What special effects were used in The Thing?

La Cosa (The Thing): Efectos que Impactaron

27/11/2017

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En el mundo del cine de terror y ciencia ficción, pocas películas han dejado una marca tan indeleble como La Cosa (The Thing) de John Carpenter, estrenada en 1982. Más allá de su atmósfera de paranoia y su narrativa atrapante, lo que realmente catapultó a esta película a la leyenda fueron sus efectos especiales, una proeza de la artesanía práctica que desafió los límites de lo imaginable en la pantalla. Estos efectos no solo aterraron al público de la época, sino que establecieron un nuevo estándar para la creación de criaturas en el cine, todo gracias al talento y la dedicación de un artista visionario.

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El cerebro detrás de gran parte de esta magia macabra fue Rob Bottin, un joven y prodigioso artista de efectos de maquillaje especial. Bottin se unió al proyecto a mediados de 1981, cuando la preproducción ya estaba en marcha pero aún no se había definido el aspecto de la criatura alienígena. Aunque algunos artistas preliminares habían trabajado en ideas iniciales, fue Bottin quien tomó las riendas y propuso una visión radical: en lugar de una única criatura, "La Cosa" sería un organismo capaz de imitar perfectamente cualquier forma de vida y, lo que es más aterrador, cambiar y mutar constantemente en formas grotescas e impredecibles. Esta idea de una criatura cambiante fue inicialmente considerada "demasiado extraña" por Carpenter, pero Bottin perseveró, trabajando con artistas para plasmar sus visiones en bocetos.

What did they use to make The Thing?
Of the film's $15 million budget, $1.5 million was spent on Rob Bottin's creature effects, a mixture of chemicals, food products, rubber, and mechanical parts turned by his large team into an alien capable of taking on any form. The Thing was released in 1982 to negative reviews.

Bottin reunió un equipo de hasta 35 artistas y técnicos para dar vida a sus pesadillas en la pantalla. Manejar un equipo tan grande fue un desafío, por lo que contrató a Erik Jensen como productor de línea de efectos especiales para ayudar en la gestión. Otros miembros clave incluyeron a Dave Kelsey en aspectos mecánicos, Ken Diaz en maquillaje, Gunnar Ferdinansen en moldes y Margaret Beserra en pintura y cabello. La dedicación de Bottin al proyecto fue legendaria; trabajó siete días a la semana, incluyendo noches, durante más de un año. La presión y la carga de trabajo fueron tan extremas que, tras finalizar el rodaje, Bottin fue hospitalizado por agotamiento, neumonía doble y una úlcera sangrante. Se decía que "acaparaba el trabajo", queriendo estar directamente involucrado en las tareas más complejas. Llegó a vivir en los estudios Universal durante más de un año, durmiendo en los sets o vestuarios, sin tomarse un solo día libre.

Debido a la inmensa carga de trabajo de Bottin, se solicitó la ayuda del renombrado creador de efectos especiales Stan Winston para completar algunos diseños, principalmente la secuencia del Perro-Cosa. Winston aceptó, pero insistió en no recibir crédito en pantalla para no restarle mérito a Bottin, recibiendo únicamente un "agradecimiento especial" en los créditos finales. Para la escena del canil, Winston optó por crear una marioneta de mano, ya que no había tiempo suficiente para un diseño mecánico sofisticado. Se hizo un molde del brazo y la cabeza del maquillador Lance Anderson, sobre el cual se esculpió el Perro-Cosa. La marioneta final, hecha de espuma de látex, contaba con ojos controlados por radio y patas controladas por cable. Era operada desde debajo de un set elevado donde se construyó el canil. La baba de la marioneta caía sobre Anderson durante los dos días de rodaje de la escena, y tuvo que usar un casco para protegerse de los explosivos que simulaban disparos. Para crear el efecto de los tentáculos saliendo del cuerpo, se usó movimiento inverso.

Técnicas y Materiales Detrás de la Transformación

La innovación en los efectos de La Cosa radicó en la combinación de prácticamente todas las técnicas de efectos especiales conocidas en la época. Como dijo el propio Bottin, "Si lo nombraste, lo usamos". Se emplearon marionetas de mano, marionetas, filmación inversa, controles de radio, cables, hidráulica y cables de tracción. Para crear el gore y las texturas viscerales, la "lista de ingredientes" era tan bizarra como los efectos mismos: mayonesa, crema de maíz, chicle calentado en microondas, K-Y Jelly, mermelada de fresa, gelatina y espesante alimentario. Los materiales sintéticos incluían metal, uretano, fibra de vidrio, espuma de látex, caucho, huesos de cera, venas de goma y Jell-O. Para el "Monstruo Blair" en el final de la película, se utilizaron solo 300 libras de espuma de caucho.

Inicialmente, Bottin planeó usar órganos de animales reales comprados en un matadero para las escenas de autopsia. Sin embargo, esta idea fue descartada después de que una caja de carne cruda fuera olvidada accidentalmente en la parte trasera de un estudio durante una semana, lo que provocó que todo el lugar "apestara a mierda".

Las Escenas de Efectos Más Icónicas

Cada encuentro con "La Cosa" fue diseñado para ser memorable y aterrador. La filosofía de diseño de Bottin permitía a la criatura "llamar a diferentes atributos según fuera necesario", basándose en las formas de vida que había asimilado a lo largo de la galaxia. Esto justificaba la aparición de estómagos que se transformaban en bocas gigantes o patas de araña brotando de cabezas humanas.

Who made the effects for The Thing?
Robin R. Bottin (born April 1, 1959) is an American special make-up effects creator.Rob BottinBornApril 1, 1959 El Monte, California, United StatesOccupationSpecial make-up effects creatorYears active1976–2002, 2014Height6 ft 5 in (196 cm)
  • El Mordisco en el Pecho (Cosa Norris): Una de las escenas más chocantes es cuando el Dr. Copper intenta reanimar a Norris con un desfibrilador, y el pecho de Norris-Cosa se transforma en una enorme boca que le arranca los brazos. Bottin logró esto reclutando a un actor doble amputado y colocándole brazos protésicos rellenos de huesos de cera, venas de goma y Jell-O. Los brazos se insertaban en una "boca de estómago" práctica con mandíbulas mecánicas que se cerraban sobre ellos, momento en el que el actor se retiraba, separando los brazos falsos.

  • La Cabeza que Escapa (Cosa Norris): La escena subsiguiente, donde la cabeza de Norris-Cosa se separa del cuerpo e intenta escapar, requirió meses de pruebas. La escena involucraba efectos de fuego, y el equipo descubrió accidentalmente que los vapores de los químicos de la espuma de caucho dentro de la marioneta eran inflamables, creando una gran bola de fuego que, sorprendentemente, solo dañó mínimamente la marioneta.

  • El Monstruo Blair: La forma final de la criatura, el enorme Monstruo Blair, era una marioneta gigante que requirió cincuenta personas para operarla, tirando de cables, manipulando marionetas de mano y líneas de monofilamento. El animador de stop-motion Randall William Cook desarrolló una secuencia para el final con el Monstruo Blair, pero Carpenter no quedó convencido y solo se usaron unos pocos segundos. Ernie Farino pasó casi dos meses construyendo el armazón de una marioneta para una secuencia de stop-motion extendida del Monstruo Blair, que finalmente fue eliminada de la película final.

  • Otras Transformaciones: La asimilación de Bennings, aunque interrumpida, mostraba la fusión de tejidos. La transformación de Palmer implicaba escalar paredes y techos, un efecto que se logró utilizando a un doble de acción cayendo hacia la cámara sobre un set inclinado que simulaba el techo, después de que la idea de una centrifugadora de cámara fuera descartada por su alto costo. Un doble de acción, Anthony Cecere, interpretó al Palmer-Cosa en llamas al atravesar la pared.

Albert Whitlock contribuyó con fondos pintados al mate, incluyendo la escena del descubrimiento de la nave espacial alienígena enterrada en el hielo. Una escena clave donde MacReady se acerca a un agujero en el hielo se filmó en Universal, con el paisaje circundante y la nave espacial añadidos mediante pintura al mate. John Wash diseñó el programa de simulación por computadora que mostraba cómo la criatura asimila organismos, utilizando un Cromemco Z-2. Susan Turner construyó el modelo de la nave alienígena para la secuencia de precréditos, que incluía 144 luces estroboscópicas.

Iluminación y Aspecto Visual

El director de fotografía Dean Cundey trabajó estrechamente con Rob Bottin para determinar la iluminación adecuada para cada criatura. Cundey quería mostrar el detallado trabajo de Bottin, pero era consciente de que una iluminación excesiva podría revelar la naturaleza artificial de los efectos, rompiendo la ilusión. Las escenas de encuentro con la criatura se planificaron en áreas que permitían usar una serie de pequeñas luces para resaltar las superficies y texturas de los modelos. También iluminó el área detrás de la criatura para detallar su forma general. Cundey buscó crear un contraste visual entre los interiores cálidamente iluminados (con luces colgantes en pantallas cónicas) y el exterior bañado en una luz azul fría, similar a la de las pistas de aterrizaje, que ayudaba a crear la sensación de frío extremo. El uso de lanzallamas y bengalas de color magenta por parte de los actores también añadió iluminación dinámica a las escenas. Aunque inicialmente se consideró filmar en blanco y negro, Universal se opuso. En su lugar, Cundey sugirió silenciar los colores tanto como fuera posible, pintando los sets y muchos accesorios en tonos neutros como el gris y vistiendo a los actores con colores sobrios. El color se añadía principalmente a través de la iluminación.

What did they use to make The Thing?
Of the film's $15 million budget, $1.5 million was spent on Rob Bottin's creature effects, a mixture of chemicals, food products, rubber, and mechanical parts turned by his large team into an alien capable of taking on any form. The Thing was released in 1982 to negative reviews.

Recepción Inicial y Legado

A pesar de la brillantez técnica, los efectos especiales de La Cosa fueron inicialmente recibidos con críticas mixtas y hostilidad. Algunos críticos los tildaron de "repulsivos", "excesivos" y "más desagradables que aterradores", lamentando que la tendencia de las películas de terror a mostrar cada vez más el interior del cuerpo humano rozaba la obscenidad. Se dijo que los efectos, aunque geniales, abrumaban la historia y los personajes, o que parecían "demasiado falsos para ser asquerosos". La falta de una forma única y discernible para la criatura también fue criticada por algunos, comparándola desfavorablemente con la versión de 1951, que era menos versátil pero más fácil de seguir visualmente. Sin embargo, incluso los críticos negativos a menudo reconocieron la habilidad técnica y la innovación detrás del trabajo de Bottin, describiéndolo como "genio", "novedoso", "inolvidable" y "horripilante a color". La escena del "mordisco en el pecho" fue señalada por su "creatividad espantosa" y la escena de la cabeza separada como "locamente macabra", comparándolas con el "chestburster" de Alien.

Con el tiempo, la percepción de los efectos de La Cosa ha cambiado drásticamente. Lo que antes se consideraba excesivo, ahora se celebra como una obra maestra de los efectos prácticos y una parte integral de la atmósfera de paranoia y terror corporal de la película. La naturaleza impredecible y físicamente repulsiva de las transformaciones de la criatura acentúa la sensación de que el cuerpo mismo no es de fiar, un tema central en la película. Los efectos no solo muestran la amenaza externa, sino que la hacen visceralmente real, forzando al público a confrontar la fragilidad de la forma humana. La película fue nominada a los Premios de la Academia de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror por Mejor Película de Terror y Mejores Efectos Especiales, aunque perdió ante Poltergeist y E.T. el Extraterrestre, respectivamente. Hoy en día, los efectos de Rob Bottin en La Cosa son ampliamente considerados entre los mejores y más influyentes en la historia del cine.

Tabla Comparativa: Técnicas en las Criaturas Clave

Para lograr la variedad de transformaciones de "La Cosa", se empleó una mezcla ecléctica de técnicas y materiales, adaptados a la naturaleza específica de cada manifestación de la criatura.

CriaturaCreador PrincipalTécnicas ClaveMateriales Notables
Perro-CosaStan Winston (sin crédito)Marioneta de mano, Control por radio, Movimiento inversoEspuma de látex, Baba sintética
Cosa Norris (Pecho)Rob BottinPrótesis sobre actor amputado, Mandíbulas mecánicasJell-O, Huesos de cera, Venas de goma
Cosa Norris (Cabeza)Rob BottinMarioneta compleja, Efectos de fuegoEspuma de caucho
Monstruo BlairRob BottinMarioneta gigante, Operadores múltiples, Stop-motion (parcial)Espuma de caucho (300 libras), Cables, Marionetas de mano internas
Palmer-CosaRob BottinEfectos de cámara, Doble de acción (para caída/fuego)N/A (efecto visual y acrobacia)

Preguntas Frecuentes sobre los Efectos

Aquí respondemos algunas preguntas comunes sobre la creación de las aterradoras transformaciones en La Cosa.

¿Quién fue el principal responsable de los efectos especiales de la criatura?
El principal creador de los efectos especiales fue Rob Bottin. Lideró el equipo de efectos de maquillaje especial y diseñó la mayoría de las transformaciones icónicas de "La Cosa".

¿Stan Winston trabajó en la película?
Sí, Stan Winston colaboró en la secuencia del Perro-Cosa para ayudar a Rob Bottin debido a su enorme carga de trabajo. Sin embargo, Winston pidió no recibir crédito en pantalla, solo un agradecimiento especial.

Who did the makeup in The Thing?
On this day in 1982, 'The Thing', a practical effects masterpiece was unleashed, showcasing Rob Bottin's exceptional creature designs and makeup effects that still stand unmatched.

¿Se usaron efectos digitales (CGI) en La Cosa de 1982?
No, la película se realizó en 1982, antes de que el CGI estuviera ampliamente disponible para efectos de criaturas complejos. Todos los efectos de las criaturas son efectos prácticos, utilizando prótesis, marionetas, mecánicas y técnicas de filmación.

¿Cómo lograron algunas de las transformaciones tan extrañas y fluidas?
Se utilizaron diversas técnicas, incluyendo la filmación inversa (reproducir una acción al revés), el uso de cables y sistemas hidráulicos para mover partes de las marionetas, y la manipulación manual. La idea de una criatura cambiante permitía una gran libertad creativa en el diseño de las mutaciones.

¿Hubo algún problema o dificultad importante durante la creación de los efectos?
Sí, el proceso fue extremadamente difícil. Rob Bottin sufrió agotamiento severo y fue hospitalizado debido a la inmensa carga de trabajo. Hubo desafíos técnicos, como hacer que las marionetas se movieran de forma convincente y lidiar con materiales inesperados (como los vapores inflamables de la cabeza de Norris-Cosa o el olor de la carne real descartada).

¿Por qué los efectos fueron tan controvertidos inicialmente?
En 1982, el nivel de gore y detalle corporal que mostraban los efectos de La Cosa era inusual e impactante para el público principal. Algunos críticos encontraron las transformaciones demasiado repulsivas o que distraían de la historia, en contraste con películas más optimistas o menos gráficas de la época.

A pesar de su recepción inicial divisiva, los efectos de La Cosa han sido reevaluados con el tiempo y son universalmente aclamados por su maestría, originalidad y el nivel de artesanía involucrado. La visión de Rob Bottin y el trabajo de su equipo crearon una de las criaturas más memorables y aterradoras de la historia del cine, demostrando el poder duradero de los efectos prácticos para evocar una sensación visceral de terror y paranoia que pocas técnicas digitales han logrado igualar.

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