06/06/2018
Tradicionalmente, el baño ha sido el lugar predilecto en casa para prepararse para afrontar el día, ya sean grandes reuniones de trabajo, recados o una cita especial. Es un espacio funcional, rápido y necesario. Sin embargo, ¿qué pasaría si pudieras crear un lugar dedicado no solo a esa preparación, sino a mucho más? Un rincón que sirva tanto como un refugio suave y relajante como el lugar definitivo para el glamour. Un espacio donde la rutina de belleza se transforma en un acto de cuidado personal profundo y consciente.
https://www.youtube.com/watch?v=ygUSI2NvbXBhY3RtYWtldXByb29t
Según Justina Blakeney, diseñadora de interiores, artista y fundadora de la marca de hogar Jungalow, esto es más que posible. Ella sabe de lo que habla. Es una experta en diseñar espacios hermosos llenos de una personalidad vibrante. Un espacio de belleza, también conocido como 'glam room' o tocador, es una oportunidad perfecta para inyectar tu esencia y crear un ambiente que te nutra.

Más Allá del Maquillaje: Un Espacio para Sentirse Bella
Blakeney enfatiza que un espacio de belleza no se trata únicamente de aplicar maquillaje o cremas. Se trata de crear un área donde realmente puedas dedicarte no solo a hacerte ver bella, sino a sentirte bella. Esta distinción es crucial. Mientras que el baño cumple una función práctica, el santuario de belleza está diseñado para el bienestar integral, un lugar donde la conexión contigo misma es primordial.
Es un lugar para tener todas tus herramientas de belleza a mano, sí, pero también para incorporar elementos que te inspiren y te hagan feliz. Justina, por ejemplo, ama la joyería y la usa para decorar las paredes de su espacio, convirtiendo sus posesiones queridas en parte de la estética del lugar. Este enfoque transforma un área de preparación en una extensión de tu identidad y tus pasiones.
Personaliza Tu Rincón: Refleja Tu Esencia
Para crear un espacio de belleza verdaderamente tuyo, Blakeney invita a mirar hacia adentro para decidir cómo quieres que se sienta y se vea la habitación. Se trata de expresar tu personalidad a través del color, el patrón y la incorporación de objetos que reflejen partes de ti: tu herencia cultural, lugares que has visitado, personas que has amado, experiencias vividas. La superposición de estas capas crea un espacio colorido, lleno de patrones y exuberante, un reflejo auténtico de quién eres.
No tengas miedo de ser audaz con tus elecciones. Si amas un color vibrante, úsalo. Si un patrón te trae alegría, incorpóralo. Este espacio es tu lienzo personal. Al rodearte de elementos que tienen un significado para ti, cada momento que pases en tu santuario de belleza se sentirá más auténtico y enriquecedor. Es una forma de habitar tu hogar de manera más plena y consciente.
El Primer Paso: La Limpieza y la Purga
Justina Blakeney sugiere que el primer paso para crear tu santuario de belleza es siempre una limpieza. Purga lo que ya no te sirve. Esto no solo aplica a productos de maquillaje caducados o herramientas viejas, sino también a la energía estancada y a los objetos que no te traen alegría. Es un recordatorio oportuno, especialmente en temporadas de renovación como la primavera, de dejar ir lo viejo para dar la bienvenida a la nueva energía que está llegando.
Este método de purga es particularmente beneficioso, ya que te permite hacer espacio físico y mental para lo que realmente deseas cultivar en tu vida. Al despejar el desorden, creas claridad y apertura para nuevas posibilidades y para enfocarte en lo esencial para ti, desde adentro hacia afuera. Un espacio ordenado y limpio invita a la calma y facilita la concentración en tu ritual de cuidado personal.
El 'Espacio de Reina': Cultivando la Soberanía Personal
Blakeney cree firmemente que todos deberían tener un «espacio de reina»: un área en su hogar donde puedan sintonizar con sentimientos de soberanía personal. Este concepto se refiere a tener autoridad sobre el propio cuerpo y la mente, y ser capaz de ser la mejor versión de uno mismo. Asegurarse de sentirse bella es una parte esencial de esto.
Tener un espacio dedicado a este fin, como un tocador o un rincón de belleza, es una forma tangible de honrarte a ti misma y a tu bienestar. Es un lugar donde puedes desconectar del ruido exterior y conectar contigo misma, reafirmando tu valor y tu poder interior. Es un acto de amor propio y empoderamiento, un recordatorio de que mereces un espacio dedicado a tu cuidado y florecimiento personal.
Los Elementos Esenciales para Empezar
Para crear un espacio de belleza glamuroso y funcional, Blakeney nos anima a empezar por lo básico. No necesitas una habitación entera; un rincón es suficiente. Aquí te presento los elementos clave a considerar:
- Mobiliario Cómodo: Necesitas un lugar agradable para sentarte. Una silla cómoda o un taburete que te invite a quedarte un rato es fundamental. Considera la altura ideal para tu tocador.
- Iluminación Única: La luz es crucial para aplicar maquillaje, pero también para crear ambiente. Busca opciones de iluminación que no solo sean funcionales (luz blanca y uniforme, idealmente cerca de la luz natural) sino que también añadan un toque estético. Lámparas de tocador, apliques o incluso una araña pequeña pueden transformar el espacio.
- Paleta de Colores de Ensueño: Elige colores que te hagan sentir feliz, relajada e inspirada. Pueden ser tonos suaves y calmantes o colores vibrantes que reflejen tu energía. La paleta de colores establece el estado de ánimo del espacio.
- Un Tocador o Superficie: Necesitas una superficie para colocar tus productos. Puede ser un tocador dedicado, un escritorio pequeño o incluso una repisa flotante con cajones de almacenamiento.
- Almacenamiento Inteligente: Mantén tus productos organizados. Utiliza bandejas, organizadores de cajones, botes para brochas y cualquier solución que te ayude a mantener el orden y tener todo a mano.
La clave está en ser consciente y deliberada con tus elecciones, asegurándote de que cada elemento contribuya a la atmósfera y funcionalidad que deseas crear.
Cultivando la Atención Plena a Través de Rituales
El diseño físico del espacio es importante, pero lo que realmente lo transforma en un santuario es la energía y la intención que pones en él. Blakeney practica la atención plena en su propio espacio de belleza cultivando un ritual. Para ella, encender una vela es siempre el primer paso. Esto ayuda a crear una atmósfera donde todos los sentidos se activan para atraer la energía que deseas.

Los rituales diarios o semanales en tu espacio de belleza pueden ser una forma poderosa de conectar contigo misma. Puede ser tan simple como encender una vela, poner música suave, o tomar unos minutos para respirar profundamente antes de empezar tu rutina. Estos pequeños actos señalan a tu cerebro que este es un momento dedicado a ti.
Lo que más valora Justina de su ritual es la capacidad de crear un espacio para expresar sus sueños y lo que desea atraer a su vida. Su afirmación personal es un ejemplo hermoso de cómo utilizar este tiempo para el crecimiento interior: “Honro este tiempo para mí, como un acto de amor y renovación. Conecto con mi cuerpo, mi respiración y la belleza de este momento. Libero lo que ya no me sirve e invito la paz y la belleza a mi cuerpo, alma, hogar y comunidad, y a nuestro planeta”. Incorporar afirmaciones o momentos de reflexión puede elevar tu espacio de belleza de funcional a verdaderamente transformador.
Preguntas Frecuentes sobre el Espacio de Belleza
Crear tu propio santuario puede generar algunas dudas. Aquí respondemos algunas preguntas comunes basadas en el enfoque presentado:
¿Qué es exactamente un espacio de belleza o 'glam room'?
Es un área dedicada en tu hogar, diferente del baño, donde puedes prepararte y realizar tus rutinas de belleza de una manera más relajada y personalizada. Es un espacio que combina funcionalidad con bienestar y expresión personal.
¿Por qué debería crear un espacio de belleza separado del baño?
Aunque el baño es práctico, un espacio dedicado permite crear una atmósfera específica para la calma, la relajación y la autoexpresión. Te aleja del apuro típico del baño y te ofrece un lugar donde puedes tomarte tu tiempo para cuidarte y sentirte bien, no solo verte bien.
¿Necesito una habitación entera para esto?
Absolutamente no. Puede ser un rincón de una habitación existente, un pequeño escritorio en el dormitorio, o incluso un armario adaptado. Lo importante es que sea un área designada que sientas como tuya.
¿Cómo empiezo si tengo poco espacio?
Comienza con lo esencial: una superficie (un tocador pequeño o repisa), algo cómodo para sentarte y buena iluminación. Utiliza soluciones de almacenamiento vertical o compactas. La creatividad es clave en espacios pequeños.
¿Cómo hago que mi espacio de belleza refleje mi personalidad?
Incorpora colores y patrones que te gusten, exhibe objetos decorativos que tengan significado para ti (joyería, arte, fotos), y elige muebles y accesorios que se alineen con tu estilo. Este es tu espacio para ser auténtica.
¿Qué significa cultivar la atención plena en este espacio?
Significa estar presente y consciente durante tu rutina de belleza. Puede implicar realizar pequeños rituales como encender una vela, practicar la respiración profunda, escuchar música relajante o usar afirmaciones para conectar contigo misma y con la intención detrás de tu autocuidado.
Conclusión
Crear un santuario de belleza en tu hogar es un acto de amor propio y empoderamiento. Va más allá de tener un lugar para maquillarte; se trata de diseñar un espacio que nutra tu alma, refleje tu identidad y te permita conectar con tu belleza interior y exterior. Siguiendo consejos como los de Justina Blakeney, desde la purga inicial hasta la incorporación de elementos personales y rituales conscientes, puedes transformar un simple rincón en tu propio «espacio de reina», un lugar donde te sientas hermosa, soberana y plenamente tú.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Crea Tu Santuario Personal de Belleza puedes visitar la categoría Belleza.
