Is makeup good or bad for your face?

Guía Básica de Maquillaje Paso a Paso

31/08/2017

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El mundo del maquillaje puede parecer abrumador al principio, con tantos productos, herramientas y técnicas disponibles. Sin embargo, dominar los pasos básicos es más sencillo de lo que piensas y es la clave para conseguir cualquier look, desde el más natural para el día a día hasta algo más elaborado para una ocasión especial. Esta guía está diseñada para llevarte de la mano a través de los fundamentos, asegurando que cada paso te acerque a sentirte más segura y radiante. No necesitas ser una experta; solo un poco de práctica y conocimiento de los pasos correctos.

Paso 1: La Preparación de la Piel, Tu Lienzo Perfecto

Antes de aplicar cualquier producto de color, la preparación de tu piel es fundamental. Piensa en tu rostro como un lienzo: cuanto mejor preparado esté, más suave y uniforme lucirá el maquillaje, y más tiempo durará. Este paso no solo mejora la apariencia del maquillaje, sino que también cuida la salud de tu piel a largo plazo.

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Comienza con una limpieza suave para eliminar cualquier rastro de suciedad, grasa o maquillaje anterior. Usa un limpiador adecuado para tu tipo de piel (grasa, seca, mixta, sensible). Un rostro limpio permite que los productos de cuidado y maquillaje se adhieran mejor.

Después de limpiar, aplica un tónico si es parte de tu rutina. El tónico ayuda a equilibrar el pH de la piel y la prepara para recibir la hidratación.

La hidratación es crucial. Incluso si tienes piel grasa, necesitas hidratar. La falta de hidratación puede hacer que la piel produzca más grasa para compensar. Elige una crema hidratante ligera para pieles grasas o mixtas, y una más rica para pieles secas. Masajea suavemente en tu rostro y cuello. Espera unos minutos a que la crema se absorba completamente antes de pasar al siguiente paso.

Finalmente, considera usar un primer (pre-base). El primer crea una barrera suave entre tu piel y el maquillaje. Hay diferentes tipos de primers: matificantes para controlar el brillo, hidratantes para pieles secas, pore-filling para minimizar la apariencia de los poros, o primers con color para corregir rojeces o unificar el tono. Aplica una pequeña cantidad en las zonas donde más lo necesites (zona T para brillo, mejillas para poros).

Paso 2: Unificando el Tono con Base y Corrector

El objetivo de la base no es cambiar drásticamente el color de tu piel, sino unificar el tono y cubrir imperfecciones menores, creando una superficie uniforme para el resto del maquillaje. Elegir la base correcta es uno de los pasos más importantes.

Para elegir tu base, prueba tonos en tu mandíbula y verifica cómo se ven bajo luz natural. El tono ideal debe fundirse con tu piel sin dejar líneas visibles. Existen bases líquidas, en crema, en polvo, en stick, con diferentes niveles de cobertura (ligera, media, alta). Las bases líquidas y en crema son versátiles, las en polvo son ideales para pieles grasas, y las en stick ofrecen alta cobertura y son prácticas para retoques.

Puedes aplicar la base con una brocha, una esponja de maquillaje húmeda o incluso con los dedos limpios. La esponja húmeda suele dar un acabado más natural y difuminado. Aplica la base desde el centro del rostro hacia afuera, difuminando bien en la línea del cabello y la mandíbula para evitar el efecto máscara.

El corrector se usa para cubrir imperfecciones más específicas que la base no logra disimular por completo, como ojeras, granitos o manchas. El corrector para ojeras suele ser uno o dos tonos más claro que tu base para iluminar la zona. Aplícalo formando un triángulo invertido debajo del ojo y difumina suavemente con el dedo anular (que ejerce menos presión) o una pequeña esponja.

Para granitos o manchas, usa un corrector del mismo tono que tu piel o base. Aplica una pequeña cantidad directamente sobre la imperfección y difumina los bordes suavemente para que se integre con la base. Recuerda que menos es más; construir cobertura gradualmente es mejor que aplicar demasiado producto de golpe.

Para sellar la base y el corrector y aumentar su duración, especialmente si tienes piel grasa o mixta, aplica una fina capa de polvos translúcidos o del color de tu piel con una brocha grande y esponjosa. Esto ayuda a matificar y fijar el maquillaje.

Paso 3: Dando Vida a la Mirada: Maquillaje de Ojos

Los ojos son a menudo el foco principal del maquillaje. Un buen maquillaje de ojos puede realzar tu mirada y complementar tu look general. Si eres principiante, empieza con algo sencillo.

Primero, considera aplicar un primer de ojos. Esto ayuda a que las sombras se adhieran mejor, intensifica su color y previene que se acumulen en el pliegue del párpado a lo largo del día.

Para un look básico de día, puedes usar solo dos o tres sombras. Aplica un color claro o neutro en todo el párpado móvil. Luego, usa un color ligeramente más oscuro en el pliegue (la cuenca del ojo) para dar profundidad. Difumina bien con una brocha de difuminar limpia para que no queden líneas marcadas. Si quieres un toque más, aplica un color brillante o satinado en el centro del párpado móvil o en el lagrimal para iluminar la mirada.

El delineador puede parecer intimidante, pero con práctica, es una herramienta poderosa. Puedes usar un lápiz para una línea suave y difuminada, o un delineador líquido o en gel para una línea más definida. Para empezar, traza una línea lo más cerca posible de la línea de las pestañas superiores. Puedes hacerla fina para un look natural o más gruesa para un look más dramático. Un truco es apoyarte en alguna superficie firme y trazar la línea en pequeños trazos en lugar de uno solo largo.

La máscara de pestañas (rímel) abre la mirada al instante. Elige una fórmula que te guste (volumen, longitud, curvatura). Siempre aplica la máscara desde la raíz de las pestañas hasta las puntas, moviendo el cepillo en zig-zag para separar las pestañas y evitar grumos. Aplica una o dos capas, esperando unos segundos entre ellas si quieres más intensidad.

No olvides tus cejas. Las cejas enmarcan el rostro y pueden cambiar drásticamente tu expresión. Rellénalas suavemente con un lápiz, sombra o gel específico para cejas en un tono que coincida con tu color natural, siguiendo la forma de tus cejas. Péinalas con un cepillo para difuminar el producto y fijarlas.

Paso 4: Color y Dimensión en el Rostro: Mejillas, Contorno e Iluminador

Una vez que la base y el corrector están aplicados, el rostro puede verse un poco plano. El rubor, el bronceador y el iluminador añaden color, calidez y dimensión, haciendo que el rostro luzca más saludable y esculpido.

El rubor (colorete) devuelve un aspecto saludable a las mejillas. Sonríe para encontrar las "manzanas" de tus mejillas y aplica el rubor allí, difuminando hacia arriba, hacia la sien. Elige un tono que complemente el color de tu piel y tu look general. Los tonos rosados o melocotón son un buen punto de partida.

El bronceador se usa para dar calidez al rostro, como si te hubiera dado el sol suavemente. Aplícalo en las zonas donde el sol naturalmente incidiría: la parte superior de la frente, los pómulos (justo debajo del rubor) y la mandíbula. Difumina bien para que no queden líneas marcadas.

El contorno se utiliza para crear sombras y esculpir rasgos, haciendo que ciertas áreas retrocedan visualmente. Se aplica en las mismas zonas que el bronceador (debajo de los pómulos, mandíbula, sienes, lados de la nariz), pero usando un producto mate y con un subtono más frío que el bronceador. Es una técnica que requiere práctica para no parecer que tienes "barbas" de suciedad.

El iluminador (highlighter) se aplica en los puntos altos del rostro para atraer la luz y dar un brillo radiante. Aplícalo en la parte superior de los pómulos, el puente de la nariz, el arco de cupido (encima del labio superior) y el hueso de la ceja. Puede ser en polvo, crema o líquido.

Aquí tienes una pequeña tabla comparativa de estos productos:

ProductoPropósito PrincipalDónde Aplicar
RuborAñadir color saludableManzanas de las mejillas
BronceadorAñadir calidez y un toque de solFrente, pómulos, mandíbula (zonas donde da el sol)
ContornoEsculpir y crear sombrasDebajo pómulos, mandíbula, sienes, nariz
IluminadorResaltar y dar brilloPómulos altos, nariz, arco de cupido, hueso ceja

Paso 5: El Toque Final: Maquillaje de Labios

Los labios son el broche de oro de cualquier look de maquillaje. Pueden ser sutiles o audaces, dependiendo de tu elección.

Antes de aplicar color, asegúrate de que tus labios estén hidratados. Puedes usar un bálsamo labial. Si están secos o agrietados, exfolia suavemente para eliminar las células muertas.

Un delineador de labios puede ayudar a definir la forma de tus labios y evitar que el labial se "corra". Elige un delineador que sea del mismo color que tu labial o de un tono nude que se parezca a tu color de labios natural. Delinea el contorno de tus labios y puedes rellenarlos suavemente con el mismo lápiz para crear una base que haga que el color dure más.

Aplica tu labial favorito. Puedes hacerlo directamente del tubo, con una brocha para mayor precisión, o dando pequeños toques con el dedo para un efecto más difuminado y natural. Existen innumerables colores y acabados: mates, satinados, cremosos, brillantes, glosses. Los labiales mate son muy duraderos pero pueden resecar; los cremosos son más cómodos pero menos duraderos; los glosses dan un brillo espectacular pero pueden ser pegajosos.

Si quieres que tu labial dure más, después de la primera capa, presiona tus labios suavemente sobre un pañuelo de papel y luego aplica una segunda capa. Puedes sellar con una pequeña cantidad de polvo translúcido sobre el pañuelo puesto sobre los labios antes de la segunda capa, pero esto solo funciona bien con labiales mate.

Consejos Adicionales para un Maquillaje Impecable

  • La difuminación es tu mejor amiga. Asegúrate de que todas las transiciones de color, ya sea en los ojos, la base o el rubor, sean suaves y sin cortes marcados.
  • Usa las herramientas correctas. Invertir en unas pocas brochas y esponjas de calidad hará una gran diferencia en la aplicación y el acabado.
  • Limpia tus brochas y esponjas regularmente para evitar la acumulación de bacterias y residuos de producto. Esto es vital para la salud de tu piel.
  • Considera usar un fijador de maquillaje en spray al finalizar para ayudar a que todo se mantenga en su lugar por más tiempo.
  • La iluminación al maquillarte es clave. Intenta maquillarte con buena luz natural siempre que sea posible para ver los colores con precisión.
  • No tengas miedo de experimentar. El maquillaje es una forma de expresión personal. Prueba diferentes colores y técnicas hasta encontrar lo que te gusta y te sienta bien.

Preguntas Frecuentes sobre Maquillaje Básico

¿Cuál es el orden correcto para aplicar los productos de maquillaje?

Generalmente, el orden es: Piel Limpia e Hidratada -> Primer -> Base -> Corrector -> Polvos (si usas) -> Maquillaje de Ojos (sombras, delineador, máscara) -> Cejas -> Bronceador/Contorno -> Rubor -> Iluminador -> Delineador de Labios -> Labial -> Fijador en Spray.

¿Cómo elijo el tono de base correcto online?

Es difícil. Intenta buscar reseñas de personas con un tono de piel similar al tuyo o utiliza herramientas online que comparan tonos entre marcas. Lo ideal siempre es probar en tienda.

¿Por qué mi corrector de ojeras se cuartea?

Puede ser por falta de hidratación en la zona, aplicar demasiado producto, o no sellarlo con una pequeña cantidad de polvo fino. Asegúrate de hidratar bien la zona antes y aplica el corrector en capas finas.

¿Necesito un primer de ojos si uso corrector o base en los párpados?

Un primer de ojos específico está formulado para agarrar la sombra de forma única y evitar el pliegue. La base o el corrector pueden servir para unificar el tono del párpado, pero no ofrecen la misma fijación a largo plazo ni intensificación del color que un primer de ojos.

¿Cada cuánto debo limpiar mis brochas de maquillaje?

Idealmente, las brochas para productos líquidos o en crema (base, corrector) deberían limpiarse después de cada uso. Las brochas para polvos (rubor, sombras) pueden limpiarse una vez a la semana o cada dos semanas, dependiendo de la frecuencia de uso.

Empezar en el mundo del maquillaje es un viaje emocionante. Estos pasos básicos son solo el comienzo. Lo más importante es practicar, ser paciente contigo misma y divertirte en el proceso. El maquillaje es una herramienta para realzar tu belleza natural y expresar tu creatividad. ¡Anímate a probar y descubrir todo lo que puedes lograr!

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