What nationality is Kyle Okposo?

Domina el Arte del Maquillaje: Guía Completa

28/09/2020

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El maquillaje es una forma de arte milenaria que ha evolucionado a lo largo de la historia, adaptándose a diferentes culturas y épocas. Más allá de una simple cuestión de vanidad, el maquillaje puede ser una herramienta poderosa para expresar la personalidad, realzar los rasgos naturales y aumentar la confianza. Desde los pigmentos utilizados en civilizaciones antiguas hasta las fórmulas de alta tecnología de hoy en día, el maquillaje ha desempeñado un papel significativo en la autoexpresión y la presentación personal. En este artículo, exploraremos los fundamentos del maquillaje, desde la preparación de la piel hasta la aplicación de los productos clave, ofreciendo consejos y técnicas para lograr looks variados, ya sea para el día a día o para ocasiones especiales. Descubriremos cómo elegir los productos adecuados para tu tipo de piel y tono, cómo aplicar la base de manera uniforme, cómo crear looks de ojos cautivadores y cómo dar color y forma a tus labios. Además, abordaremos la importancia de las herramientas adecuadas, como las brochas y las esponjas, y finalizaremos con un aspecto crucial: el correcto proceso de desmaquillar. Prepárate para sumergirte en el fascinante mundo del make up y descubrir todo lo que necesitas saber para dominar sus técnicas.

Where does the name Okposo come from?
Okposo is a surname of Nigerian origin.

La Base Perfecta: Un lienzo impecable

La base de maquillaje es el cimiento de cualquier look. Su propósito es unificar el tono de la piel, cubrir imperfecciones y crear una superficie lisa para la aplicación de otros productos. Elegir la base correcta es crucial y depende de varios factores: tu tipo de piel (seca, grasa, mixta, normal), tu tono y subtono de piel, y el nivel de cobertura deseado (ligera, media, completa). Es fundamental que la base coincida perfectamente con el color de tu piel para evitar el temido efecto máscara. Para probar un tono, aplícalo en la línea de la mandíbula y observa cómo se integra con tu piel bajo luz natural. Si desaparece, has encontrado tu tono. Considera también el subtono: rosado (cool), amarillo (warm) o neutro. Una base con el subtono equivocado hará que tu piel luzca apagada o artificial.

Existen diferentes tipos de bases: líquidas, en crema, en polvo, en barra y en formato cushion. Las bases líquidas son las más populares, ofreciendo una amplia gama de coberturas y acabados (mate, satinado, luminoso). Son versátiles y adecuadas para la mayoría de tipos de piel. Las bases en crema suelen ofrecer mayor cobertura y son ideales para pieles secas o maduras, proporcionando hidratación adicional. Las bases en polvo son excelentes para pieles grasas, ya que ayudan a controlar el brillo, y proporcionan una cobertura ligera a media. Las bases en barra son convenientes para retoques y ofrecen buena cobertura, siendo fáciles de aplicar directamente sobre la piel. Las bases cushion, impregnadas en una esponja dentro de un compacto, proporcionan una aplicación ligera y luminosa, ideal para un acabado natural y retoques sobre la marcha.

La preparación de la piel es fundamental antes de aplicar la base. Una piel limpia, tonificada e hidratada asegura que la base se aplique de manera uniforme y dure más. Usar un primer antes de la base puede ser un paso transformador. Los primers vienen en diversas fórmulas: hidratantes para piel seca, matificantes para piel grasa, correctores de color (verdes para rojeces, morados para opacidad) y minimizadores de poros. El primer crea una barrera suave entre la piel y el maquillaje, prolongando su duración y mejorando la textura del lienzo.

La base se puede aplicar con los dedos, una esponja o una brocha. La aplicación con los dedos calienta el producto y ofrece una cobertura más natural, ideal para bases ligeras. Las esponjas húmedas (como la Beauty Blender) son excelentes para difuminar la base, corrector y contorno cremoso, proporcionando un acabado impecable y sin marcas. Las brochas (planas, redondas o de kabuki) permiten modular la cobertura; las planas suelen usarse para aplicar el producto y las densas y redondas para pulirlo y difuminarlo. Aplica la base desde el centro del rostro hacia afuera, difuminando bien en el cuello y las orejas para una transición perfecta.

Ojos que Hablan: Sombras, delineados y pestañas

Los ojos son el foco de atención en muchos looks de maquillaje. El maquillaje de ojos permite una creatividad infinita, desde looks sutiles y naturales hasta dramáticos y artísticos. Es donde realmente puedes jugar con el color y la textura para expresar tu estado de ánimo o complementar tu atuendo.

El primer paso es preparar el párpado con un primer de ojos. Esto es crucial para que las sombras se adhieran mejor, intensifiquen su color, eviten que se acumulen en los pliegues (formando líneas poco estéticas) y prolonguen la duración del maquillaje de ojos durante todo el día. Elige un primer que se adapte a tu párpado, algunos son transparentes, otros tienen un ligero color para unificar el tono.

Las sombras de ojos vienen en una vasta gama de colores, texturas y acabados. Las texturas más comunes son en polvo (compactas o sueltas), crema y líquidas. Los acabados incluyen mate (sin brillo, ideal para la cuenca y definir), satinado (ligero brillo, versátil), brillante (partículas de shimmer), metálico (alta reflexión) y glitter (partículas grandes de brillo). Para un look básico, necesitarás al menos tres tonos de sombra: uno claro para iluminar (bajo la ceja y en el lagrimal), uno medio para el párpado móvil y uno oscuro para dar profundidad (en la cuenca y la línea de pestañas inferiores). La combinación de estos tonos permite crear dimensión y definir la forma del ojo.

La aplicación de sombras requiere diferentes brochas: una brocha plana o tipo lengüeta de gato para aplicar color en el párpado móvil con intensidad, una brocha de difuminar (suelta y redonda o cónica) para suavizar los bordes y mezclar colores en la cuenca y el pliegue, y una brocha pequeña y precisa (tipo lápiz o biselada) para detalles, la línea de pestañas inferiores o el lagrimal. La técnica de difuminado es clave para un acabado profesional; los movimientos circulares suaves o de vaivén ayudan a integrar los colores sin líneas marcadas.

El delineado de ojos define la forma del ojo y puede cambiar drásticamente la expresión. Los delineadores existen en formato lápiz (cremosos, fáciles de difuminar, ideales para la línea de agua), líquido (trazos precisos e intensos), gel (requiere brocha, muy pigmentado y duradero) y rotulador (fáciles de controlar, ideales para principiantes). Los lápices son versátiles y permiten crear líneas suaves o un efecto ahumado. Los delineadores líquidos y en gel ofrecen líneas más nítidas y definidas, perfectos para looks gráficos o el clásico cat-eye. Aplica el delineado lo más cerca posible de la línea de las pestañas superiores, rellenando los pequeños espacios entre las pestañas para un efecto de mayor densidad.

Las pestañas enmarcan los ojos y potencian la mirada. Riza tus pestañas con un rizador antes de aplicar la máscara de pestañas para abrir la mirada. La máscara de pestañas (rímel) alarga, da volumen, curva y define las pestañas. Elige una fórmula según el efecto deseado: alargador, voluminizador, curvador, a prueba de agua (ideal para climas húmedos o si tiendes a llorar), o una combinación de efectos. Aplica la máscara desde la raíz hasta las puntas, moviendo el cepillo en zigzag para cubrir cada pestaña individualmente y evitar grumos. Puedes aplicar varias capas una vez que la primera seque ligeramente para construir intensidad, pero evita que se seque completamente entre capas para prevenir grumos excesivos.

Maquillaje de Cejas: El marco del rostro

Las cejas son a menudo subestimadas, pero tienen un impacto enorme en la estructura y expresión del rostro. Unas cejas bien definidas y arregladas pueden levantar los ojos, enmarcar la cara y dar un aspecto más pulido y juvenil. Definir tus cejas es un paso esencial para un look de maquillaje completo.

Existen diversos productos para rellenar y dar forma a las cejas: lápices, polvos, geles, pomadas y rotuladores. Los lápices son ideales para dibujar trazos finos que imitan el vello o para definir el contorno. Los polvos, aplicados con una brocha biselada, dan un aspecto más suave y natural, perfectos para rellenar espacios. Los geles (con color o transparentes) ayudan a fijar los vellos en su lugar y pueden añadir un toque de color. Las pomadas son muy pigmentadas y duraderas, ideales para cejas más definidas o para looks dramáticos. Los rotuladores permiten crear trazos muy precisos, imitando vellos individuales.

Antes de aplicar producto, cepilla tus cejas hacia arriba con un cepillo tipo spoolie. Luego, define el borde inferior de la ceja con un lápiz o pomada, siguiendo tu forma natural o corrigiéndola ligeramente. Rellena los espacios vacíos con trazos suaves, especialmente en la parte interna de la ceja, para un efecto más natural. Cepilla nuevamente para difuminar el producto y suavizar las líneas. Finalmente, aplica un gel fijador para mantener los vellos en su sitio durante todo el día.

La depilación o diseño de cejas (con pinzas, cera o hilo) es el primer paso para mantener una forma limpia. Consulta a un profesional si no estás segura de la forma que mejor se adapta a tu rostro. Unas cejas bien cuidadas son el lienzo perfecto para el maquillaje de cejas.

Labios con Personalidad: Color y cuidado

Los labios son un punto focal que añade color y carácter al rostro. El maquillaje de labios es una forma sencilla y efectiva de transformar un look, ya sea con un toque sutil de color o con una declaración audaz. Unos labios bien cuidados aseguran que el color se aplique de manera uniforme y dure más tiempo.

Antes de aplicar color, es importante preparar los labios. Exfolia suavemente para eliminar células muertas y aplica un bálsamo labial hidratante. Puedes usar un exfoliante labial específico o frotar suavemente tus labios con un cepillo de dientes suave. Deja actuar el bálsamo unos minutos antes de retirar el exceso con un pañuelo.

El delineador de labios ayuda a definir el contorno, previene que el color se corra hacia las finas líneas alrededor de la boca y puede hacer que los labios parezcan más llenos o simétricos. Elige un delineador que coincida con el color de tu labial o que sea ligeramente más oscuro para un efecto de volumen y sombra. Delinea siguiendo la forma natural de tus labios o corrigiéndola ligeramente para darles la forma deseada. Rellenar todo el labio con el delineador antes de aplicar el labial puede ayudar a prolongar la duración del color.

El labial es el protagonista del maquillaje de labios y viene en una variedad impresionante de colores, acabados y fórmulas. Los acabados más comunes son mate (alta pigmentación, larga duración, sin brillo), satinado (con un ligero brillo, cómodo e hidratante), cremoso (muy hidratante, confortable), brillante (gloss, aporta mucho brillo y un efecto jugoso) y transparente/bálsamo con color (sutil, hidratante, ideal para el día a día). Las fórmulas de larga duración o los labiales líquidos mate ofrecen una fijación excepcional, aunque a veces pueden resecar los labios.

La elección del color puede complementar el tono de tu piel (los tonos cálidos suelen favorecer pieles con subtono amarillo, los fríos a pieles con subtono rosado), el maquillaje de tus ojos o tu atuendo. Los tonos nude son versátiles para el día a día y looks discretos. Los rojos, fucsias y naranjas son audaces y llamativos para ocasiones especiales. Los tonos oscuros como borgoña, ciruela o marrón añaden sofisticación y son ideales para looks nocturnos.

Para una mayor duración del labial, después de aplicar la primera capa, presiona un pañuelo sobre los labios y aplica una fina capa de polvo translúcido sobre el pañuelo. Luego, aplica una segunda capa de labial. Esto ayuda a fijar el color. También puedes usar un primer de labios específico antes de aplicar el delineador y el labial.

Contorno e Iluminación: Esculpiendo el rostro

Las técnicas de contorno (contouring) e iluminación (highlighting) se utilizan para definir y realzar la estructura ósea del rostro, creando dimensiones, profundidad y un efecto esculpido. Estas técnicas pueden transformar la apariencia de la cara, afinando o ensanchando rasgos según se desee, y son especialmente populares para fotografía o eventos donde se busca un look más definido.

El contorno implica usar un producto de tono más oscuro que tu piel (idealmente con un subtono frío o grisáceo para imitar una sombra natural) para crear sombras y dar profundidad. Se aplica típicamente en las cavidades de las mejillas (justo debajo del pómulo, desde la oreja hacia la comisura de la boca, sin llegar a ella), a lo largo de la línea de la mandíbula para definirla, en los laterales de la nariz para afinarla, y en la línea del cabello en la frente para reducir su tamaño o dar un aspecto más cálido (si usas un bronzer). Los productos de contorno pueden ser en polvo, crema o barra. Los de crema o barra suelen ser más fáciles de difuminar para un acabado natural, aplicándose después de la base líquida o en crema. Los de polvo se aplican después de la base en polvo o para sellar el contorno cremoso.

La iluminación (highlighting) utiliza un producto de tono más claro que tu piel y a menudo con brillo o acabado iridiscente para resaltar las áreas del rostro que naturalmente captan la luz. Se aplica en la parte superior de los pómulos (justo encima del contorno), en el puente de la nariz, en el arco de Cupido (sobre el labio superior), en el centro de la frente y a veces en el hueso de la ceja y el lagrimal para abrir e iluminar la mirada. Los iluminadores vienen en polvo, crema, líquidos y stick, con acabados que van desde un brillo sutil y natural hasta un resplandor intenso y metálico. Los iluminadores líquidos o en crema se aplican antes del polvo; los iluminadores en polvo se aplican después de sellar la base con polvo.

Who is the Nigerian NHL player for the Buffalo Sabres?
Ndur played in the National Hockey League (NHL) for the Buffalo Sabres, the New York Rangers, and the Atlanta Thrashers. Ndur was the first Nigerian-born player to play in the NHL.

La clave para un contorno e iluminación exitosos es la difuminación. Usa brochas o esponjas limpias y adecuadas para cada producto para mezclar las líneas marcadas. El objetivo es crear una transición suave entre las áreas contorneadas e iluminadas, logrando un efecto tridimensional que se vea natural, no como rayas de color. Empieza con poca cantidad de producto y ve construyendo gradualmente la intensidad deseada. Es importante no excederse, especialmente para looks de día, donde un efecto sutil es más favorecedor y creíble.

Colorete: Aportando vida al rostro

El colorete (o blush) es el toque final que añade vida y un aspecto saludable al rostro. Aporta un rubor natural que imita el color que aparece en las mejillas de forma natural. Elegir el tono y la colocación correctos puede realzar la forma de tu cara y complementar el resto de tu maquillaje.

Los coloretes vienen en polvo, crema, líquidos y en stick. Los coloretes en polvo son los más comunes y fáciles de usar, ideales para sellar bases en polvo o líquidas y para pieles grasas. Los coloretes en crema o líquidos dan un acabado más natural y jugoso, y son excelentes para pieles secas o maduras, aplicándose antes de sellar el rostro con polvo. Los coloretes en stick son convenientes para una aplicación rápida y se difuminan bien.

La elección del tono depende de tu tono de piel y el look que desees. Los tonos rosados y melocotón favorecen a la mayoría de los tonos de piel. Los tonos más intensos como ciruela o terracota son ideales para pieles más oscuras. Para un aspecto natural, elige un tono que imite el color de tus mejillas cuando te sonrojas.

La colocación del colorete varía según la forma de tu rostro y el efecto deseado. Generalmente se aplica en las manzanas de las mejillas (la parte que sobresale al sonreír) y se difumina hacia las sienes. Para un efecto lifting, aplícalo más alto en los pómulos, difuminando hacia arriba. Para caras redondas, aplicarlo ligeramente más abajo y difuminarlo hacia las orejas puede ayudar a afinar. Usa una brocha adecuada para colorete, que suele ser suave y a veces biselada.

Herramientas Esenciales: Pinceles y esponjas

Tener las herramientas adecuadas puede marcar una gran diferencia en la aplicación del maquillaje, facilitando la mezcla, la precisión y logrando un acabado impecable. Las herramientas más comunes y fundamentales son las brochas (o pinceles) y las esponjas de maquillaje.

Las brochas varían enormemente en forma, tamaño, densidad y tipo de cerda (natural o sintética), cada una diseñada para una función específica. Las cerdas naturales son excelentes para productos en polvo, ya que captan y distribuyen el pigmento de manera uniforme. Las cerdas sintéticas son ideales para productos líquidos o cremosos, ya que no absorben tanto producto y permiten una aplicación más precisa y uniforme.

Tipos clave de brochas incluyen: brochas grandes y esponjosas para polvo, brochas más densas y planas o redondas para base, brochas pequeñas y precisas para corrector, brochas biseladas o anguladas para contorno y colorete, brochas pequeñas y variadas (planas, de difuminar, tipo lápiz) para sombras de ojos, y brochas muy finas o biseladas para delineado.

Las esponjas de maquillaje, como la popular Beauty Blender, son excelentes para aplicar y difuminar productos líquidos y en crema (base, corrector, contorno cremoso) logrando un acabado uniforme, sin rayas y natural. Se usan húmedas, lo que ayuda a que el producto se funda mejor con la piel y evita que la esponja absorba demasiado maquillaje. También son útiles para retirar el exceso de polvo o para aplicar productos de baking.

Es fundamental mantener las herramientas limpias para evitar la acumulación de bacterias, lo que puede causar brotes en la piel, y para asegurar una aplicación de maquillaje óptima. Los residuos de maquillaje acumulados en las brochas y esponjas pueden alterar el color de los productos y hacer que la aplicación sea irregular. Lava tus brochas y esponjas regularmente (idealmente, las de productos líquidos o cremosos después de cada uso, y las de polvo semanalmente) con un limpiador específico para brochas, jabón suave o champú para bebés. Enjuágalas bien, retira el exceso de agua y déjalas secar al aire, preferiblemente boca abajo para que el agua no dañe el mango.

Fijación del Maquillaje: Duración garantizada

Una vez que has terminado de aplicar todos los productos, el paso final es fijar el maquillaje para asegurar su duración a lo largo del día o la noche y minimizar el brillo no deseado. Esto se logra comúnmente con polvos fijadores o sprays fijadores.

Los polvos fijadores, que pueden ser translúcidos o con un ligero color, se aplican sobre la base y el corrector para sellarlos, matificar la piel y evitar que el maquillaje se mueva o se acumule en las líneas de expresión. Los polvos sueltos translúcidos son los más versátiles, ya que no añaden color y sirven para todos los tonos de piel. Se aplican con una brocha grande y esponjosa, o con una esponja húmeda (técnica de 'baking' para sellar corrector y contorno en crema).

Los sprays fijadores son líquidos que se rocían sobre el rostro maquillado. Vienen en diferentes fórmulas: matificantes, hidratantes, luminosos o de larga duración. Crean una película sobre la piel que ayuda a fusionar las capas de maquillaje y prolongar su duración. Algunos sprays también pueden ayudar a dar un acabado más natural, eliminando el aspecto polvoriento.

Usar tanto polvo como spray puede proporcionar una fijación extra fuerte, ideal para eventos largos o climas cálidos y húmedos. Aplica el polvo primero para matificar y sellar, y luego el spray para fijar y dar un acabado más integrado.

El Arte del Desmaquillado: Importancia y técnicas

Aunque parezca obvio, desmaquillarse correctamente al final del día es tan importante como la aplicación del maquillaje. Dormir con maquillaje es uno de los peores hábitos para la piel: obstruye los poros (llevando a puntos negros y espinillas), acelera el envejecimiento (ya que la piel no puede repararse adecuadamente durante la noche), irrita los ojos y puede causar infecciones. Una piel limpia es la base para una piel sana y para que el maquillaje se vea bien al día siguiente.

El proceso de desmaquillado debe ser cuidadoso y completo, a menudo recomendado como una "doble limpieza", especialmente si usas maquillaje de larga duración o a prueba de agua. Comienza con los ojos y los labios, ya que a menudo requieren productos específicos para retirar fórmulas resistentes. Los desmaquillantes bifásicos (que contienen una fase acuosa y otra oleosa que se mezclan al agitar) son ideales para el maquillaje de ojos a prueba de agua o de larga duración. Empapa un algodón, sostenlo sobre el ojo cerrado por unos segundos para disolver el maquillaje, y luego limpia suavemente hacia abajo y hacia afuera sin frotar bruscamente para evitar irritar la delicada piel alrededor de los ojos y no dañar las pestañas.

Para el resto del rostro, puedes usar un aceite limpiador (excelente para disolver bases, protectores solares y sebo), un agua micelar (suave y refrescante, ideal para pieles sensibles o como primer paso), un bálsamo limpiador (nutritivo y efectivo para disolver maquillaje) o una leche limpiadora (suave e hidratante). Masajea el producto limpiador sobre la piel seca (si es aceite o bálsamo) o con un algodón (si es agua micelar o leche). Este primer paso elimina la capa superficial de maquillaje, suciedad y grasa.

Después de retirar la mayor parte del maquillaje con el primer limpiador, procede a la segunda fase de la limpieza facial con tu limpiador habitual (en gel, espuma, crema) y agua. Este segundo paso asegura que se eliminen todos los residuos que pudieron quedar en los poros, dejando la piel completamente limpia. Masajea el limpiador sobre la piel húmeda y enjuaga con agua tibia. Seca tu rostro con una toalla limpia dando toques suaves.

Finaliza tu rutina nocturna aplicando tónico (para equilibrar el pH de la piel), serum (con ingredientes activos según tus necesidades) y crema hidratante (para reponer la humedad perdida). Una rutina de desmaquillar y cuidado nocturno adecuada es esencial para mantener la piel sana, radiante y preparada para la aplicación de maquillaje al día siguiente.

Maquillaje para Diferentes Ocasiones

El maquillaje no es una talla única; se adapta a la ocasión. Un look de día suele ser más ligero y natural, centrándose en realzar los rasgos sin ser demasiado llamativo. Esto implica usar bases ligeras o BB creams, tonos neutros en los ojos, un toque de máscara de pestañas, colorete sutil y un bálsamo o labial nude.

Para la noche o eventos especiales, puedes permitirte ser más audaz. Bases de mayor cobertura, contorno e iluminación más definidos, looks de ojos más elaborados (smoky eyes, delineados gráficos, sombras con brillo), pestañas postizas y labiales intensos (rojos, borgoñas) son comunes en el maquillaje de noche. La clave es equilibrar: si los ojos son dramáticos, los labios pueden ser más discretos, y viceversa.

Tendencias Actuales en Maquillaje

El mundo del maquillaje está en constante evolución, con nuevas tendencias emergiendo cada temporada. Algunas tendencias recientes incluyen la piel 'glass skin' (piel extremadamente luminosa y con aspecto de cristal, lograda con mucha hidratación e iluminador), el 'clean girl makeup' (un look minimalista que enfatiza una piel sana y natural), y el uso de colores vibrantes en el delineado o las sombras. Las cejas laminadas (con un aspecto peinado y fijo hacia arriba) y los labios delineados con tonos ligeramente más oscuros que el labial también han ganado popularidad. Mantenerse al día con las tendencias es divertido, pero lo más importante es encontrar los looks y técnicas que te hagan sentir cómoda y segura.

Tipo de BaseCobertura TípicaAcabado ComúnIdeal para Tipo de Piel
LíquidaLigera a CompletaMate, Satinado, LuminosoNormal, Mixta, Seca
CremaMedia a CompletaSatinado, HidratanteSeca, Madura
PolvoLigera a MediaMateGrasa, Mixta
BarraMedia a CompletaVariable (Mate a Satinado)Normal, Seca (para retoques)
CushionLigera a MediaLuminoso, NaturalNormal, Seca (para look natural)

Preguntas Frecuentes sobre Maquillaje

¿Cómo elijo el tono correcto de base?
Pruébala en la línea de la mandíbula y asegúrate de que se funda sin dejar líneas visibles. Considera también tu subtono (rosado, amarillo, neutro) para que el color se vea natural y no grisáceo ni anaranjado.
¿Es necesario usar primer?
No es estrictamente necesario para todos, pero un primer puede mejorar la duración del maquillaje, minimizar la apariencia de poros y líneas finas, y crear una superficie más uniforme para aplicar la base, lo que resulta en un acabado más pulido.
¿Cuál es la diferencia entre contorno e iluminador?
El contorno usa productos más oscuros y mates para crear sombras y definir rasgos (como pómulos o nariz), mientras que el iluminador usa productos más claros y a menudo brillantes para resaltar áreas que captan la luz (como la parte alta del pómulo o el puente de la nariz), aportando dimensión y luminosidad.
¿Cada cuánto debo limpiar mis brochas?
Idealmente, las brochas para productos líquidos o cremosos (como base, corrector o contorno en crema) deben limpiarse después de cada uso para evitar la acumulación de bacterias. Las brochas para polvo pueden limpiarse semanalmente o cada dos semanas, dependiendo de la frecuencia de uso.
¿Puedo usar maquillaje si tengo piel sensible?
Sí, busca productos etiquetados como "hipoalergénicos", "no comedogénicos" o específicamente formulados para piel sensible. Estos productos suelen contener menos fragancias y químicos irritantes. Siempre es buena idea probar un producto nuevo en una pequeña área discreta de la piel antes de aplicarlo en todo el rostro.
¿Cómo hago que mi labial dure más?
Prepara tus labios exfoliando e hidratando. Usa un delineador de labios para contornear y rellenar. Aplica una capa de labial, sécala con un pañuelo, aplica polvo translúcido sobre el pañuelo y luego aplica una segunda capa de labial. Usar fórmulas de larga duración o labiales líquidos mate también ayuda.
¿Cómo evito que la sombra de ojos se acumule en el pliegue?
Usa un primer de ojos antes de aplicar la sombra. Esto crea una superficie adhesiva que ayuda a que la sombra se fije y previene que la grasa natural del párpado la mueva.
¿Cuál es la mejor forma de desmaquillar los ojos?
Utiliza un desmaquillante específico para ojos, preferiblemente bifásico si usas maquillaje a prueba de agua. Empapa un algodón, sostenlo sobre el ojo cerrado unos segundos para disolver el maquillaje y luego limpia suavemente sin frotar.

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