¿Qué es la técnica de contouring?

Contouring: Esculpe y Realza Tu Rostro con Maquillaje

16/05/2024

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La técnica del contouring ha revolucionado el mundo del maquillaje. Hace tan solo unos años, era un secreto guardado por los maquilladores profesionales, una herramienta exclusiva utilizada en sesiones de fotos, pasarelas y alfombras rojas para definir y esculpir los rostros de modelos y celebridades. Sin embargo, con el auge de las redes sociales y los tutoriales de belleza, el contouring se ha democratizado, convirtiéndose en una habilidad accesible y cada vez más empleada a nivel doméstico por cualquier persona interesada en potenciar su belleza natural o crear looks más dramáticos.

Si alguna vez te has preguntado cómo las celebridades consiguen esos pómulos definidos, narices más estilizadas o mandíbulas marcadas, la respuesta, en gran parte, reside en esta fascinante técnica de maquillaje. No se trata de cambiar radicalmente tu rostro, sino de jugar con la percepción visual para resaltar tus rasgos favoritos y suavizar aquellos que quizás prefieras disimular. Es un arte que, una vez dominado, te permite tener un control creativo sobre la estructura de tu rostro.

¿Cómo resaltar las facciones?
Iluminación. El iluminador es un producto que cada vez se usa más para resaltar las áreas prominentes de tu rostro. Aplica una pequeña cantidad en los pómulos, el arco de Cupido, el puente de la nariz y el hueso de la ceja para darle un brillo sutil y resaltar tus facciones.

¿Qué es Exactamente el Contouring y Para Qué Sirve?

El término contouring proviene del inglés 'contour', que significa contorno. Y, como puedes imaginar, esta técnica está íntimamente relacionada con la idea de definir los contornos del rostro. En esencia, el contouring es un juego sofisticado de luces y sombras aplicado con maquillaje. Se basa en el principio de que los tonos oscuros crean profundidad y hacen que las áreas parezcan retroceder o hundirse, mientras que los tonos claros, especialmente los iluminadores, atraen la luz y hacen que las áreas parezcan avanzar o sobresalir.

Al aplicar estratégicamente productos de maquillaje en tonos más oscuros y más claros que tu tono de piel, puedes crear la ilusión óptica de modificar la forma de tus facciones. Por ejemplo, puedes hacer que tus pómulos se vean más altos y definidos, que tu nariz parezca más estrecha, que tu frente parezca más pequeña o que tu mandíbula se vea más marcada. Es una técnica versátil que se puede adaptar a diferentes formas de rostro y objetivos de maquillaje, desde un acabado sutil y natural hasta un esculpido más dramático para ocasiones especiales.

Las zonas clave donde se aplica esta técnica varían según la forma del rostro y el resultado deseado, pero comúnmente incluyen los pómulos (justo debajo del hueso), la línea de la mandíbula, las sienes (cerca de la línea del cabello) y los laterales de la nariz. El iluminador, por su parte, se aplica en los puntos altos del rostro donde la luz incide naturalmente: la parte superior de los pómulos, el puente de la nariz, el arco de Cupido (sobre el labio superior) y el centro de la frente.

Los Productos Imprescindibles para un Contouring Efectivo

Para llevar a cabo la técnica del contouring, no necesitas una gran cantidad de productos exóticos. Los básicos son bastante comunes y es probable que ya formen parte de tu neceser de maquillaje. Los dos tipos de productos fundamentales son el iluminador y el tono oscuro, que a menudo se presenta como un bronceador o un producto específico de contorno.

El Iluminador

Como su nombre indica, el iluminador es un producto diseñado para aportar luz a áreas específicas del rostro. Al aplicarlo, se crea un efecto de relieve y proyección, haciendo que esas zonas destaquen. Es tu aliado para resaltar los puntos altos de tu rostro y capturar la luz, lo que da una apariencia de piel radiante y saludable, además de ayudar a definir la estructura ósea.

Los iluminadores vienen en una amplia variedad de presentaciones para adaptarse a diferentes preferencias y tipos de piel:

  • En crema o stick: Ideales para pieles secas o para un acabado más jugoso y natural. Son fáciles de difuminar con los dedos o una esponja.
  • Líquido: Muy versátiles, se pueden mezclar con la base de maquillaje para un brillo general o aplicar directamente sobre la piel para un foco de luz intenso.
  • En polvo: Perfectos para sellar el maquillaje o para quienes prefieren un acabado más mate en el resto del rostro. Se aplican mejor con brocha.
  • En lápiz: Muy precisos, excelentes para iluminar zonas pequeñas como el lagrimal o debajo de la ceja.

La elección del formato dependerá de tu tipo de piel (los polvos pueden acentuar la textura en pieles muy secas) y el acabado que busques. Los más utilizados por su facilidad de aplicación suelen ser los que vienen en formato stick o en paletas con varios tonos.

Debes aplicar el iluminador con precaución. Una cantidad excesiva puede resultar en un brillo artificial o, peor aún, dar la apariencia de sudor o piel grasa. La clave está en aplicar la cantidad justa en los puntos estratégicos y difuminarlo muy bien para que se integre perfectamente con el resto del maquillaje, logrando un brillo que parezca venir de dentro.

El Tono Oscuro o Bronceador

Para crear las sombras y el efecto de profundidad, necesitas un producto en un tono más oscuro que el de tu piel. Estos productos suelen ser de color marrón o bronce. Su función es restar protagonismo a ciertas áreas y potenciar el efecto del iluminador al crear un contraste visual.

Al igual que los iluminadores, los productos oscuros para contorno están disponibles en diversas texturas:

  • En crema o stick: Ofrecen una pigmentación intensa y son excelentes para un contouring más marcado. Requieren una buena difuminación.
  • En polvo: Más fáciles de trabajar para principiantes y para un acabado más suave o para sellar el contouring en crema. Se aplican con brocha.

Es crucial elegir el tono oscuro adecuado. Lo ideal es buscar un color que imite la sombra natural de tu piel, lo cual generalmente significa optar por tonos marrones con subtonos fríos o neutros. Es fundamental evitar las tonalidades rojizas o anaranjadas (típicas de muchos bronceadores destinados a dar color, no a contornear) que pueden hacer que el contorno se vea artificial, como una mancha de suciedad o un bronceado falso. Además, para un efecto de sombra natural, el producto oscuro debe ser mate, sin brillos ni purpurina, a menos que busques un efecto muy específico.

Las zonas típicas de aplicación incluyen debajo de los pómulos (siguiendo la línea natural del hueso), a lo largo de la línea de la mandíbula, en las sienes y en los laterales de la nariz. La aplicación precisa en estas áreas crea la ilusión de hundimiento y definición.

Dominando la Técnica: Guía Paso a Paso

Aunque el contouring pueda parecer intimidante al principio, dominarlo es más sencillo de lo que crees con práctica y siguiendo unos pasos básicos. Aquí te detallamos cómo realizarlo para conseguir un acabado impecable:

Paso 1: Preparación de la Piel

Este paso es fundamental para cualquier maquillaje y esencial para un buen contouring. Asegúrate de que tu piel esté limpia, tonificada e hidratada. Una piel bien preparada garantiza que los productos se apliquen de manera uniforme, se difuminen sin esfuerzo y duren más tiempo.

Una vez que tu piel ha absorbido la crema hidratante, puedes aplicar una base de maquillaje si deseas una cobertura adicional o unificar el tono de tu piel antes de comenzar con el contouring. La base actuará como un lienzo liso sobre el cual trabajarás las luces y sombras.

Paso 2: Aplicación de Tonos Oscuros

Con tu base aplicada (si la usas) o directamente sobre la piel hidratada, es hora de empezar a crear las sombras. Utiliza tu producto de contorno oscuro (en crema, stick o polvo) y aplícalo en las áreas que deseas disimular o definir:

  • Debajo de los pómulos: Traza una línea diagonal justo por debajo del hueso del pómulo, comenzando desde la oreja y dirigiéndote hacia la comisura de los labios, deteniéndote aproximadamente a la mitad de la mejilla. Esto crea la ilusión de pómulos más altos y definidos.
  • Laterales de la nariz: Aplica una línea fina a cada lado del puente de la nariz para hacerla parecer más estrecha y recta.
  • Sienes: Aplica el tono oscuro en la parte superior de la frente, cerca de la línea del cabello, y extiéndelo hacia las sienes. Esto puede ayudar a reducir visualmente el tamaño de la frente.
  • Línea de la mandíbula: Aplica el producto oscuro a lo largo de la línea de la mandíbula para definirla y separarla del cuello.

Para las áreas más amplias como los pómulos o la frente, puedes usar una brocha de contorno angular o una brocha más grande y densa. Para zonas más pequeñas y precisas como la nariz, opta por una brocha más pequeña y precisa o incluso un pincel para sombras.

Paso 3: Aplicación de Tonos Claros (Iluminador)

Una vez que has aplicado las sombras, es el turno de la luz. Usa tu iluminador (en el formato que prefieras) en los puntos altos del rostro para resaltarlos y atraer la atención:

  • Parte superior de los pómulos: Aplica el iluminador justo encima de la línea oscura que trazaste debajo de los pómulos. Esto crea un contraste que potencia la definición.
  • Puente de la nariz: Traza una línea fina de iluminador por el centro del puente de la nariz (evitando la punta si quieres que parezca más corta).
  • Centro de la frente: Aplica una pequeña cantidad en el centro de la frente, entre las cejas.
  • Arco de Cupido: Un toque justo encima del labio superior para darle volumen.
  • Mentón: Una pequeña cantidad en el centro del mentón puede ayudar a atraer la luz.
  • Bajo las cejas: Un toque bajo el arco de la ceja para levantar visualmente el ojo.

Estos puntos suelen estar cerca de donde aplicaste los tonos oscuros, creando el juego de luces y sombras que define la técnica. Puedes usar una brocha pequeña, una esponja o incluso tus dedos para aplicar el iluminador, dependiendo de la textura del producto.

Paso 4: El Arte de Difuminar

Este es, quizás, el paso más crucial para un contouring exitoso y de aspecto natural. El objetivo es que no se vean líneas duras ni manchas de color, sino una transición suave entre los tonos oscuros, tu tono de piel y los tonos claros. Si no difuminas bien, el resultado puede parecer artificial y poco favorecedor.

Utiliza una esponja de maquillaje húmeda (como una Beauty Blender) o una brocha limpia y suave. Con movimientos suaves, ya sean circulares, de golpecitos o arrastrando ligeramente (siempre integrando los productos en su sitio), trabaja los bordes de donde aplicaste el producto oscuro y el iluminador. Difumina hasta que las líneas sean invisibles y los colores se fundan perfectamente con tu piel y entre sí. Tómate tu tiempo en este paso; es lo que marca la diferencia entre un buen contouring y uno que no lo es.

Paso 5: Fijación del Maquillaje

Una vez que estás satisfecha con la difuminación y la definición lograda, es recomendable fijar el maquillaje para que dure todo el día (o la noche). Puedes hacerlo con unos polvos translúcidos aplicados suavemente sobre todo el rostro o solo en las zonas que tienden a brillar (zona T). Esto ayuda a sellar los productos en crema o líquidos y a matificar la piel.

Opcionalmente, puedes añadir un toque de colorete en las mejillas para darles un rubor natural. Aplícalo sobre los pómulos, justo por encima de donde aplicaste el contorno oscuro y ligeramente sobre el iluminador. Finalmente, puedes usar un spray fijador para asegurar que tu maquillaje permanezca impecable durante horas.

Contouring Personalizado Según Tu Rostro

La forma de tu rostro influye significativamente en dónde te conviene aplicar los tonos oscuros y claros para lograr el efecto deseado. Adaptar la técnica a tus facciones es clave para conseguir un resultado armonioso y natural.

Forma del RostroAplicación de Tono OscuroAplicación de Iluminador
AlargadoEn el mentón y en el nacimiento del pelo (parte superior de la frente) para acortar visualmente.En la zona inferior de los ojos (sobre los pómulos), barbilla.
CuadradoEn las mejillas (bajo los pómulos), sienes y mentón para suavizar ángulos.Bajo las cejas, debajo de los ojos (sobre los pómulos), en el centro de la barbilla.
RedondoEn los laterales de la nariz, bajo los pómulos (línea diagonal más marcada) y sienes para crear ángulos y alargar.En la barbilla y en el centro de la frente para atraer la luz a las áreas centrales.
DiamanteEn los pómulos (los lados más anchos) para suavizar la anchura.En la barbilla, en el centro de la frente y bajo los ojos (sobre los pómulos).
Triangular (o Corazón)En la frente (parte superior y sienes) para reducir visualmente el ancho.En la barbilla para equilibrar la estrechez de la parte inferior.

Comprender la forma de tu rostro y experimentar con la aplicación te permitirá personalizar la técnica de contouring para realzar tus características únicas.

Consejos Clave para un Acabado Natural

Además de seguir los pasos y adaptar la técnica a tu rostro, algunos consejos adicionales te ayudarán a perfeccionar tu contouring:

  • Elige el tono correcto para las sombras: Como mencionamos, es vital que el tono oscuro sea lo más parecido posible a una sombra natural en tu piel. Un color demasiado oscuro, demasiado cálido o con brillo se verá artificial y difícil de difuminar. Opta por tonos marrones mate con subtonos fríos o neutros, solo uno o dos tonos más oscuros que tu piel.
  • La difuminación es tu mejor amigo: No escatimes tiempo ni esfuerzo en este paso. Una buena difuminación es lo que hace que el contouring parezca parte de tu piel y no una máscara.
  • Ajusta la intensidad: La cantidad de producto y la intensidad del contouring deben variar según la ocasión. Para el día, opta por un contouring sutil y natural. Para la noche o eventos especiales, puedes ser un poco más audaz con la aplicación.
  • Sé estratégica con el iluminador: Si tienes alguna textura en la piel (poros dilatados, granitos) en las zonas donde normalmente aplicarías iluminador (como la parte alta de los pómulos), aplícalo con cuidado o evita esa área, ya que el brillo puede acentuar las imperfecciones. Lo mismo aplica para el contorno oscuro; no intentes contornear directamente sobre un granito o una mancha.
  • Experimenta y practica: La mejor manera de dominar el contouring es practicar. Prueba diferentes productos, herramientas y técnicas en casa hasta que encuentres lo que mejor funciona para ti y para tu rostro.

Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre Contouring

¿Es el contouring solo para maquilladores profesionales?

¡Absolutamente no! Aunque solía ser una técnica exclusiva de los profesionales, hoy en día es muy accesible. Con la información adecuada y un poco de práctica, cualquier persona puede aprender a hacer contouring en casa.

¿Qué productos básicos necesito para empezar con el contouring?

Necesitas al menos dos productos principales: un producto para crear sombras (tono oscuro, mate, uno o dos tonos más oscuros que tu piel, usualmente en marrón o bronce frío) y un iluminador (tono claro, con o sin brillo, para resaltar). Pueden ser en crema, líquido o polvo.

¿El contouring es difícil de aprender?

Puede parecerlo al principio, pero con paciencia y práctica, es una técnica que se domina. Empezar de forma sutil y aumentar la intensidad gradualmente te ayudará a familiarizarte con el proceso.

¿Cómo sé dónde aplicar el tono oscuro y el iluminador?

Depende de la forma de tu rostro y de los rasgos que quieras realzar o disimular. Generalmente, los tonos oscuros van donde quieres crear profundidad (debajo de pómulos, sienes, mandíbula, laterales nariz) y los claros donde quieres resaltar (sobre pómulos, puente nariz, centro frente, barbilla).

¿Puedo usar bronceador común para contornear?

Depende del bronceador. Si es mate, de un tono marrón frío o neutro y no demasiado naranja o rojizo, podría servir. Sin embargo, los productos específicos de contorno suelen tener la tonalidad y textura ideales para imitar una sombra natural.

¿Cómo logro que el contouring se vea natural y no como rayas?

La clave es la difuminar. Usa una esponja húmeda o una brocha limpia y difumina los bordes de donde aplicaste los productos hasta que no se vean líneas duras y todo se integre suavemente con tu piel.

¿Puedo hacer contouring todos los días?

Sí, puedes hacerlo a diario. Para el día, simplemente utiliza menos cantidad de producto y difumínalo muy bien para un efecto más sutil y natural.

Como puedes ver, aplicar el Contouring no es tan complicado como parece inicialmente. Conociendo los principios básicos, los productos adecuados, siguiendo los pasos y, sobre todo, practicando y adaptando la técnica a las características únicas de tu rostro, conseguirás resultados espectaculares que realzarán tu belleza de una manera profesional.

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