06/12/2017
Muchas personas se preguntan si es conveniente o incluso posible levantarse y entrenar de inmediato. La idea de ejercitarse tan pronto como uno sale de la cama puede parecer desalentadora, especialmente si te sientes cansado o con los ojos legañosos. Sin embargo, la respuesta es sí, es perfectamente aceptable y, para muchos, resulta ser el mejor momento del día para moverse. Si bien el mejor momento para hacer ejercicio es, en última instancia, aquel que mejor se adapta a tu horario y estilo de vida, ya que empezar una rutina de ejercicios es lo suficientemente difícil sin tener que reorganizar toda tu vida, existen innegables beneficios de ejercitarse por la mañana que vale la pena explorar. Incorporar el ejercicio matutino puede ser un cambio significativo con recompensas notables.
![Wake Up & Make It Happen! Workout [ FULL ] by #DAREBEE](https://i.ytimg.com/vi/cnDk0-yO6vw/hqdefault.jpg)
Las encuestas y la investigación sugieren consistentemente que las personas son más propensas a mantener un programa de ejercicios matutino que uno más tarde en el día. Esto se debe a que, a medida que avanza el día, es más fácil distraerse con otras responsabilidades, emergencias inesperadas, o simplemente encontrar excusas para saltarse la sesión de fitness. Al hacer del ejercicio lo primero en tu agenda, te aseguras de que se realice antes de que la vida se interponga. Pero los beneficios van más allá de la mera consistencia.

¿Por Qué Entrenar por la Mañana? Los Beneficios Clave
Entrenar al despertar no solo te ayuda a ser más constante, sino que también tiene un impacto profundo en tu bienestar general. La investigación ha demostrado que el ejercicio puede mejorar significativamente el estado de ánimo y la sensación de bienestar. Esto se logra mediante el aumento de neurotransmisores que nos hacen sentir bien, como las endorfinas, la epinefrina, la norepinefrina y la dopamina. Comenzar el día con un impulso de estas sustancias químicas cerebrales puede establecer un tono positivo para las horas siguientes.
Además de los beneficios emocionales, la actividad física ha demostrado impulsar la función cognitiva. Aspectos como la memoria, la atención, la concentración y la capacidad de aprendizaje pueden verse mejorados con el ejercicio regular. Por lo tanto, una sesión de sudoración matutina es una excelente manera de comenzar cada día, especialmente antes del trabajo o la escuela, cuando deseas estar en tu mejor forma mental. Estar mentalmente alerta y enfocado desde temprano puede marcar una gran diferencia en tu productividad y rendimiento a lo largo del día.
Otro beneficio práctico del entrenamiento matutino, especialmente durante los meses más cálidos, es que te permite evitar el calor intenso de la tarde. Entrenar bajo temperaturas elevadas puede ser agotador y potencialmente peligroso, por lo que aprovechar las temperaturas más frescas de la mañana es una ventaja clara. Y si participas en cualquier tipo de evento deportivo o carrera, los horarios de inicio son casi siempre por la mañana. Si deseas competir a tu nivel óptimo, es inteligente acostumbrarse a los entrenamientos matutinos para que tu cuerpo esté preparado para el esfuerzo a esa hora del día.
La Rutina de 10 Minutos Perfecta para Empezar el Día
Si te has convencido de los beneficios pero no sabes por dónde empezar, o si la idea de un entrenamiento largo al despertar te abruma, una rutina corta y efectiva puede ser la clave. Un ejemplo excelente es una rutina de 10 minutos diseñada por fisioterapeutas del Changi Sports Medicine Centre del Changi General Hospital (CGH). Esta rutina está pensada para dar un impulso a tu día y beneficiarte de formas que quizás no imaginas. Aunque inicialmente fue diseñada para trabajadores de oficina menores de 35 años, con algunas modificaciones, cualquiera puede hacerla. Es una rutina potente que incluye ejercicios de estiramiento, cardio, flexibilidad, tonificación muscular y desarrollo de fuerza, componentes de un entrenamiento regular completo. Un ejercicio en particular, el Estiramiento Pectoral, ayuda a aliviar la tensión causada por una mala postura al sentarse y fomenta una postura más erguida al trabajar con la computadora, un beneficio directo para quienes pasan muchas horas sentados.
La rutina comienza con un minuto de saltos ligeros o jumping jacks, un ejercicio cardiovascular que eleva el ritmo cardíaco. Esto se puede hacer lentamente al principio para calentar, aumentando la velocidad hacia el final del minuto. Le siguen dos minutos de estiramiento para desarrollar la flexibilidad en las extremidades. Luego, se realiza una serie de ejercicios de tonificación muscular y desarrollo de fuerza antes de finalizar con estiramientos de enfriamiento. En total, son ocho ejercicios. Las personas mayores pueden reemplazar los jumping jacks con caminata o marcha rápida en el sitio y modificar algunos de los otros ejercicios según sus niveles de resistencia. Antes de empezar los ejercicios en sí, puedes calentar en la cama con ejercicios de respiración profunda y giros de tronco. Para la respiración, inhala profundamente y expande tus pulmones tanto como puedas, luego exhala lentamente y repite. Para los giros de tronco, gira las caderas y la pierna izquierda hacia la derecha mientras tiras de la parte superior del cuerpo hacia la izquierda; deberías sentir el estiramiento alrededor de los músculos centrales (core). Repite del otro lado. Puedes tomar un refrigerio ligero como una rebanada de pan tostado o un vaso de jugo antes del entrenamiento, pero si consumes un desayuno pesado, espera dos horas antes de ejercitarte. Es fundamental que si tienes alguna condición médica preexistente, consultes a tu médico antes de comenzar estos ejercicios.
Los Ejercicios Clave de la Rutina Matutina
Aquí se detallan los ocho ejercicios de esta rutina matutina:
- Jumping jacks (para calentar y cardio): Ponte de pie con las piernas juntas y los brazos a los costados. Salta, separando las piernas y los brazos. Hazlo durante un minuto, calentando lentamente al principio, antes de aumentar la velocidad para elevar tu ritmo cardíaco. Para personas mayores: Caminar o marchar rápidamente en el sitio durante un minuto en lugar de hacer jumping jacks.
- Estiramiento pectoral (para mejorar la postura): Siéntate erguido en una silla cómoda y levanta ambas manos como si te estuvieras rindiendo. Luego, lleva los codos hacia atrás tanto como puedas y siente el estiramiento en los músculos pectorales del pecho. Haz dos repeticiones y mantén cada una durante 20 segundos.
- Estiramiento de cuádriceps (para flexibilidad): Agárrate a algo estable como una silla resistente. Ponte de pie sobre una pierna y sostén la otra pierna levantada con la mano. Deberías sentir un estiramiento suave en la parte delantera del muslo. Intenta llevar el talón hacia los glúteos. Estira cada pierna dos veces y mantén cada estiramiento durante 20 segundos.
- Estiramiento de isquiotibiales (para flexibilidad): Siéntate en el borde de una silla. Estira una pierna e inclina el cuerpo hacia adelante desde las caderas, manteniendo la espalda recta. Deberías sentir un estiramiento suave en la parte trasera del muslo. Estira cada pierna dos veces y mantén cada estiramiento durante 20 segundos.
- Sentadillas en la pared (para fortalecer los músculos del muslo y los glúteos): Apóyate contra la pared con los pies apuntando hacia adelante y los hombros rectos, tocando la pared. Deslízate por la pared hasta que tus muslos estén paralelos al suelo. Mantén la espalda contra la pared y asegúrate de que tus rodillas no sobrepasen los dedos de los pies al bajar el cuerpo. Vuelve a la posición inicial. Haz tres series de 10 repeticiones. Para personas mayores: Solo haz los dos primeros pasos (apoyarte y deslizarte un poco sin llegar a la posición paralela si es demasiado).
- Elevación de talones (para fortalecer los músculos de la pantorrilla): Comienza sujetándote a algo estable como el respaldo de una silla resistente. Con los pies apuntando hacia adelante, mantén las rodillas rectas y levanta los talones del suelo. Baja los talones y repite. Comienza con tres series de 10 repeticiones y luego aumenta a 15.
- Retracción de hombros (para fortalecer los músculos de los omóplatos): Empuja los brazos contra tu cuerpo mientras tensas y mueves los omóplatos hacia adentro. Luego, relaja los hombros y los brazos. Haz dos series de 20 repeticiones.
- Plancha frontal (para fortalecer los músculos del tronco): Acostado boca abajo sobre una colchoneta, levanta el cuerpo usando los dedos de los pies y los codos. Mantén el cuerpo lo más recto posible. Mantén la posición durante 20 segundos y regresa a la posición original. Haz de una a tres repeticiones. Para personas mayores: Si no puedes mantener la posición, prueba una versión más fácil haciéndola en una inclinación, por ejemplo, apoyando los brazos en un sofá y levantándote desde las rodillas, no desde los dedos de los pies. De lo contrario, elimina este ejercicio por completo de tu rutina.
Consejos para Convertirte en una Persona Matutina para el Ejercicio
Pasar de ser una persona que pospone la alarma a alguien que se levanta con energía para entrenar puede parecer un gran salto. Los expertos ofrecen algunos consejos prácticos para ayudarte a hacer la transición y convertir la mañana en tu momento preferido para moverte:
- Duerme lo suficiente: Esto parece obvio, pero si no duermes las horas que necesitas, no vas a tener ganas de levantarte por la mañana, y mucho menos de afrontar un entrenamiento. Aunque debes intentar dormir entre siete y ocho horas cada noche, hacer el cambio de la noche a la mañana no es fácil. Empieza añadiendo solo 30 minutos a tu rutina de acostarte. Si normalmente te acuestas a las 11 p.m., haz un esfuerzo consciente para acostarte a las 10:30 p.m. Incluso si solo te acuestas tranquilamente en la cama y haces un poco de respiración profunda o meditación hasta que te duermas, puede ayudar. La calidad y cantidad del sueño son fundamentales.
- Duerme con buena calidad: No solo importa la cantidad de sueño que obtienes, la calidad del sueño también es crucial. Una regla útil es adoptar un período de "apagón de dispositivos" de 30 a 60 minutos antes de acostarte. Durante este tiempo, abandona el uso de teléfonos, computadoras y dispositivos que emiten luz. Las personas que hacen esto tienden a dormir mejor, tener más energía, reportar menos estrés, una mejor dieta e incluso una mejor digestión. También es útil para asegurar un sueño profundo e ininterrumpido hacer que tu entorno de sueño sea lo más fresco, oscuro y silencioso posible. La temperatura, la luz ambiental y el ruido ambiental son factores ambientales que pueden interrumpir una noche de sueño reparador, pero sobre los que tienes cierto control.
- Levántate 15 minutos antes cada vez: ¿Qué tan atractivo suena levantarse (al menos) una hora antes solo para trabajar duro? Probablemente no mucho. Así que empieza poco a poco. ¿Podrías levantarte 15 minutos antes y hacer un entrenamiento rápido o una ronda de estiramientos de cuerpo completo? Probablemente sí. Acostúmbrate a hacer esto durante una o dos semanas antes de adelantar tu hora de despertar otros 15 minutos. Repite hasta que te levantes con tiempo suficiente para realizar el ejercicio que deseas. Progresar lentamente te ayudará a adaptarte a esa llamada de atención más temprana.
- Prepara tus cosas de entrenamiento la noche anterior: Deja preparada tu ropa de entrenamiento, zapatillas, bolsa de gimnasio y cualquier otra cosa que necesites para tu entrenamiento matutino la noche anterior. Esta es la mejor manera de ayudar a tu yo futuro, ahorrar tiempo por la mañana y evitar olvidar algo, especialmente si estás un poco aturdido al despertar.
- Coloca la alarma lejos de la cama: Dejar el despertador junto a la cama hace que sea demasiado fácil presionar el botón de posponer. Pero si lo colocas al otro lado de la habitación, te verás obligado a levantarte para apagarlo. El beneficio adicional de hacer esto si tu teléfono inteligente es tu alarma es que te mantiene alejado de él toda la noche. Dormirás mejor.
- Bebe tu cafeína matutina: Permiso concedido para tomar esa taza de café o té antes de hacer ejercicio. Mantén tu porción en una taza de 8 onzas (aproximadamente 240 ml) y evita añadir grandes cantidades de azúcar de caña y edulcorantes artificiales. Con moderación, la cafeína es ampliamente reconocida como segura para consumir antes del entrenamiento. De hecho, la investigación incluso sugiere que la cafeína puede ayudar al rendimiento físico.
Preguntas Frecuentes sobre el Entrenamiento Matutino
Aquí respondemos algunas dudas comunes sobre ejercitarse al despertar:
¿Está bien levantarse y entrenar de inmediato?
Sí, está bien. El mejor momento para hacer ejercicio es el que mejor se adapte a tu horario y estilo de vida, pero las mañanas ofrecen ventajas significativas como una mayor consistencia, mejora del estado de ánimo y función cognitiva, y la posibilidad de evitar el calor del día.

¿Cómo hago para entrenar tan pronto como me despierto?
Puedes empezar con una rutina corta como la de 10 minutos descrita, que incluye calentamiento, estiramientos, ejercicios de fuerza y enfriamiento. También es crucial preparar todo la noche anterior y seguir consejos para mejorar tu sueño y facilitar el levantarte temprano, como ajustar gradualmente la hora de despertar y colocar la alarma lejos de la cama.
¿Qué tipo de entrenamiento puedo hacer al despertar?
Una rutina de 10 minutos en casa es una excelente opción. Puede incluir cardio ligero (como jumping jacks o marcha), estiramientos para flexibilidad (cuádriceps, isquiotibiales, pectorales), y ejercicios de fuerza/tonificación (sentadillas en la pared, elevación de talones, retracción de hombros, plancha). La clave es que sea una rutina que puedas hacer de forma consistente y que se adapte a tu nivel físico, con posibles modificaciones para personas mayores o con condiciones especiales (previa consulta médica).
¿Necesito desayunar antes de un entrenamiento matutino?
Puedes tomar un refrigerio ligero antes, como pan tostado o jugo. Sin embargo, si consumes un desayuno abundante, es recomendable esperar al menos dos horas antes de hacer ejercicio. Escucha a tu cuerpo y experimenta qué funciona mejor para ti.
¿Cómo me motivo para levantarme y entrenar?
La motivación viene de la consistencia y los resultados. Sigue los consejos prácticos: duerme lo suficiente y de calidad, empieza levantándote solo 15 minutos antes, prepara todo la noche anterior, y haz que levantarte sea un poco más difícil colocando la alarma lejos. Recuerda los beneficios que obtendrás: mejor humor, mayor energía y enfoque mental para el resto del día. Encuentra una rutina que disfrutes o al menos toleres al principio, y los resultados vendrán.
En resumen, integrar el ejercicio en tu mañana puede ser un cambio de juego para tu energía, estado de ánimo y disciplina. Con una planificación adecuada, una rutina bien estructurada y algunos ajustes en tus hábitos de sueño, puedes transformar esas primeras horas del día en un momento productivo y saludable.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Entrenamiento Matutino: Beneficios y Rutina puedes visitar la categoría Maquillaje.
