What to do if foundation is too oily?

Base Oleosa: Soluciones para Piel Grasa

28/10/2019

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Si tienes piel grasa, es probable que te enfrentes a un desafío común: lograr que tu base de maquillaje se mantenga impecable a lo largo del día sin transformarse en un brillo excesivo y poco favorecedor. La sensación de una base que se vuelve pesada, se desliza o simplemente acentúa la oleosidad natural de tu piel puede ser frustrante. Pero no te preocupes, existen estrategias y productos clave que pueden ayudarte a combatir este problema y conseguir un acabado mate y duradero que te haga sentir cómoda y segura de la mañana a la noche. Se trata de entender tu piel, elegir los productos adecuados y aplicar técnicas que marquen la diferencia.

Prepara Tu Piel: El Primer Matificante es Tu Aliado

El primer paso fundamental para controlar la oleosidad y asegurar que tu base se adhiera bien y dure más tiempo es la preparación de la piel. Y aquí, el primer matificante se convierte en tu mejor amigo. Un buen primer diseñado específicamente para piel grasa no solo crea una superficie lisa para la aplicación del maquillaje, sino que también ayuda a controlar la producción de sebo a lo largo del día, manteniendo el brillo a raya.

What to do if foundation is too oily?
1Apply a makeup primer. “Primer is your best friend when you're trying to control shine,” says Spickard. ...2Don't skip your eyelids. ...3Opt for matte finish foundations. ...4Apply your foundation in thin layers. ...5Layer your powders. ...6Avoid luminous, dewy formulas. ...7Try powder highlighters. ...8Use a mattifying setting spray.

Al elegir un primer, busca fórmulas que sean libres de aceites y no comedogénicas (esto significa que no obstruirán tus poros, lo cual es crucial para la piel grasa). Las etiquetas que indican "matificante" o "control de brillo" son una señal de que el producto está formulado para abordar tus preocupaciones. Aplicar una capa fina de primer en todo el rostro, prestando especial atención a la zona T (frente, nariz y barbilla), puede hacer una gran diferencia en cómo se ve y se siente tu base horas después de aplicarla.

No Olvides los Párpados: Una Zona a Menudo Ignorada

Aunque solemos centrarnos en el rostro cuando pensamos en la base, es vital recordar que los párpados también pueden volverse grasos. Si planeas usar sombras de ojos o delineador, un primer específico para párpados es esencial. Este producto no solo ayuda a que las sombras se adhieran mejor y los colores se vean más vibrantes, sino que también evita que se acumulen en el pliegue del ojo debido a la oleosidad. Un primer de párpados asegura que todo tu maquillaje facial, desde la base hasta los ojos, se mantenga intacto y sin brillo no deseado.

La Elección Correcta de la Base: Acabados Mate y Larga Duración

La fórmula de tu base de maquillaje es, quizás, el factor más importante a considerar. Si luchas contra la oleosidad, debes inclinarte por bases de maquillaje mate o aquellas que prometen un acabado de larga duración y control de brillo. Estas fórmulas están diseñadas para minimizar el aspecto de los poros y reducir el brillo, proporcionando un acabado suave y aterciopelado.

Por el contrario, es fundamental evitar las bases con acabados luminosos, jugosos (dewy) o las presentaciones en cushion compact que tienden a ser más hidratantes y, por lo tanto, pueden exacerbar la oleosidad en la piel grasa. Busca términos como "matte finish", "oil-free", "long-wear" o "shine control" en el empaque. Estas son tus palabras clave al momento de comprar. Una base mate o natural te ayudará significativamente a prevenir que tu piel se vea excesivamente brillante a medida que avanza el día.

Técnica de Aplicación: Menos es Más

La forma en que aplicas tu base también influye en el resultado final y en cómo se comporta sobre la piel grasa. Ya sea que prefieras usar una brocha para base o una esponja de maquillaje húmeda, la clave está en aplicar la base en capas finas. No intentes cubrir todas las imperfecciones con una sola capa gruesa, ya que esto puede hacer que el maquillaje se vea apelmazado (cakey) y sea más propenso a deslizarse o a que la oleosidad lo "rompa".

Comienza con una pequeña cantidad de producto y aplícala uniformemente, difuminándola bien. Si necesitas más cobertura en ciertas áreas, puedes añadir una segunda capa muy fina solo donde sea necesario. Construir la cobertura gradualmente te dará un acabado más natural, ligero y duradero, que es mucho más resistente a la aparición de brillo.

Sellando el Maquillaje: El Poder de los Polvos

Una vez aplicada la base, el siguiente paso crucial es sellarla para prolongar su duración y matificar aún más la piel. Aquí es donde la técnica de aplicar polvos en capas puede ser increíblemente efectiva. Comienza espolvoreando ligeramente un polvo fijador translúcido por todo el rostro con una brocha grande y esponjosa. Esto ayudará a asentar la base y absorber el exceso de humedad.

Luego, puedes aplicar un polvo fijador iluminador o un polvo matificante adicional en las áreas que tienden a volverse más grasas o donde deseas un extra de luminosidad sutil, como debajo de los ojos o en la zona T, utilizando una borla de maquillaje (powder puff) presionando suavemente. Esta técnica de layering ayuda a fijar el maquillaje de manera más robusta y a controlar el brillo durante horas. Asegúrate de retirar cualquier exceso de polvo con una brocha limpia para evitar que el acabado se vea pesado o calcáreo.

Evita Fórmulas Luminosas y Jugosas (Dewy)

Aunque el look "dewy" está muy de moda, si tu piel es grasa, es mejor ser cautelosa con las fórmulas que prometen un acabado muy luminoso o jugoso. Estos productos, desde primers hasta bases y rubores líquidos, están diseñados para reflejar la luz y dar un aspecto radiante, lo cual en pieles grasas puede confundirse fácilmente con exceso de brillo o piel oleosa. Si bien no tienes que renunciar por completo al resplandor, es importante elegir dónde y cómo aplicarlo.

Usar primers luminosos en todo el rostro, por ejemplo, puede resultar en un efecto "resbaladizo" o excesivamente brillante. Si buscas un poco de luminosidad, es preferible optar por productos específicos para resaltar puntos altos del rostro y aplicarlos estratégicamente en lugar de usar fórmulas de base o primer que sean inherentemente luminosas.

Iluminadores: Polvo es la Opción Inteligente

No tienes por qué saltarte el iluminador si tienes piel grasa. De hecho, puede añadir una dimensión hermosa a tu look. Sin embargo, es aconsejable optar por iluminadores en polvo en lugar de cremas o líquidos, que pueden contener ingredientes emolientes que no son ideales para la piel grasa. Aplica el iluminador en polvo con moderación y solo en los puntos altos del rostro donde la luz incide naturalmente, como la parte superior de los pómulos, el hueso de la ceja y el arco de Cupido. Esto añade un toque de resplandor sin contribuir a la apariencia general de oleosidad en otras áreas del rostro.

Fija Todo con un Spray Matificante

Para asegurar que todo tu trabajo de maquillaje se mantenga en su lugar y para ayudar a que las capas de polvo se "fusionen" con la piel en lugar de verse secas o apelmazadas, un spray fijador es el toque final perfecto. Si bien cualquier spray fijador ayuda a prolongar la duración del maquillaje, si tu preocupación principal es la oleosidad, busca uno con un acabado mate o ultra-mate. Estos sprays están formulados para controlar el brillo y mantener tu piel con un aspecto fresco y mate durante horas. Rocía el spray uniformemente sobre el rostro una vez que hayas terminado de maquillarte y deja que se seque al aire.

Higiene: Limpia tus Brochas Regularmente

Este consejo a menudo se subestima, pero es crucial, especialmente para quienes tienen piel grasa o propensa al acné. Tus brochas y esponjas de maquillaje recogen no solo producto, sino también aceites de tu piel, células muertas y bacterias con cada uso. Si no las limpias regularmente, estás transfiriendo toda esa suciedad y oleosidad de vuelta a tu rostro cada vez que te maquillas. Esto no solo puede afectar la aplicación de tu base, haciendo que se vea menos uniforme o más propensa a deslizarse, sino que también puede contribuir a la obstrucción de poros y a la aparición de brotes.

Es recomendable limpiar tus herramientas de maquillaje al menos una vez a la semana. Puedes usar un limpiador específico para brochas o incluso agua micelar y un jabón suave. Asegúrate de enjuagar bien y dejar que se sequen al aire completamente antes de volver a usarlas. Unas brochas limpias son esenciales para una aplicación impecable y para mantener la salud de tu piel.

Preguntas Frecuentes sobre Base y Piel Grasa

¿Por qué mi base se ve brillante a pesar de ser mate?

Puede ser una combinación de factores: no preparar la piel correctamente con un primer matificante, no sellar la base con polvos, usar productos complementarios (como iluminadores líquidos o sprays fijadores luminosos) que añaden brillo, o simplemente que la base no sea la más adecuada para tu nivel específico de oleosidad.

¿Cada cuánto debo retocar mi maquillaje si tengo piel grasa?

Con una buena preparación y productos adecuados, deberías necesitar menos retoques. Sin embargo, si el brillo aparece, puedes usar papeles matificantes para absorber el exceso de grasa sin añadir más producto, o aplicar ligeramente un poco de polvo matificante en las zonas necesarias.

¿Puedo usar cremas hidratantes si tengo piel grasa?

Sí, la piel grasa también necesita hidratación. La clave es elegir una hidratante ligera, libre de aceites y no comedogénica, idealmente en formato gel o loción fluida. La deshidratación puede incluso hacer que la piel produzca más sebo, así que hidratar es importante, pero con el producto correcto.

¿El exceso de polvo hará que mi base se vea apelmazada?

Aplicar demasiado polvo o usar el tipo incorrecto puede causar un acabado apelmazado. La técnica de layering con polvos ligeros y retirar el exceso, seguida de un spray fijador, ayuda a prevenir esto y lograr un acabado suave y duradero.

En resumen, manejar la oleosidad de la piel y lograr que tu base se vea perfecta requiere un enfoque multifacético. Desde la preparación de la piel con primers adecuados, la elección de fórmulas de base mate y de larga duración, la aplicación en capas finas, el sellado estratégico con polvos y sprays fijadores, hasta el uso consciente de otros productos como iluminadores y, por supuesto, mantener tus herramientas de maquillaje limpias; cada paso contribuye a un resultado impecable. Experimenta con estos consejos y encuentra la combinación de productos y técnicas que mejor funcione para ti y tu piel grasa, para que tu base se vea siempre fresca y sin brillos no deseados.

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