04/06/2022
En el mundo de la belleza, existen debates que parecen no tener fin. Desde si es mejor ducharse por la mañana o por la noche hasta la elección entre aceite corporal o loción, siempre hay espacio para discutir preferencias y técnicas. Uno de esos debates clásicos que ha persistido durante décadas es: ¿qué va primero, el maquillaje o el peinado? Si alguna vez te has encontrado dudando sobre el orden correcto para crear tu look, estás en el lugar indicado. Exploraremos esta cuestión para ayudarte a decidir qué prioridad darle a cada paso en tu rutina de belleza.

La respuesta directa a la pregunta de si debes peinarte o maquillarte primero es... ¡depende de ti! Sí, no existe una única respuesta universal que sirva para todas las situaciones. La decisión final recae en la preferencia personal, la ocasión específica y otros factores que pueden influir en qué orden es más conveniente para ti en un momento dado. Dicho esto, hay ciertos escenarios en los que peinarte antes de maquillarte es más recomendable, y viceversa. Analicemos algunas de estas situaciones.

Hay momentos en los que comenzar por el cabello tiene claras ventajas. Aquí te presentamos cuatro ocasiones clave para priorizar el peinado:
Si tienes la piel grasa. Para las personas cuya piel tiende a desarrollar brillo fácilmente, estilizar el cabello primero puede ser una gran estrategia. Las herramientas de calor como secadores, planchas o rizadores generan calor que puede hacer que la piel sude y produzca más grasa, especialmente en la zona T (frente, nariz y barbilla). Al peinarte primero, permites que tu piel se enfríe y se asiente antes de aplicar cualquier producto de maquillaje. Esto te da la oportunidad de limpiar tu rostro justo antes de maquillarte, asegurando una base fresca y mate que durará más tiempo, especialmente si tienes un evento importante en tu agenda.
Si es el día de tu boda. El día de tu boda es, sin duda, una de las ocasiones especiales más importantes. Si estás dividida entre peinarte o maquillarte primero, la recomendación general es empezar por el cabello. Similar al punto anterior, el uso de herramientas de calor por parte del estilista puede generar sudoración. No querrás que tu maquillaje nupcial, que probablemente ha llevado tiempo y esfuerzo, se derrita antes de que siquiera comience la celebración. Además, al peinarte primero, reduces el riesgo de que productos como la laca o el spray fijador de cabello caigan sobre tu maquillaje ya terminado, lo que podría arruinarlo o requerir retoques innecesarios.
Si es verano. Durante la calurosa temporada de verano, cuando las temperaturas son altas y la humedad puede ser un factor, peinarte antes de maquillarte suele ser la opción más inteligente. El calor ambiental, combinado con el calor de las herramientas de estilizado, puede hacer que sudes considerablemente. Al dejar el maquillaje para el final, minimizas el tiempo que tu base, corrector y otros productos están expuestos a condiciones que favorecen el derretimiento o la transferencia. Es una forma simple de proteger tu maquillaje de los efectos del calor y la humedad ambiental y corporal.
Si necesitas que tu peinado se fije. Algunos peinados, especialmente aquellos que implican el uso de rulos calientes o técnicas que requieren que el cabello se enfríe en una posición específica (como rizos definidos o volumen en la raíz), necesitan un tiempo de fijación para mantener su forma. Si tu peinado requiere este tipo de proceso, considera un truco de multitarea: peina o coloca los elementos de fijación (como los rulos) parcialmente antes de empezar con tu maquillaje. Luego, puedes maquillarte mientras esperas a que el cabello se enfríe y el peinado se asiente completamente. Esto optimiza tu tiempo y asegura que ambos, cabello y maquillaje, estén listos al mismo tiempo.
Por otro lado, hay situaciones en las que el maquillaje debe ser la prioridad en tu rutina. Aquí tienes cuatro momentos para considerar aplicar tu maquillaje primero:
Si prefieres peinados sin calor. Si tu rutina de cabello no implica el uso de herramientas de calor, como secadores, planchas o rizadores, entonces maquillarte primero puede ser perfectamente viable. Después de aplicar tu maquillaje, simplemente puedes estilizar tu cabello utilizando técnicas sin calor, como aplicar un spray texturizador para ondas playeras, una mousse para volumen al aire, o dejarlo secar naturalmente. Es una rutina más fresca que no generará el calor que podría afectar tu maquillaje.
Si usas cabello de 'segundo día'. Si tu cabello ya está estilizado o se ve bien desde el día anterior y solo necesitas un mínimo de retoque, como aplicar un poco de shampoo seco o reacomodar algunos mechones, entonces no hay necesidad de dedicarle mucho tiempo al inicio de tu rutina. En este caso, puedes proceder directamente con tu maquillaje y dejar el rápido retoque del cabello para el final. Tu cabello ya tiene una base, por lo que el calor o el movimiento excesivo no serán un factor significativo.
Si te preocupa recoger el cabello y que deje marcas. A muchas personas les preocupa atarse el cabello hacia atrás mientras se maquillan, ya que algunas gomas o pinzas pueden dejar pliegues o marcas no deseadas. Aunque existen pinzas diseñadas específicamente para evitar esto, si la preocupación persiste y prefieres no tener el cabello recogido mientras trabajas en tu rostro, optar por maquillarte primero elimina esta inquietud. Podrás trabajar con el cabello suelto o simplemente retirado ligeramente sin la necesidad de atarlo firmemente hasta que hayas terminado tu maquillaje.

Si tienes poco tiempo. Cuando el reloj apremia y necesitas estar lista rápidamente, a menudo es más eficiente concentrarte primero en el maquillaje. El maquillaje a menudo requiere una mayor precisión y concentración para lograr la base perfecta, el delineado simétrico o el difuminado adecuado de las sombras. Una vez que hayas completado tu maquillaje, puedes evaluar cuánto tiempo te queda para decidir qué hacer con tu cabello. Si solo dispones de unos minutos, puedes optar por un peinado rápido pero pulido, como una cola de caballo baja y elegante, un moño simple o simplemente cepillarlo y añadir un poco de sérum para un acabado liso. Priorizar el maquillaje te asegura que al menos esa parte de tu look esté impecable, incluso si el peinado tiene que ser más sencillo.
Además del orden, otro aspecto interesante en el mundo de la belleza es quién realiza estos servicios. A la persona que se encarga de ambos, maquillaje y peinado, se le conoce comúnmente como artista de maquillaje y peinado o estilista integral. Estos profesionales tienen la habilidad y el conocimiento para crear looks cohesivos, asegurando que el peinado y el maquillaje se complementen a la perfección para la ocasión. Otros profesionales como los cosmetólogos también están capacitados en múltiples áreas de la belleza, incluyendo cabello, maquillaje y cuidado de la piel, ofreciendo un enfoque más amplio.
Relacionado con los servicios profesionales, surge la pregunta sobre cuánto cuestan. El precio de un servicio de maquillaje y peinado varía considerablemente. No hay una tarifa fija, ya que depende de múltiples factores. La experiencia y reputación del artista son cruciales; un profesional con años de trayectoria y un portafolio sólido generalmente cobrará más que alguien que recién comienza. La ubicación geográfica también influye, ya que los costos operativos y la demanda varían de una ciudad a otra. El tipo de servicio solicitado es otro factor determinante. Un look para una boda, que a menudo incluye pruebas previas y una mayor dedicación el día del evento, tendrá un costo diferente a un maquillaje para una ocasión especial más informal o un maquillaje de día a día. Servicios más especializados como el maquillaje de efectos especiales o la aplicación de prótesis tienen tarifas aún más elevadas debido a su complejidad y el tiempo que requieren. Los precios también pueden variar si se contrata un paquete que incluya tanto el peinado como el maquillaje, o si se solicitan servicios adicionales como la aplicación de pestañas postizas o el diseño de cejas. En resumen, el costo es muy variable y se adapta a la ocasión y servicios específicos requeridos.
Entender cuándo priorizar el maquillaje o el peinado te permite optimizar tu rutina de belleza. Considera el calor de las herramientas, la posibilidad de sudoración, la necesidad de fijación del cabello, el tiempo disponible y el tipo de look que deseas lograr. Al analizar estos factores, podrás tomar una decisión informada que te ayude a conseguir el mejor resultado con la mayor eficiencia. Experimenta con ambos enfoques en diferentes situaciones para descubrir qué funciona mejor para ti y tu estilo de vida.
Preguntas frecuentes:
¿Hay una regla universal sobre qué va primero?
No, no existe una regla estricta. La decisión depende de factores como el tipo de peinado, el clima, el tipo de piel y la ocasión.
¿Importa el orden si solo hago un peinado simple y maquillaje ligero?
Para looks muy sencillos, el orden puede importar menos. Sin embargo, si usas herramientas de calor para el cabello, puede seguir siendo útil peinarte primero para evitar que el calor y el sudor afecten tu maquillaje ligero.
Si contrato a un profesional, ¿quién decide el orden?
Un profesional experimentado, especialmente un artista de maquillaje y peinado, decidirá el orden basándose en el look deseado, tu tipo de cabello y piel, y las condiciones del entorno para asegurar el mejor resultado posible.
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