03/01/2026
En el vasto y competitivo mundo del maquillaje, pocas marcas logran destacar no solo por sus productos, sino por una historia de origen única y una estrategia de expansión audaz. Ruby Rose es una de ellas. Aunque muchos la conocen por su accesible calidad y amplia gama de productos, su llegada y consolidación en mercados como el colombiano es una verdadera lección de emprendimiento y adaptación.

El Origen de una Marca Familiar
Ruby Rose Cosméticos es una empresa con una rica historia que se remonta a más de cuatro décadas. Fundada como una empresa familiar, tiene sus raíces en Rusia. A lo largo de sus más de 40 años de trayectoria, la marca ha logrado establecer una presencia significativa a nivel global, expandiéndose a alrededor de 20 países. Su propuesta siempre se ha centrado en ofrecer productos de belleza de alta calidad, pero manteniendo precios accesibles, buscando así llegar a un público amplio y diverso.

Dentro de Latinoamérica, Brasil se ha consolidado como el principal mercado para Ruby Rose. La marca tiene una presencia en el país sudamericano desde hace más de 15 años, tiempo durante el cual ha crecido exponencialmente hasta el punto de que, según información proporcionada, solo las ventas en el estado de Sao Paulo superan el total de lo que la marca vende en toda Centroamérica. Este éxito en Brasil sentó las bases para su posterior expansión a otros países de la región.
Una particularidad interesante del modelo de negocio de Ruby Rose es que, a pesar de ser una empresa familiar con una larga historia, la franquicia para ciertos territorios clave como Colombia, Ecuador y Estados Unidos está en manos de una empresaria externa a la familia fundadora: Claudia Piedrahíta. Esta decisión de confiar la operación a alguien ajeno a la familia subraya la visión de crecimiento y la confianza en líderes locales estratégicos.
Los productos de Ruby Rose se fabrican en diversas partes del mundo, aprovechando la experiencia y la tecnología de diferentes regiones. Sus fábricas se encuentran en lugares tan variados como Brasil, Turquía, Corea del Sur, China y Emiratos Árabes Unidos. Esta diversificación en la producción permite a la marca ofrecer una amplia gama de productos y estar a la vanguardia de las tendencias globales de belleza.
La Conquista de Colombia: Una Llegada Contra Corriente
La historia de Ruby Rose en Colombia es particularmente fascinante porque su llegada se dio de una manera poco convencional, casi a la inversa de lo tradicional. La empresaria paisa Claudia Piedrahíta fue la figura clave detrás de la introducción de la marca al país. Con una formación en Administración de Empresas y una experiencia temprana en compras internacionales, Piedrahíta pasó 9 años viviendo en China, donde no solo fundó su propia empresa importadora para ayudar a negocios colombianos a traer productos del mercado asiático, sino que también tuvo su primer contacto con Ruby Rose a través de un empresario libanés.
Claudia vio una gran oportunidad en el mercado colombiano: un segmento de consumidores que buscaba maquillaje de calidad pero a precios moderados, un espacio que, según ella, estaba desatendido por las marcas tradicionales. Con esta visión, adquirió la franquicia para Colombia, Ecuador y Estados Unidos.
El primer contenedor de productos Ruby Rose llegó a Colombia el 25 de diciembre de 2019. Lo que se suponía sería el inicio de una exitosa temporada de ventas navideñas se encontró con un desafío inesperado: la pandemia global y el posterior cierre del país. “Había perdido por completo la temporada y debíamos esperar hasta enero para empezar a vender. Dos meses después el país entero se cerró”, recordó Piedrahíta. Este escenario obligó a la marca a pivotar rápidamente y replantear su estrategia inicial.
El Impulso Digital y el Crecimiento Exponencial
Ante el cierre del canal físico, Claudia Piedrahíta y su equipo inicial de solo cinco personas entendieron que las redes sociales y el canal digital serían su principal herramienta. Pusieron en marcha un plan intensivo que incluyó trabajar de cerca con influenciadores colombianos para dar a conocer la marca y construir un robusto ecommerce propio en tiempo récord. Esta estrategia digital demostró ser increíblemente efectiva.
Apenas cuatro años después de su llegada (contando desde finales de 2019), Ruby Rose ya cuenta con 1.700 distribuidores B2B (business to business) en Colombia y llega a 137.000 clientes B2C (business to consumer) al mes a través de su plataforma web. El crecimiento de la marca en el país ha sido notable, con un aumento anual promedio de entre 25% y 35%. Respecto a 2020, el crecimiento acumulado ha sido del 166%, cifras que evidencian la rápida aceptación y popularidad de la marca.
El éxito digital ha permitido a Ruby Rose comenzar a expandirse fuertemente en el canal físico. Actualmente, sus productos se encuentran disponibles en importantes almacenes de cadena y catálogos reconocidos en Colombia, como Falabella, Farmatodo, Flamingo, Palatsi y Novaventa. Esta estrategia multicanal les permite llegar a una audiencia aún más amplia en todo el territorio nacional.
El impacto económico de la operación colombiana es significativo. En el último año, la marca facturó 5 millones de dólares. Este crecimiento en ventas ha ido acompañado de un aumento en el equipo de trabajo, pasando de los 5 colaboradores iniciales a 70 empleados directos. Desde Medellín, donde está centralizada la operación, se despachan pedidos a más de 10 ciudades del país, mostrando la capacidad logística alcanzada.
Los planes de expansión continúan. Para el futuro cercano, Ruby Rose en Colombia espera crecer a través del modelo de franquicias, con la instalación de islas en centros comerciales, buscando fortalecer aún más su presencia física y acercarse a los consumidores en diferentes puntos del país.
Apuesta por la Juventud y la Inclusividad
Ruby Rose no solo busca crecer en canales de venta, sino también en segmentos de mercado. La marca está preparando el lanzamiento de una nueva línea llamada ‘Melu, by Ruby Rose’, enfocada específicamente en el público adolescente, entre los 15 y 19 años. Esta línea busca ser pionera a nivel nacional al atender las necesidades particulares de esta población, como el cuidado de la piel propenso al acné, y ofrecer productos con colores más naturales y pigmentos menos agresivos. Melu ya fue presentada en Brasil y la meta es lanzarla en Colombia antes de finalizar el año, demostrando el interés de la marca en conectar con las nuevas generaciones de consumidores.
Más allá de los productos, un pilar fundamental de la estrategia de Ruby Rose y de su éxito en Colombia ha sido su discurso y sus valores. La marca apuesta firmemente por la inclusividad y la democratización de la belleza. Sus campañas publicitarias buscan representar la diversidad, incluyendo a personas con síndrome de Down, así como a hombres y mujeres de la comunidad LGBTQ+. “Queremos democratizar la belleza y que el maquillaje deje de ser solo para un grupo muy específico de personas”, afirma Claudia Piedrahíta, resaltando el compromiso de la marca con la representación de todos los tipos de belleza.

En línea con esta visión, Ruby Rose también ha incursionado en la responsabilidad social y ambiental. Han traído al país una línea completa de productos 100% veganos, con empaques hechos de plástico reciclado. Este portafolio con conciencia ambiental y social tiene un gran potencial de crecimiento y se alinea con las demandas de un consumidor cada vez más informado y preocupado por el impacto de sus compras.
Aunque actualmente el 45% de las ventas de Ruby Rose en Colombia se concentran entre Medellín y la Costa Atlántica, y solo el 16% en Bogotá, la marca tiene como objetivo conquistar el público del centro del país y seguir expandiéndose. El trabajo con influenciadores sigue siendo crucial, pero la estrategia a largo plazo es que el mercado reconozca la propuesta de valor diferencial de Ruby Rose, más allá de ser simplemente una marca de moda pasajera. En una industria tan competida como la de la belleza, reconocer y potenciar la diversidad, ofreciendo incluso productos que antes no existían en el mercado, se presenta como un camino clave hacia la consolidación.
La operación liderada desde Colombia también tiene un alcance internacional, manejando la expansión a Ecuador y Estados Unidos. Ecuador inició su avance a principios de 2023 con presentaciones en canales digitales. En Estados Unidos, la marca llegará en septiembre a través de una alianza estratégica con BoxyCharm, una de las cajas de suscripción de belleza más grandes de ese país, con millones de suscriptores, lo que representa una oportunidad masiva para darse a conocer.
Preguntas Frecuentes sobre Ruby Rose en Colombia
¿Cuál es el origen de la marca Ruby Rose?
Ruby Rose es una empresa familiar con origen en Rusia y una trayectoria de más de 40 años en el mercado global de la belleza.
¿Es Ruby Rose una marca colombiana?
No, Ruby Rose es una empresa familiar brasilera (aunque su origen inicial es ruso). La operación en Colombia, Ecuador y Estados Unidos es manejada bajo franquicia por la empresaria colombiana Claudia Piedrahíta.
¿Cuándo llegó Ruby Rose a Colombia?
La marca llegó oficialmente a Colombia a finales de diciembre de 2019.
¿Quién trajo Ruby Rose a Colombia?
La empresaria paisa Claudia Piedrahíta es la dueña de la franquicia y quien lideró la llegada de la marca al país.
¿Qué es Melu by Ruby Rose?
Melu es una nueva línea de productos de maquillaje y cuidado de la piel de Ruby Rose, diseñada específicamente para el público adolescente (15-19 años), atendiendo sus necesidades particulares.
¿Dónde puedo comprar productos Ruby Rose en Colombia?
Inicialmente se popularizó por el canal digital (ecommerce propio), pero ahora también se encuentra en tiendas físicas y catálogos de grandes almacenes como Falabella, Farmatodo, Flamingo, Palatsi y Novaventa, además de una amplia red de distribuidores.
¿Ruby Rose tiene productos veganos o responsables con el medio ambiente?
Sí, la marca ha introducido una línea completa 100% vegana en Colombia, con empaques hechos de plástico reciclado, como parte de su compromiso con la responsabilidad social y ambiental.
Un Futuro Brillante Basado en la Adaptación y la Inclusividad
La historia de Ruby Rose en Colombia es un claro ejemplo de cómo la adaptación, la visión estratégica y un fuerte enfoque en el consumidor pueden superar obstáculos inesperados como una pandemia global. De una llegada desafiante a un crecimiento explosivo en pocos años, la marca ha sabido capitalizar el canal digital y luego expandirse al físico, construyendo una sólida red de distribución y una base de clientes leales.
Su apuesta por la democratización de la belleza y la inclusividad, reflejada en sus campañas y en el desarrollo de líneas específicas como Melu, resuena con las nuevas generaciones y posiciona a Ruby Rose no solo como una opción de maquillaje accesible, sino como una marca con propósito.
Con planes de seguir creciendo en el canal físico a través de franquicias y expandiendo su presencia a nivel internacional desde Medellín, Ruby Rose demuestra que su éxito en Colombia no es una casualidad, sino el resultado de una estrategia bien ejecutada y un profundo conocimiento del mercado y sus consumidores. La marca continúa su camino para consolidarse como un referente en el sector de la belleza en Colombia y la región.
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