29/01/2020
Si eres aficionado a los deportes, especialmente al fútbol americano, al béisbol o al sóftbol, es muy probable que hayas notado que muchos jugadores lucen unas distintivas marcas negras justo debajo de sus ojos. Este rasgo visual se ha convertido en un ícono del equipamiento deportivo, casi tan reconocible como un casco o un guante. Pero, ¿qué es exactamente este maquillaje negro? ¿Es simplemente una cuestión de estilo o tiene una función práctica real en el campo de juego? La respuesta, como suele ocurrir cuando la ciencia se cruza con la tradición deportiva, es más compleja de lo que parece a simple vista.

Lo que comúnmente se conoce como 'eye black' (negro para ojos) es una sustancia, ya sea una grasa o una tira adhesiva, que se aplica en el área infraorbital. Su propósito declarado es reducir el deslumbramiento provocado por fuentes de luz intensa. Los atletas se enfrentan a condiciones de iluminación extremas, ya sea la luz directa del sol en un día despejado o los potentes focos de los estadios durante los partidos nocturnos. Este deslumbramiento puede dificultar la visión, afectar la capacidad de seguir objetos en movimiento rápido (como una pelota o un pase) y, en última instancia, impactar el rendimiento.

La teoría detrás del uso del 'eye black' es que el color negro mate absorbe la luz en lugar de reflejarla. Al aplicar esta sustancia bajo los ojos, se busca crear una superficie mate que minimice la cantidad de luz solar o artificial que rebota en la piel de las mejillas y entra en los ojos del jugador. Se cree que esta reducción del reflejo puede mejorar la claridad visual y permitir que los ojos se adapten mejor a las condiciones de iluminación cambiantes.
La historia de esta práctica se remonta a varias décadas atrás, convirtiéndose en una tradición arraigada en ciertos deportes. Uno de los primeros y más famosos deportistas en adoptar el uso de esta grasa negra fue la leyenda del béisbol Babe Ruth. Se dice que, alrededor de la década de 1930, Ruth comenzó a usar esta sustancia en un intento por mitigar el fuerte deslumbramiento del sol mientras jugaba. Su influencia fue tal que la práctica comenzó a ganar popularidad.
Posteriormente, el jugador de fútbol americano Andy Farkas también contribuyó a que el 'eye black' se extendiera en su deporte. Es interesante notar que, según algunos relatos históricos, la sustancia original utilizada no era una grasa comercial específica, sino que se fabricaba de forma rudimentaria a partir de las cenizas de corcho quemado. Esto subraya la naturaleza experimental y empírica de sus primeros usos: los atletas probaban lo que creían que podría funcionar para obtener una ventaja visual en el campo.
A pesar de su larga historia y su extendido uso en el deporte profesional y amateur, la pregunta persistente ha sido: ¿Realmente funciona el 'eye black'? ¿La ciencia respalda la creencia de que reduce eficazmente el deslumbramiento y mejora la visión? A lo largo de los años, se han realizado varios estudios científicos para intentar responder a esta cuestión y poner a prueba la eficacia de esta práctica.
Uno de los estudios más citados sobre la efectividad del 'eye black' fue realizado en 2003 por Brian DeBroff y Patricia Pahk. Su investigación buscaba determinar si la grasa negra bajo los ojos poseía propiedades antirreflejo genuinas. Para ello, dividieron a los sujetos de estudio en tres grupos: un grupo que usaba la grasa negra tradicional, un segundo grupo que usaba pegatinas comerciales diseñadas para reducir el deslumbramiento y un tercer grupo de control que usaba vaselina (una sustancia inerte que no se esperaba que tuviera propiedades antirreflejo) en la misma área.
La visión de los participantes fue evaluada utilizando una tabla optométrica (la típica tabla de letras para medir la agudeza visual) mientras estaban expuestos a la luz solar natural. Los resultados de este estudio de 2003 parecieron prometedores. Los investigadores concluyeron que el 'eye black' tradicional basado en grasa sí redujo el deslumbramiento del sol y, lo que es igualmente importante, mejoró la sensibilidad al contraste. En contraste, las pegatinas antirreflejo comerciales y la vaselina utilizada como control no mostraron ser efectivas en la reducción del deslumbramiento.
Sin embargo, como ocurre con muchas investigaciones iniciales, el estudio de DeBroff y Pahk no estuvo exento de limitaciones metodológicas que generaron debate y pusieron en duda la solidez de sus conclusiones. Una de las críticas principales fue el potencial de 'sesgo de demanda'. Esto ocurre cuando los sujetos de un estudio pueden modificar inconscientemente sus respuestas o comportamientos basándose en lo que creen que los investigadores esperan encontrar. En este caso, los participantes sabían qué sustancia estaban usando (grasa negra, pegatina o vaselina), lo que podría haber influido en cómo reportaron su percepción del deslumbramiento.
Otra limitación señalada fue el uso de vaselina como sustancia de control. La vaselina es una sustancia brillante y grasa que, paradójicamente, podría haber introducido *más* deslumbramiento en lugar de actuar como un control neutro. Un control más adecuado habría sido comparar el uso del 'eye black' con la piel natural sin ninguna sustancia aplicada. Además, se mencionó la posibilidad de 'sesgo de aprendizaje' debido a la repetición de la prueba con la tabla optométrica, lo que podría haber llevado a una mejora en el rendimiento simplemente por familiaridad con la tarea.
Intentando mejorar la metodología de estudios previos, Benjamin R. Powers llevó a cabo una investigación en la Universidad de New Hampshire. Este estudio buscó abordar algunas de las limitaciones del trabajo de DeBroff y Pahk y profundizar en la cuestión de la efectividad del 'eye black'.
Los hallazgos del estudio de Powers fueron más matizados. Sugirieron que el 'eye black' basado en grasa sí parecía reducir el deslumbramiento del sol, pero esta reducción solo fue estadísticamente significativa en ciertos subgrupos de la población estudiada: específicamente, en mujeres y en personas cuyo color de ojos no era azul. Para los participantes masculinos y aquellos con ojos azules, los resultados no mostraron una reducción del deslumbramiento que fuera lo suficientemente significativa desde un punto de vista estadístico. El propio estudio reconoció que el tamaño de la muestra para estos subgrupos (hombres y ojos azules) era demasiado pequeño para extraer conclusiones definitivas.
Además, el estudio de Powers también tuvo sus propias limitaciones. No fue un estudio de doble ciego, lo que significa que tanto los participantes como los investigadores que interactuaban directamente con ellos sabían qué sustancia se estaba aplicando. Esto mantiene el potencial de sesgo de demanda o sesgo del experimentador. Otro punto a considerar fue la distancia a la que se realizaban las pruebas visuales: solo 1.15 metros. Si bien esto es útil para una prueba de agudeza visual controlada, no simula completamente las condiciones de visión a larga distancia que un atleta experimenta en un campo deportivo.
Más allá de los entornos académicos controlados, el popular programa de televisión 'MythBusters' (Cazadores de Mitos) también abordó la cuestión de si el 'eye black' reduce el deslumbramiento. En uno de sus episodios, los presentadores Adam Savage y Jamie Hyneman diseñaron sus propias pruebas empíricas para evaluar la afirmación. Sus experimentos los llevaron a una conclusión interesante y ligeramente diferente a la de los estudios académicos.
Savage y Hyneman determinaron que, si bien el 'eye black' no eliminaba completamente el deslumbramiento, sí mejoraba la capacidad de una persona para diferenciar entre áreas claras y oscuras. Esta mejora en la sensibilidad al contraste y la discriminación entre luces y sombras podría, según su conclusión, ayudar a los atletas a seguir objetos en movimiento, como una pelota, contra un fondo brillante o un cielo soleado. En otras palabras, podría no hacer que el sol parezca menos brillante, pero sí podría facilitar la distinción visual del objeto de interés en un entorno con mucho brillo.
Entonces, ¿qué podemos concluir de toda esta información? La evidencia científica sobre la efectividad del 'eye black' no es totalmente concluyente y presenta resultados mixtos con importantes limitaciones metodológicas en los estudios científicos realizados hasta la fecha. El estudio de 2003 sugirió una reducción del deslumbramiento y mejora del contraste, pero fue criticado por posibles sesgos. El estudio de New Hampshire encontró efectos solo en ciertos grupos demográficos y también tuvo limitaciones. El enfoque más práctico de 'MythBusters' apuntó a una mejora en la diferenciación luz/oscuridad, lo que podría ser útil en el contexto deportivo.
Parece que el 'eye black' no es una solución milagrosa que erradique por completo el deslumbramiento. Sin embargo, es plausible que pueda ofrecer un beneficio marginal, especialmente en términos de mejorar la sensibilidad al contraste en condiciones de alta luminosidad para algunas personas. Dado que el rendimiento deportivo a menudo se decide por milisegundos y fracciones de segundo, incluso una pequeña ventaja visual podría considerarse valiosa por los atletas.
Además del posible (aunque no científicamente probado de manera irrefutable) beneficio físico, no se puede descartar el componente psicológico. Para muchos atletas, usar 'eye black' es parte de su ritual de preparación antes de un partido. Este ritual puede ayudarles a sentirse listos, enfocados y mentalmente preparados para la competición. En el deporte de élite, donde la mentalidad juega un papel crucial, el efecto placebo o la sensación de estar haciendo todo lo posible para tener éxito pueden ser tan importantes como cualquier ventaja física menor.
En resumen, el maquillaje negro bajo los ojos de los atletas es una práctica con una rica historia que se originó como un intento empírico de combatir el deslumbramiento. Aunque los estudios científicos han intentado validar su eficacia, los resultados no son completamente concluyentes y las investigaciones realizadas hasta ahora presentan limitaciones. Si bien no elimina el deslumbramiento, podría ofrecer una ligera mejora en la sensibilidad al contraste para algunos. Más allá de la ciencia, sigue siendo un elemento distintivo de la cultura deportiva, una tradición que combina la búsqueda de una ventaja visual con el ritual psicológico de preparación para la batalla en el campo.
Preguntas Frecuentes sobre el 'Eye Black':
¿Solo los deportistas usan este tipo de maquillaje negro?
Sí, el 'eye black' es una práctica casi exclusiva de los atletas que compiten en deportes al aire libre o en estadios con iluminación potente, como el fútbol americano, el béisbol, el sóftbol, el lacrosse y a veces el hockey sobre hielo (donde la superficie blanca y brillante puede generar deslumbramiento). Su uso está directamente relacionado con la necesidad percibida de reducir el deslumbramiento en estas condiciones. No es un tipo de maquillaje común para uso estético diario ni en otros ámbitos.
¿De qué está hecho el 'eye black' moderno?
Aunque históricamente se usaban cenizas de corcho quemado, el 'eye black' moderno generalmente se presenta en forma de una grasa sólida o semilíquida (similar a un bálsamo espeso) o como tiras adhesivas de color negro mate. Las grasas suelen estar compuestas por una mezcla de ceras (como cera de abejas) y bases oleosas (como vaselina o lanolina) mezcladas con pigmento negro (a menudo a base de carbono). Las tiras adhesivas son simplemente materiales opacos y mates con un adhesivo para fijarlas a la piel.
¿Hay alternativas al 'eye black' para reducir el deslumbramiento en el deporte?
Sí, existen algunas alternativas, aunque su practicidad y efectividad varían. Las pegatinas antirreflejo comerciales son una alternativa directa al formato de grasa, aunque uno de los estudios mencionados no encontró que fueran efectivas. Los visores o gorras pueden ayudar a bloquear la luz solar directa desde arriba, pero no abordan el deslumbramiento que rebota en la piel o proviene de otras direcciones. Las gafas de sol son una opción obvia para reducir el brillo general, pero a menudo no son prácticas ni seguras en deportes de contacto o que requieren visión periférica sin obstrucciones.
¿El 'eye black' es lo mismo que el maquillaje de ojos normal?
No, no son lo mismo. El maquillaje de ojos normal (como delineador, sombra de ojos, corrector) tiene un propósito principalmente estético: realzar la belleza, corregir ojeras, crear looks. Aunque algunos maquillajes de ojos pueden ser de color negro mate, su formulación no está diseñada específicamente para absorber grandes cantidades de luz solar o artificial intensa de la misma manera que se pretende que lo haga el 'eye black'. El 'eye black' deportivo está formulado para ser opaco y mate, y a menudo es más resistente al sudor y las condiciones del campo.
¿La efectividad del 'eye black' varía según la persona?
Los hallazgos del estudio de New Hampshire sugieren que podría haber variaciones en la efectividad según factores como el género y el color de ojos, aunque se necesita más investigación para confirmar estos resultados con certeza. Es posible que la forma en que los ojos de una persona perciben y procesan la luz, o las características de su piel alrededor de los ojos, influyan en si el 'eye black' le proporciona un beneficio medible.
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