21/02/2025
La Época Eduardiana, que abarca aproximadamente desde 1901 hasta 1910, a menudo se percibe como un periodo de gran formalidad y discreción, especialmente en lo que respecta al maquillaje. La imagen ideal de la mujer edwardiana era una de belleza natural, con una tez impecable y saludable. En general, el uso de cosméticos estaba mal visto en la sociedad respetable, asociado a menudo con actrices o mujeres de reputación dudosa. Sin embargo, la realidad era un poco más compleja, y aunque el maquillaje no se usaba de forma generalizada ni en el día a día como lo hacemos hoy, sí tenía su lugar, particularmente para ocasiones especiales y bajo la influencia de figuras públicas que desafiaban las normas.
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Mientras que la mujer promedio evitaba cualquier indicio obvio de haberse "pintado", existía una creciente aceptación de productos sutiles diseñados para realzar la belleza natural sin que pareciera que se llevaba maquillaje. Polvos para matificar la piel, cremas para blanquear y suavizar la tez, y tintes naturales para los labios y mejillas eran utilizados discretamente por aquellas que deseaban mejorar su apariencia. La clave era la indetectabilidad; parecer que se había nacido con esa belleza prístina.

La Influencia de las Estrellas: Lily Elsie
En contraste con la discreción general, las actrices y artistas de la época tenían licencia para usar maquillaje de manera más evidente. Necesitaban ser visibles desde la distancia en el escenario y lucir impecables en sus fotografías publicitarias. Una de las bellezas más célebres de la Época Eduardiana fue la actriz y cantante Lily Elsie. Aunque su nombre pueda no ser inmediatamente familiar, sus numerosas fotografías son icónicas de la era. Lily Elsie era conocida por sus rasgos delicados que recordaban a las muñecas de porcelana de la época, y su maquillaje escénico influyó, aunque sutilmente al principio, en las tendencias de belleza.
Lily Elsie se destacaba por sus cejas pobladas y oscuras y sus labios rojos, a menudo descritos como "capullo de rosa". Este estilo, más acentuado que el de la mujer común, representaba un ideal de juventud y vivacidad que, con el tiempo, ayudaría a pavimentar el camino para los looks más audaces de los años 20. Las actrices como Elsie eran pioneras en mostrar que el maquillaje podía ser una herramienta para la transformación y el realce, no solo algo que ocultar.
El Ideal de Belleza Eduardiano
El canon de belleza edwardiano valoraba la juventud, la salud y la feminidad. La piel pálida, luminosa y sin imperfecciones era el lienzo perfecto. Se evitaba el bronceado a toda costa, ya que una piel clara denotaba una vida de ocio y no de trabajo al aire libre. Para lograr esta tez, se utilizaban polvos de arroz, cremas blanqueadoras (a veces con ingredientes cuestionables) y bases ligeras, aunque el objetivo siempre era que pareciera la piel natural.
Las mejillas debían tener un rubor saludable, como si se hubiera paseado por el campo. Este rubor se aplicaba discretamente en las "manzanas" de las mejillas, no en diagonal como se acostumbra hoy. Los labios debían ser pequeños, bien formados y de un color rosado o rojizo natural, imitando la forma de un capullo de rosa. Los ojos se realzaban de forma mínima; quizás un poco de vaselina para dar brillo a los párpados o una pizca de hollín o kohl muy diluido para oscurecer sutilmente las pestañas. Sin embargo, las cejas, como las de Lily Elsie, idealmente debían ser naturales, bien formadas y llenas. Esto contrastaba con la tendencia que surgiría en la década siguiente, donde las cejas finas y arqueadas se pondrían de moda.
Recreando un Look de Noche Eduardiano
Aunque el maquillaje diurno era casi inexistente para la mayoría, para eventos de noche glamurosos como bailes, óperas o cenas importantes, una mujer edwardiana podría permitirse un poco más, tomando inspiración de las estrellas de la escena. El objetivo era un look que se viera bien bajo la luz tenue de las lámparas y que realzara los rasgos para la interacción social. Recrear este look hoy en día para un evento temático o simplemente por diversión implica adaptar las técnicas y productos modernos a la estética de la época.
El look de noche edwardiano busca una piel cremosa, cejas dramáticas y oscuras, pestañas tupidas, mejillas sonrosadas y labios definidos en forma de capullo de rosa. No se trata de un maquillaje pesado para el día a día, sino de un realce sofisticado para la noche.
Paso a Paso: Logrando el Estilo
Para conseguir esta apariencia, podemos seguir un proceso que emula las técnicas y el resultado deseado de la época, utilizando productos modernos:
La Piel Perfecta
Comienza con una base que unifique el tono de tu piel y le dé un acabado impecable y cremoso. El ideal es una piel pálida, así que elige un tono que coincida con tu cuello y escote si vas a usar un vestido con escote, ya que estos eran comunes en la vestimenta de noche. Una base líquida o en crema con buena cobertura es ideal para ocultar cualquier rojez o imperfección y crear ese lienzo de porcelana tan deseado. Aplica y difumina bien para que no se vea pesado.
Las Cejas Protagonistas
Las cejas son un punto clave en este look, inspiradas en las de Lily Elsie. Olvídate de las cejas finas y altamente arqueadas. El ideal edwardiano son cejas naturales, llenas y con una forma suavemente curvada, más en arco que en ángulo. Si tus cejas son naturalmente finas o has depilado demasiado la cola, el truco está en rellenarlas, concentrándote en darles grosor, especialmente en la parte inferior del arco o hacia el centro, para que se vean más rectas y pobladas. Utiliza una sombra de ojos en polvo o un lápiz de cejas del color de la raíz de tu cabello o un poco más claro, aplicando con mano ligera para construir la intensidad deseada. La meta es una ceja que se vea naturalmente densa.
Pestañas Definidas
Mientras que el rímel tal como lo conocemos era incipiente a finales de la época edwardiana, el realce de las pestañas se hacía de forma sutil. Para este look, una capa ligera de máscara de pestañas, preferiblemente en un tono marrón o negro suave, es suficiente. El objetivo no es un volumen extremo, sino definir y oscurecer las pestañas para que enmarquen el ojo sin ser el centro de atención. Las pestañas tupidas complementan las cejas pobladas.
Labios "Capullo de Rosa"
Los labios debían tener un color saludable y definido, pero sin parecer que se había aplicado una capa gruesa de labial. Para lograr el efecto de "capullo de rosa", puedes usar un tinte labial o un labial mate en tonos rosados o rojos suaves. Aplica el color principalmente en el centro de los labios y difumínalo suavemente hacia los bordes, sin perfilar de forma nítida. La idea es que parezca un enrojecimiento natural y juvenil. Un truco histórico era usar un poco de rubor en crema o labial como tinte labial. Evita los acabados muy brillantes o nacarados.
El Rubor en las Manzanas
A diferencia de la aplicación moderna del rubor en los pómulos para contornear, el rubor edwardiano se aplicaba en las "manzanas" de las mejillas para simular un sonrojo natural. Para encontrar tus manzanas, sonríe. El punto más redondeado de tus mejillas es donde debes aplicar el rubor. Utiliza un rubor en crema o un labial mate (como se hacía históricamente con el 'rouge') en tonos rosados o melocotón. Da toquecitos suaves con el dedo o una esponja pequeña y difumina bien para que el color se funda con la base y parezca que viene de dentro. El objetivo es un aspecto saludable y juvenil, no un contorno marcado.
Comparación de Estilos de Cejas: Eduardiano vs. Años 20
Una de las diferencias más notables en la evolución del maquillaje en las primeras décadas del siglo XX se ve en el estilo de las cejas. La Época Eduardiana aún valoraba la plenitud natural, mientras que la década de 1920 popularizaría una forma radicalmente diferente:
| Característica | Estilo Eduardiano (aprox. 1901-1910) | Estilo Años 20 (aprox. 1920s) |
|---|---|---|
| Forma General | Natural, llena, suavemente curvada (arco bajo) | Fina, recta o con un arco pronunciado y descendente |
| Grosor | Poblada, densa | Muy fina, a menudo depilada casi por completo |
| Arco | Suave, sigue la forma natural del hueso | Alto, angular o una línea casi recta que desciende hacia la sien |
| Realce | Relleno sutil para uniformar y dar plenitud | Dibujada con lápiz, muy definida y a menudo extendida más allá del ojo |
Esta tabla ilustra cómo la influencia de figuras como Lily Elsie, aunque con cejas pobladas, representaba una transición hacia una mayor experimentación con el maquillaje, que culminaría en los estilos audaces y definidos de las flappers.
Preguntas Frecuentes sobre el Maquillaje Eduardiano
Surgen muchas dudas cuando se habla del maquillaje en esta época:
¿Era aceptable usar maquillaje en la Época Eduardiana?
En general, el maquillaje visible no era bien visto en la sociedad respetable. Se prefería un aspecto de belleza natural. Sin embargo, el uso discreto de productos para mejorar la piel o dar un ligero color a labios y mejillas era practicado por algunas mujeres, siempre con el objetivo de que pareciera que no llevaban maquillaje. Las actrices eran la principal excepción, usando maquillaje más evidente por necesidad escénica.
¿Cuál era el ideal de belleza de la piel?
El ideal era una piel pálida, impecable, suave y luminosa. La palidez se asociaba con la delicadeza y el estatus, ya que no se trabajaba al sol. Se usaban polvos para matificar y cremas para suavizar la piel, buscando siempre un acabado natural.
¿Qué productos de maquillaje se utilizaban comúnmente?
Aunque la industria cosmética estaba creciendo, los productos eran diferentes a los de hoy. Se usaban polvos de arroz, cremas blanqueadoras (que a menudo contenían ingredientes nocivos como plomo o arsénico), tintes líquidos o en pasta para labios y mejillas (rouge), y a veces vaselina para dar brillo. El rímel era una novedad incipiente a finales de la década. La clave era la sutileza.
¿Cómo se diferenciaba el maquillaje de día y de noche?
Para la mayoría de las mujeres, el maquillaje de día era prácticamente inexistente o extremadamente sutil. El maquillaje, si se usaba de forma más evidente, estaba reservado para ocasiones especiales de noche, como bailes, eventos sociales o representaciones teatrales, donde la luz tenue permitía un poco más de color y definición sin parecer vulgar.
¿Cómo se aplicaba el rubor (rouge)?
El rouge se aplicaba principalmente en las "manzanas" de las mejillas, el punto más redondo que aparece al sonreír. Se buscaba un efecto de sonrojo saludable y natural, no un contorno definido. A menudo se usaban productos en crema o pasta aplicados con los dedos.
¿Las cejas se depilaban finas como en los años 20?
No, en la Época Eduardiana se preferían las cejas naturales, llenas y con una forma suavemente arqueada. La tendencia a depilar las cejas muy finas surgió y se popularizó en la década de 1920.
¿Era peligroso el maquillaje de la época?
Sí, algunos productos cosméticos de la época contenían ingredientes tóxicos como plomo, arsénico o mercurio, utilizados para blanquear la piel o como parte de pigmentos. El conocimiento sobre la seguridad de los ingredientes era limitado en comparación con la actualidad.
En conclusión, aunque la Época Eduardiana promovía un ideal de belleza natural y discreta, el maquillaje sí formaba parte de la realidad de algunas mujeres, especialmente aquellas en el mundo del espectáculo o aquellas que buscaban realzar sus rasgos para eventos nocturnos. La influencia de figuras como Lily Elsie marcó el comienzo de una mayor aceptación y experimentación con los cosméticos, sentando las bases para la evolución del maquillaje en las décadas siguientes. Recrear un look edwardiano hoy es una forma fascinante de conectar con la historia de la belleza y apreciar cómo han cambiado (y en algunos aspectos, permanecido) los ideales estéticos a lo largo del tiempo.
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