno, como cualquier técnica de maquillaje, requiere práctica. No te frustres si no sale perfecto la primera vez. Sigue intentándolo y verás cómo mejoras.
- Considera tu Tipo de Piel: Si tienes piel grasa, los productos en polvo pueden durar más. Si tienes piel seca, los productos en crema o líquidos pueden ser más favorecedores.
Preguntas Frecuentes sobre Contorno para Principiantes
¿Cuál es la diferencia entre contorno y bronceador?
Aunque ambos productos se usan para añadir dimensión al rostro, tienen funciones y tonos diferentes. El contorno se usa para crear sombras, por lo que suele tener un subtono frío o grisáceo. Se aplica en áreas donde la sombra caería naturalmente (bajo los pómulos, laterales de la nariz, mandíbula). El bronceador se usa para añadir calidez a la piel, simulando un bronceado. Suele tener un subtono más cálido (dorado, cobrizo) y se aplica en las áreas donde el sol tocaría naturalmente el rostro (parte alta de la frente, pómulos, puente de la nariz).
¿Debo aplicar el contorno antes o después del polvo facial?
Depende del tipo de producto de contorno que uses. Si usas un contorno en crema o líquido, generalmente se aplica después de la base de maquillaje y corrector, pero antes de sellar todo el rostro con polvo translúcido o facial. Si usas un contorno en polvo, se aplica después de haber sellado tu base con polvo facial. Aplicar contorno en polvo directamente sobre una base líquida o en crema sin sellar puede hacer que el producto se pegue y sea muy difícil de difuminar.
¿Necesito brochas especiales para el contorno?
No necesariamente necesitas brochas etiquetadas específicamente como "brocha de contorno", pero sí herramientas que te permitan aplicar y difuminar el producto con precisión. Para el contorno en polvo, una brocha biselada o angulada pequeña o mediana funciona bien. Para el contorno en crema, una brocha densa y pequeña, una esponja de maquillaje húmeda o incluso tus dedos pueden servir. Lo importante es que la herramienta te permita controlar la aplicación y lograr un buen difuminado.
¿Puedo usar un polvo compacto oscuro como contorno?
Sí, siempre y cuando el tono del polvo compacto sea el adecuado: uno o dos tonos más oscuro que tu piel y, crucialmente, con un subtono frío o neutro. Muchos polvos compactos tienen subtonos cálidos o anaranjados que no funcionan para crear sombras naturales. Si encuentras un polvo compacto con el subtono correcto, puede ser una alternativa económica para empezar.
¿Cómo fijo mi contorno para que dure todo el día?
Si usaste productos en crema, séllalos ligeramente con un contorno en polvo del mismo tono o con un polvo translúcido. Si usaste contorno en polvo, asegúrate de aplicarlo sobre una base sellada con polvo. Finaliza tu maquillaje con un spray fijador. Esto ayudará a que todos los productos en polvo y crema se asienten y duren más tiempo.
Conclusión
El contouring puede parecer intimidante al principio, pero es una técnica de maquillaje que, con un poco de práctica y los productos adecuados, puede marcar una gran diferencia en la definición de tus rasgos. Recuerda los puntos clave: identifica las zonas correctas, empieza con poca cantidad de producto, elige un tono adecuado (frío/neutro) y, sobre todo, dedica tiempo a difuminar. Practica en casa, experimenta con diferentes productos y herramientas, y descubre qué funciona mejor para ti y la forma de tu rostro. Pronto te sentirás cómoda incorporando el contorno en tu rutina de maquillaje diaria para realzar tu belleza de una manera elegante y natural.
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