09/01/2024
Hollywood, la fábrica de sueños, no solo ha producido películas inolvidables, sino también dramas tras bambalinas tan intensos como los de la pantalla. Entre las muchas rivalidades legendarias que han poblado su historia, ninguna alcanza el nivel de intensidad y duración como la que protagonizaron dos de sus actrices más icónicas: Bette Davis y Joan Crawford. Ambas talentosas, ambiciosas y con una presencia magnética, sus caminos se cruzaron y colisionaron repetidamente a lo largo de décadas, dando lugar a una de las enemistades más famosas y estudiadas del cine.

A menudo surge la pregunta: ¿lograron Bette Davis y Joan Crawford dejar atrás su profunda aversión mutua y reconciliarse alguna vez? La respuesta corta es que su rivalidad fue una constante en sus vidas, un fuego que ardió con fuerza hasta el final. Pero, ¿cómo empezó todo y qué alimentó esta guerra fría (y a veces no tan fría) entre dos de las más grandes estrellas de su tiempo?
Los Primeros Chispazos de una Enemistad
Como muchas grandes historias de Hollywood, el origen de esta enemistad parece casi trivial al principio. Se dice que todo comenzó con un pequeño resentimiento profesional. En los primeros años de la década de 1930, el divorcio de Joan Crawford de su primer marido, Douglas Fairbanks Jr., acaparó una enorme atención mediática. Esta publicidad coincidió con el estreno de una de las primeras películas importantes de Bette Davis, 'Ex-Lady'. Davis sintió, y con razón, que el escándalo personal de Crawford había eclipsado el lanzamiento de su filme, afectando su rendimiento en taquilla. Aunque no fue una acción deliberada por parte de Crawford, este incidente sembró la semilla del resentimiento en Davis, una semilla que nunca desaparecería.

Poco después, la rivalidad dio un giro más personal y doloroso para Davis. Joan Crawford se casó con Franchot Tone, un actor del que Davis estaba profundamente enamorada. Este evento no solo fue un golpe personal, sino que también intensificó la sensación de competencia entre ellas. La tensión llegó a un punto álgido cuando Bette Davis ganó su primer Oscar por 'Dangerous' en 1936. Mientras Tone la felicitaba efusivamente, Crawford, presente en la ceremonia, supuestamente le dirigió un comentario despectivo sobre su vestido: “Querida Bette, qué bonito vestido”. Este gesto fue percibido por Davis como un claro desaire, una burla disfrazada de cumplido.
A lo largo de los años, ambas actrices se lanzaban pullas y comentarios mordaces la una sobre la otra, a menudo a sus espaldas. Davis, conocida por su franqueza, siempre trató de distanciarse de Crawford, a quien veía más como una "estrella de cine" fabricada por el estudio que como una "actriz" de verdad, un título que ella se reservaba para sí misma. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos por marcar diferencias, sus carreras y vidas a menudo parecían extrañamente entrelazadas, quizás porque, en el fondo, compartían muchas similitudes en cuanto a determinación y ambición.
La Lucha por los Roles y el Reconocimiento
La competencia profesional entre Davis y Crawford se manifestó de forma muy concreta en la lucha por los papeles. En la segunda mitad de la década de 1940, Joan Crawford aceptó dos roles protagónicos que originalmente estaban destinados a Bette Davis. El primero de ellos fue en la aclamada película 'Mildred Pierce' (Alma en Suplicio) de Michael Curtiz. Irónicamente, este papel le valió a Crawford su único Premio de la Academia, un logro que sin duda fue difícil de digerir para Davis.
Años después, en 1952, Bette Davis protagonizó la película 'The Star'. En ella, interpretaba a una actriz en declive cuya personalidad y comportamiento parecían una parodia poco halagadora de Joan Crawford. Este hecho demostró que, a pesar de los años, la animosidad entre ellas no había disminuido, sino que seguía siendo una fuente de inspiración (negativa) mutua.
Para la década de 1960, las carreras de ambas actrices ya no estaban en su apogeo y ambas necesitaban urgentemente un éxito que las relanzara. Fue en este momento de necesidad mutua cuando ocurrió lo impensable: se presentó la oportunidad de trabajar juntas en una película. Y no cualquier película, sino una que se convertiría en un clásico del terror psicológico y en el escenario del pico de su legendaria disputa: "¿Qué Pasó con Baby Jane?" ('Whatever Happened to Baby Jane?').
El Climax en "¿Qué Pasó con Baby Jane?"
La idea de juntar a dos de las actrices más temperamentales de Hollywood, conocidas por su feroz animosidad, en una película donde interpretaban a hermanas que se odian y se torturan mutuamente parecía una receta para el desastre... o para el éxito. Afortunadamente para el público (y para la taquilla), resultó ser lo segundo, pero para Davis y Crawford, fue un infierno.
Cuando Bette Davis aceptó el papel de Jane Hudson, una ex estrella infantil perturbada que atormenta a su hermana Blanche (interpretada por Crawford), una ex estrella de cine lisiada, puso dos condiciones: que ella interpretaría a Jane y que Joan Crawford no tuviera una relación con el director, Robert Aldrich. Ambas condiciones fueron aceptadas, y el rodaje comenzó en 1962.

Desde el primer día, el set se convirtió en un campo de batalla. Las actrices discutían constantemente, se quejaban la una de la otra al director por teléfono cada noche, y la tensión era palpable. Davis, metida de lleno en su personaje de la cada vez más desquiciada Jane, no escatimaba en insultos hacia Crawford, incluso cuando esta estaba a su alcance. Se rumorea que llegó a llamarla con epítetos muy fuertes en múltiples ocasiones.
Pero la rivalidad no se limitó a las palabras. Durante la famosa escena en la que Jane golpea a Blanche, Davis supuestamente golpeó a Crawford con más fuerza de la necesaria. En otra escena, donde Jane debía arrastrar a Blanche, Crawford se hizo tan pesada como pudo, a sabiendas de que Davis tenía problemas de espalda, intentando arruinar las tomas y causando un dolor considerable a su coprotagonista. El rodaje fue una tortura para todos los involucrados, pero especialmente para las dos protagonistas, que llevaron su enemistad de la vida real a los límites en la pantalla.
La Rivalidad Después del Rodaje
El drama no terminó con el grito de "¡Corten!". La película fue un éxito de crítica y público y recibió varias nominaciones al Oscar. Sin embargo, solo Bette Davis fue nominada en la categoría de Mejor Actriz. La noche de la ceremonia, Davis perdió frente a Anne Bancroft por 'El Milagro de Anna Sullivan'. Para su asombro (y furia), fue Joan Crawford quien subió al escenario a aceptar el premio en nombre de Bancroft, quien no pudo asistir. Crawford había orquestado con varios nominados ausentes la posibilidad de recoger sus premios si ganaban, una jugada maestra para robarle protagonismo a Davis en su gran noche. Fue un golpe bajo que demostró la profundidad de su animosidad.
A pesar del infierno que fue el rodaje de 'Baby Jane', el éxito de la película llevó a un intento de reunirlas nuevamente en otra película de suspense psicológico, 'Hush, Hush, Sweet Charlotte'. Sin embargo, Crawford abandonó rápidamente la producción, alegando enfermedad, aunque se creía que simplemente no quería volver a trabajar con Davis. Finalmente fue reemplazada por Olivia de Havilland. Después de esto, Davis y Crawford nunca más compartieron pantalla, lo cual, probablemente, fue lo mejor para la paz de Hollywood.
Hasta el Final... ¿Hubo Reconciliación?
Tras el fracaso de la segunda colaboración, las vidas y carreras de Bette Davis y Joan Crawford siguieron caminos separados, pero la sombra de su enemistad persistió. Cuando Joan Crawford falleció en 1977, se rumorea que Bette Davis hizo un comentario cruel: "Nunca debes decir cosas malas sobre los muertos; solo debes decir cosas buenas... Joan Crawford ha muerto. Bien". Aunque esta cita nunca ha sido confirmada de manera concluyente, encaja con la imagen pública de su relación.
Sin embargo, en un giro sorprendente, Bette Davis sí salió en defensa de Joan Crawford años después, cuando la hija adoptiva de Crawford, Christina, publicó el polémico libro 'Mommie Dearest', en el que retrataba a su madre como una mujer cruel y abusiva. Davis declaró: "No era la mayor fan de la señorita Crawford, pero, a pesar de las bromas, respetaba y sigo respetando su talento. Lo que no merecía era ese detestable libro escrito por su hija. He olvidado su nombre. Horrible". Este comentario, aunque manteniendo la distancia habitual, mostró un atisbo de respeto profesional y una desaprobación del ataque personal póstumo. Irónicamente, años más tarde, una de las hijas de la propia Bette Davis también escribiría un libro crítico sobre ella, 'My Mother's Keeper', lo que añadió otra capa de complejidad a la narrativa de estas dos divas y sus difíciles relaciones familiares.
Considerando la trayectoria de insultos, competencia, sabotaje y desaires que caracterizó su relación desde los años 30 hasta la muerte de Crawford, es claro que la respuesta a la pregunta inicial es un rotundo NO. Bette Davis y Joan Crawford nunca se reconciliaron. Su rivalidad fue una fuerza constante en sus vidas, quizás incluso una fuente de energía para ambas, empujándolas a superarse (o a intentar sabotearse) en un implacable juego de poder en el implacable mundo de Hollywood.

Preguntas Frecuentes sobre la Rivalidad Davis-Crawford
Aquí respondemos a algunas preguntas comunes sobre esta famosa disputa:
¿Se reconciliaron alguna vez Bette Davis y Joan Crawford?
No, no hay evidencia de que Bette Davis y Joan Crawford se reconciliaran en algún momento de sus vidas. Su rivalidad fue intensa y duradera, extendiéndose por décadas hasta la muerte de Crawford.
¿Cuál fue la causa principal de su enemistad?
La enemistad tuvo múltiples orígenes, incluyendo la competencia profesional, el resentimiento por la atención mediática (el divorcio de Crawford afectando una película de Davis), la rivalidad romántica (Crawford se casó con Franchot Tone, de quien Davis estaba enamorada) y los constantes desaires y comentarios públicos negativos.
¿En qué película trabajaron juntas Bette Davis y Joan Crawford?
Solo trabajaron juntas en una película: "¿Qué Pasó con Baby Jane?" (Whatever Happened to Baby Jane?) estrenada en 1962.
¿Cómo fue el rodaje de "¿Qué Pasó con Baby Jane?"?
El rodaje fue notoriamente difícil y tenso. Estuvo marcado por constantes discusiones, insultos y sabotaje mutuo entre las dos actrices, quienes llevaron su animosidad de la vida real a los límites en el set.
¿Qué dijo Bette Davis sobre el libro 'Mommie Dearest'?
A pesar de su enemistad con Joan Crawford, Bette Davis criticó el libro 'Mommie Dearest' escrito por la hija adoptiva de Crawford, Christina. Davis defendió el talento de Crawford y consideró el libro un ataque detestable y desmerecido contra su rival.
¿Hubo algún intento de trabajar juntas de nuevo?
Sí, después del éxito de 'Baby Jane', se planeó que trabajaran juntas en 'Hush, Hush, Sweet Charlotte', pero Joan Crawford abandonó la producción, supuestamente por enfermedad, aunque se cree que fue para evitar a Davis.
El Legado de una Enemistad Legendaria
La historia de la rivalidad entre Bette Davis y Joan Crawford es tan fascinante que ha sido objeto de análisis, libros y producciones televisivas, como la aclamada serie 'Feud' de Ryan Murphy, que la dramatizó con Jessica Lange como Crawford y Susan Sarandon como Davis. Esta adaptación demostró cuán profundamente arraigada está esta historia en el imaginario colectivo de Hollywood y cómo, a pesar de todo el glamour y el talento, las relaciones personales en la cima podían ser tan complejas y destructivas como cualquier drama de pantalla. La historia de Davis y Crawford es un recordatorio de que, a veces, la rivalidad puede ser tan poderosa y definitoria como la colaboración, dejando una marca indeleble en la historia del cine.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Davis vs Crawford: La Rivalidad Legendaria puedes visitar la categoría Maquillaje.
