Why can't I do a pushup properly?

Descubre por qué te cuestan las flexiones

14/07/2023

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Como escritora apasionada por el mundo del maquillaje y la belleza, mi foco siempre ha estado en realzar la apariencia externa. Sin embargo, a lo largo de los años, he descubierto que la verdadera belleza emana de un bienestar integral, y eso incluye la fuerza física. Me di cuenta de esto de una manera muy personal: luchando con algo tan fundamental como una simple flexión (push-up).

Mis Inicios y la Falta de Fuerza de Empuje

Siempre fui activa, practicando deportes como el fútbol australiano, fútbol soccer, tenis y cricket. Eran divertidos y me mantenían en forma, pero mirando hacia atrás, me doy cuenta de que ninguno de ellos exigía una gran fuerza de empuje horizontal. La fuerza de empuje es la que utilizas para alejar un objeto de ti, como al empujar una puerta o levantar algo por encima de la cabeza. En mis deportes de juventud, la fuerza se concentraba más en las piernas para correr y saltar, o en la fuerza de tracción para golpear una pelota o lanzar. Mi cuerpo se adaptó a las demandas de esos deportes, desarrollando más la fuerza de la parte inferior del cuerpo y la fuerza de tracción en la parte superior (músculos de la espalda y bíceps). La fuerza de empuje, esa que necesitas para alejar algo de ti contra resistencia, simplemente no era mi fuerte.

How many pushups a day is perfect?
There's no magic number of push-ups you should do per day. Try working your way up to 1 to 3 sets of 10 to 20 repetitions to strengthen your upper body.

La Era de la Resistencia y el Desequilibrio

Mi enfoque cambió drásticamente cuando me mudé a Londres y me sumergí en el mundo de los deportes de resistencia: maratones, triatlones y eventos Ironman. Durante varios años, mi entrenamiento giró en torno a nadar, montar en bicicleta y correr. Esto fortaleció aún más mi tren inferior, que ya era mi punto fuerte. En el caso de la natación, aunque usa la parte superior del cuerpo, la brazada es principalmente un movimiento de tracción (tirar del agua hacia ti) y de rotación, no de empuje horizontal directo como una flexión. Así, mi fuerza de empuje seguía siendo la Cenicienta de mi entrenamiento. Era funcional para la vida diaria, pero no estaba desarrollada para soportar mi propio peso corporal en un movimiento de empuje.

El Gimnasio: Progresión con Pesas

La llegada al gimnasio y el levantamiento de pesas marcaron un punto de inflexión. Empecé a trabajar la fuerza de manera más estructurada y consciente. Ejercicios como el press de banca (acostada, empujando peso hacia arriba) y el press militar (sentada o de pie, empujando peso por encima de la cabeza) se convirtieron en mis pilares para construir fuerza en la parte superior del cuerpo. La gran ventaja de las pesas es que puedes elegir la resistencia. Puedes empezar con una barra ligera o mancuernas pequeñas y aumentar el peso gradualmente. Esta es la base de la progresión controlada. A diferencia de las flexiones o los fondos (dips), donde la resistencia inicial es tu propio peso corporal desde el principio. Si tu peso es alto en relación a tu fuerza de empuje actual, estos ejercicios pueden sentirse imposibles al principio.

El Desafío del Peso Corporal

Aquí radica una de las primeras respuestas a por qué las flexiones cuestan tanto: tu peso corporal es la resistencia inicial. Imagina que pesas 60 kg. En una flexión, dependiendo del ángulo, podrías estar empujando entre el 60% y el 70% de tu peso, es decir, entre 36 y 42 kg, ¡solo para empezar! Si no tienes la fuerza relativa en el pecho, hombros, tríceps y core para mover ese peso en el patrón de la flexión con control, te costará horrores o simplemente no podrás hacerlas con buena forma. Es diferente a empezar con una barra vacía de 20 kg en un press de banca; puedes añadir peso a medida que te fortaleces. Las flexiones exigen una base de fuerza y estabilidad que muchos no hemos desarrollado si nuestros deportes o actividades no la requerían específicamente o si hemos tenido un estilo de vida sedentario.

CrossFit y la Cruda Realidad de mi Técnica

Luego llegó el CrossFit, con sus WODs (Workouts of the Day) que a menudo incluían secuencias de movimientos como el WOD 'Cindy', que consiste en rondas repetidas de 5 dominadas, 10 flexiones y 15 sentadillas. De repente, mi capacidad para hacer flexiones se puso a prueba de una manera brutal, no solo en fuerza, sino en resistencia muscular. Podía hacerlas, sí, pero mi forma estaba lejos de ser perfecta. Los codos se abrían demasiado, la cadera caía, el rango de movimiento era incompleto. En muchas clases grupales, como boot camps, circuitos o incluso CrossFit, especialmente cuando se trabaja contra reloj o por repeticiones altas, el objetivo principal es completar el volumen y mantener la intensidad. La técnica perfecta a menudo pasa a un segundo plano para la mayoría. Y lo entiendo, tienen su propósito para quemar calorías y mejorar la resistencia, pero no son el mejor entorno para aprender o perfeccionar la forma de un movimiento fundamental.

La Revelación de la Gimnasia y la Calistenia

Pero mi perspectiva cambió radicalmente cuando mi entrenamiento se orientó más hacia la gimnasia y la calistenia. Fue entonces cuando realmente comprendí el valor de una flexión perfecta. En estas disciplinas, los movimientos de peso corporal son la base, y la forma es primordial. Las flexiones no son solo un ejercicio para el pecho; son un movimiento fundamental que integra fuerza, estabilidad y control corporal. Realizadas correctamente, con el cuerpo rígido como una tabla (posición de 'hollow'), omóplatos controlados y un rango de movimiento completo, construyen una fuerza que se transfiere de manera increíble a movimientos más avanzados y complejos. Esta fuerza de empuje con control escapular es esencial para los fondos en paralelas (dips), los muscle-ups (subir a la barra o anillas desde una suspensión), las flexiones haciendo el pino (handstand push-ups), e incluso habilidades de más alto nivel como la planche. Dominar la flexión perfecta es el primer escalón crucial.

Por Qué un Básico es un Gran Reto

Es curioso cómo un ejercicio tan básico y universal es a menudo subestimado, y sin embargo, muchísima gente no puede hacer una flexión con buena forma. Esto se debe a que, aunque parece simple, requiere la activación coordinada de múltiples grupos musculares: pectoral mayor (el músculo principal del pecho), deltoides (hombros, especialmente la parte frontal) y tríceps (la parte trasera del brazo). Pero no solo eso, exige una gran fuerza isométrica (sin movimiento) del core (abdominales, oblicuos, lumbares y glúteos) para mantener el cuerpo recto y estable. También requiere control de los omóplatos, utilizando los serratos anteriores para evitar que los hombros se colapsen. La falta de fuerza en cualquiera de estos eslabones débiles hace que la flexión se desmorone o sea imposible. No es solo un ejercicio de empuje; es un ejercicio de cuerpo completo que revela la fuerza y estabilidad de tu fundamento corporal.

Variaciones de Flexiones que Debes Conocer

Una vez que dominas la flexión básica con buena forma, o incluso mientras trabajas en ello, existen muchas variaciones que pueden ayudarte a progresar o a enfocar el trabajo en diferentes músculos:

  • Flexiones Diamante (Diamond Push-ups): Las manos se colocan juntas debajo del pecho, con los dedos índices y pulgares tocándose para formar una figura similar a un diamante. Esta variación reduce la participación del pectoral y aumenta significativamente el trabajo de los tríceps y la parte interna del pecho. Son más difíciles para la mayoría debido a la mayor demanda en los tríceps.
  • Flexiones con Agarre Ancho (Wide Grip Push-ups): Las manos se colocan más separadas que el ancho de los hombros. Esto pone un mayor énfasis en el pectoral mayor, especialmente en su parte externa. Sin embargo, pueden ser más estresantes para las articulaciones de los hombros si se realizan con una técnica incorrecta o si se tiene poca movilidad.
  • Flexiones Perfectas (Cubit-Width): A menudo consideradas el estándar de oro. Las manos se colocan aproximadamente al ancho de los hombros o ligeramente más separadas, con los codos formando un ángulo de unos 45 grados con el torso al bajar. Esta es la variación que trabaja de manera más equilibrada el pectoral, los hombros y los tríceps, y es la más transferible a otros movimientos. La distancia 'Cubit-Width' se refiere a colocar las manos donde los codos terminan al pegar los brazos al cuerpo y flexionar los antebrazos hacia arriba.
  • Flexiones con Agarre Inverso (Reverse Grip Push-ups): Las manos se colocan con los dedos apuntando hacia los pies. Esta variación puede sentirse extraña al principio y requiere buena movilidad de la muñeca. Trabaja diferentes fibras del pectoral y puede ser más amigable para algunas personas con historial de dolor de hombro en las flexiones tradicionales.
  • Flexiones en Paralelas (Push-ups on P-bars): Realizadas sobre barras paralelas elevadas. Permiten un mayor rango de movimiento en la parte inferior del movimiento, lo que puede llevar a una mayor hipertrofia del pectoral. También requieren más fuerza de agarre y estabilidad.
  • Flexiones en Anillas (Push-ups on Gymnastics Rings): Realizadas con las manos sobre anillas de gimnasia suspendidas. Esta es una de las variaciones más difíciles porque las anillas son inestables. Exigen una enorme cantidad de fuerza estabilizadora en los hombros, el core y la espalda superior. Son excelentes para desarrollar una fuerza funcional y control corporal excepcionales.

Cada variación tiene su lugar en un programa de entrenamiento completo, pero dominar la forma perfecta en la variante básica es el punto de partida más inteligente.

Why can't I do a pushup properly?
The most common reason is poor technique awareness. Push-ups seem like a simple enough movement, so nobody really teaches us how to do them correctly. We lack awareness because we just jump down and start doing push-up without thinking about: Pushing the heels of the feet together.

Cómo Mejorar tus Flexiones: Guía Paso a Paso

Si te cuesta hacer una flexión perfecta, no te desesperes. Es un desafío común, pero superable con el enfoque correcto. La clave está en la progresión y la paciencia. No intentes hacer flexiones completas con mala forma; es inefectivo y puede causar lesiones.

  1. Empieza con Inclinación: Esta es la mejor regresión. Haz flexiones contra una pared o una superficie elevada (como una mesa, un banco o el borde de una cama). Cuanto más alta sea la superficie, más fácil será el ejercicio porque estás moviendo una menor proporción de tu peso corporal. Asegúrate de mantener el cuerpo recto y la forma correcta (codos a unos 45 grados, core activado). Reduce gradualmente la altura de la superficie a medida que ganas fuerza, hasta que puedas hacer flexiones en el suelo sobre las rodillas.
  2. Flexiones de Rodillas: Una opción popular después de las flexiones inclinadas. Apoya las rodillas en el suelo, pero asegúrate de mantener el cuerpo recto desde las rodillas hasta la cabeza (no arques la espalda ni dejes caer la cadera). El desafío aquí es mantener la rigidez del torso. Es crucial no descansar la cadera en el suelo o empujar solo con los brazos; el cuerpo debe moverse como una sola unidad recta.
  3. Trabaja la Negativa: Desde la posición de tabla alta (cuerpo recto, manos bajo los hombros), baja lo más lento y controlado posible hasta que tu pecho toque el suelo. No importa si no puedes empujar de vuelta; simplemente levántate y repite la negativa. Esto construye una fuerza excéntrica (la fase de descenso del movimiento) crucial para la flexión completa. Intenta que el descenso dure 3-5 segundos.
  4. Fortalece el Core y la Estabilidad Escapular: Un core fuerte es esencial para mantener la tabla rígida durante la flexión. Incorpora planchas (frontales y laterales), pájaros perro y otros ejercicios de core en tu rutina. Para la estabilidad escapular, trabaja remos (sentado, con banda o en polea) y ejercicios como las 'Scapular Push-ups' (solo mueves los omóplatos hacia adelante y atrás mientras mantienes los brazos rectos en posición de tabla).
  5. Focus en la Forma: Una vez que puedas hacer algunas repeticiones en una regresión (inclinada o de rodillas), concéntrate obsesivamente en la forma. Mantén el cuerpo recto (posición de 'hollow', como si quisieras meter el ombligo hacia la columna y apretar los glúteos), omóplatos retraídos y hacia abajo (como si guardaras los hombros en los bolsillos traseros), codos a unos 45 grados del cuerpo al bajar. Toca el pecho el suelo (o un objeto como un libro para asegurar la profundidad) y empuja controladamente hacia arriba. La consistencia en la práctica con buena forma es clave para progresar.

Preguntas Frecuentes sobre Flexiones

Superar el desafío de las flexiones a menudo genera muchas dudas. Aquí respondo algunas de las más comunes:

¿Cuántas flexiones al día son perfectas?

No hay un número mágico universal que sirva para todos. La calidad supera la cantidad, especialmente al principio. Si estás empezando y te cuestan, enfócate en hacer 3-5 series de las regresiones que puedas dominar con buena forma (flexiones inclinadas o de rodillas) hasta casi el fallo, un par de veces por semana para permitir la recuperación. Si ya puedes hacer flexiones completas, para desarrollar fuerza y resistencia en la parte superior del cuerpo, intenta trabajar hasta 1 a 3 series de 10 a 20 repeticiones con buena forma. Escucha a tu cuerpo y permite días de descanso para que los músculos se reparen y crezcan. El volumen total y la frecuencia dependen de tu nivel de condición física y tus objetivos generales de entrenamiento.

¿Qué músculos trabajan las flexiones?

Las flexiones son un excelente ejercicio compuesto que involucra múltiples grupos musculares. Los principales motores son el pectoral mayor (el músculo más grande del pecho), los deltoides anteriores (la parte frontal de los hombros) y los tríceps (los músculos en la parte posterior de los brazos). Además, trabajan de forma isométrica (manteniendo la posición) el core (abdominales, oblicuos, lumbares y glúteos) para mantener la estabilidad del tronco, y los serratos anteriores y los músculos de la espalda superior (como el romboides y el trapecio inferior) son cruciales para estabilizar los omóplatos.

¿Puedo hacer flexiones todos los días?

Depende de tu nivel de condición física y la intensidad de tu entrenamiento. Si eres principiante, tus músculos necesitarán tiempo para recuperarse, por lo que hacer flexiones 2-3 veces por semana con al menos un día de descanso entre sesiones es generalmente recomendable. Si haces un volumen muy alto de repeticiones, también necesitarás más recuperación. Atletas más avanzados que hacen menos repeticiones pero con mayor intensidad (por ejemplo, flexiones explosivas o con lastre) o que dividen su entrenamiento por grupos musculares pueden incorporar flexiones más a menudo. Escuchar a tu cuerpo es crucial; si sientes dolor o fatiga excesiva, tómate un día de descanso. La recuperación es tan importante como el entrenamiento para el crecimiento muscular y la prevención de lesiones.

¿Cómo sé si mi forma es correcta?

La mejor manera de verificar tu forma es grabarte desde un lado o pedirle a alguien con conocimiento que te observe. Busca una línea recta desde los talones (o rodillas, si haces flexiones modificadas) hasta la cabeza durante todo el movimiento. Evita que la cadera se caiga (arqueando la espalda baja) o se eleve demasiado (formando un pico con el trasero). Los codos deben estar a un ángulo de aproximadamente 45 grados con el torso al bajar, no completamente pegados al cuerpo (lo que enfatizaría los tríceps y puede ser difícil) ni completamente abiertos a 90 grados (lo que pone mucho estrés en los hombros). El pecho debe bajar hasta casi tocar el suelo o hasta donde tu movilidad lo permita sin perder la forma de tabla. Mantén el core activado (como si te prepararas para recibir un golpe en el estómago) y los omóplatos estables.

Conclusión: Fuerza, Bienestar y Confianza

Mi viaje desde alguien que luchaba con las flexiones hasta apreciar su valor fundamental me enseñó que la fuerza es una parte vital del bienestar general. No se trata solo de la estética o el maquillaje que aplicamos, sino de cómo nos sentimos en nuestro propio cuerpo, la confianza que ganamos al superar desafíos físicos y la capacidad funcional que desarrollamos para movernos por el mundo. Dominar la flexión perfecta es un pequeño paso con grandes recompensas para tu fuerza, tu postura y tu capacidad para abordar movimientos más complejos. Así que, si te preguntas por qué te cuestan, recuerda que es un proceso que requiere paciencia, consistencia y enfoque en la forma. Con la estrategia de progresión adecuada, puedes construir esa base de fuerza y descubrir la increíble sensación de poder dominar tu propio peso corporal.

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