20/08/2020
¿Estás buscando un nuevo proyecto de bricolaje para embellecer tu hogar? Aprender a hacer tus propias cortinas enrollables es una manera perfecta de mejorar tu espacio mientras adquieres una nueva y divertida habilidad. Con la increíble variedad de telas disponibles, en un sinfín de patrones y diseños, puedes revitalizar por completo cualquier habitación de tu casa, dándole ese toque personal que no encuentras en las tiendas.

Contrario a lo que podrías pensar, crear tus propias cortinas enrollables no es una tarea titánica. Es un proyecto bastante simple, siempre y cuando cuentes con los materiales adecuados y sigas una serie de pasos claros. Lo básico que necesitas incluye:
- Tela (cuanto más resistente, mejor para el manejo).
- Un kit de mecanismo para cortina enrollable.
- Cinta métrica.
- Tijeras bien afiladas.
- Lápiz, marcador o tiza para marcar la tela.
- Herramientas de corte precisas (cúter giratorio, cuchilla Stanley o similar).
- Cinta de doble cara resistente (tipo 3M es ideal).
- Cinta de carrocero (masking tape).
- Un listón de madera redondo (espiga) o similar para el dobladillo inferior.
Con las herramientas y materiales correctos, hacer una cortina enrollable en casa es más fácil de lo que parece. Solo asegúrate de preparar tu área de trabajo en un lugar tranquilo, libre de mascotas y niños curiosos. Esto no solo previene daños en la tela, sino que también protege a tus pequeños y amigos peludos de objetos afilados como las tijeras.

Los Primeros Pasos Cruciales: Decisiones Clave
Algunas personas creen que el primer paso es medir la ventana. Sin embargo, antes de tomar la cinta métrica, hay dos decisiones fundamentales que debes tomar para garantizar que tus cortinas enrollables queden perfectas:
- La elección de la tela: Esta es, quizás, la parte más emocionante. Puedes elegir entre una vasta gama de telas y diseños. Busca una tela que sea relativamente robusta, ya que esto facilitará que se enrolle de manera uniforme y sin arrugas. Telas como las mezclas de lino o los linos 100% son opciones populares por su durabilidad y tacto natural.
- La posición de montaje: Debes decidir si la cortina caerá dentro del hueco de la ventana (montaje interior) o si cubrirá el marco por fuera (montaje exterior). Esta decisión depende de factores como la cantidad de luz que deseas bloquear, la estética que buscas y si hay obstáculos dentro del hueco, como manijas o pestillos de ventana difíciles de alcanzar.
Una vez que hayas tomado estas decisiones, estarás listo para pasar a la preparación y medición.
Preparando la Tela: El Secreto del Enrollado Perfecto
Si estás utilizando una tela convencional para tu cortina enrollable, es fundamental que la trates para darle rigidez. Este paso ayuda a que la tela se mantenga firme y sea adecuada para enrollarse correctamente. Si la tela se deja sin tratar, puede que no se enrolle de forma recta y uniforme, o que empiece a arrugarse con facilidad. Las cortinas enrollables profesionales que se compran listas para colgar ya vienen con este tratamiento.
El proceso de rigidez se puede lograr de varias maneras. Una opción común es usar un spray endurecedor de tela específico. Asegúrate de usar suficiente producto para humedecer la tela sin que gotee, y deja que se seque por completo. Otra alternativa casera y económica es preparar una solución con cola blanca (PVA) y agua tibia (aproximadamente 1 cucharada de cola por cada 250 ml de agua). Aplica esta mezcla de manera uniforme sobre la tela (colgada en un tendedero o barra de ducha es ideal) y déjala secar por completo. No te preocupes, una vez seca, la tela no se sentirá pegajosa, solo tendrá una textura más firme.
Es importante señalar que este proceso de rigidez es específico para cortinas enrollables. Para otros tipos de cortinas, como las romanas, que usan un mecanismo diferente, el tratamiento de la tela puede variar o no ser necesario.
Mediciones Precisas: La Clave del Ajuste Ideal
La precisión en las mediciones es vital para que tu cortina enrollable se ajuste perfectamente a tu ventana. Utiliza siempre una cinta métrica de acero para obtener resultados fiables.

Medición para Montaje Interior (dentro del hueco):
Si deseas que la cortina caiga dentro del hueco de la ventana, debes medir el ancho en la parte superior, central e inferior del hueco. Utiliza la medida más pequeña de las tres para determinar el ancho final de la cortina. Para un ajuste óptimo, se recomienda restar unos 5 mm a la medida más pequeña que obtuviste. Esto asegura que haya suficiente espacio para el mecanismo y la tela dentro del hueco sin rozar. Mide también la altura del hueco en varios puntos (izquierda, centro, derecha) y usa la medida más grande.
Medición para Montaje Exterior (fuera del hueco):
Si prefieres que la cortina caiga por fuera del marco de la ventana, también debes medir el ancho y la altura del hueco, pero luego añadirás centímetros adicionales a cada lado y en la parte superior/inferior. Añadir varios centímetros a cada lado (por ejemplo, de 5 a 10 cm) permite un mejor control de la luz y mayor privacidad, ya que la cortina cubrirá más allá del cristal. Mide desde donde quieres que comience la parte superior de la cortina hasta donde quieres que termine en la parte inferior.
Consejos Adicionales de Medición:
- No confundas nunca las medidas de ancho y alto. Anótalas siempre en formato Ancho x Alto (A x H).
- Mide hasta el milímetro más cercano. Evita redondear al medio centímetro o centímetro completo.
- Si vas a hacer cortinas para varias ventanas, mide cada una individualmente. Nunca asumas que las ventanas tienen el mismo tamaño, aunque lo parezcan.
Recuerda que el mecanismo de la cortina enrollable necesita espacio. Generalmente, hay un hueco de aproximadamente 1.5 cm a cada lado de la tela hasta los extremos del tubo del mecanismo. Esto permite que el casete del rodillo y el sistema de cadena o cordón se sitúen cómodamente sin engancharse, especialmente en montajes interiores.
Reúne tus Materiales y Prepara el Área
Antes de empezar a cortar y ensamblar, ten todos tus materiales a mano y listos en tu superficie de trabajo. Es crucial trabajar sobre una superficie plana y limpia. Extiende la tela con cuidado. Tener que mover o ajustar la tela a mitad del proceso podría llevar a mediciones incorrectas o a que la cortina no encaje correctamente.
Asegúrate de tener tu kit de cortina enrollable a mano. Estos kits suelen incluir el tubo del rodillo, el sistema de cadena o cordón, y los soportes de montaje para instalar en la pared o el techo. Verifica que el tamaño del tubo sea el adecuado para el ancho de tu ventana (considerando el hueco de los mecanismos).
Paso a Paso: El Proceso de Ensamblaje
Con la tela preparada y seca, y tus herramientas listas, es hora de empezar a ensamblar tu cortina enrollable. Los pasos clave son los siguientes:
- Marca y Corta la Tela: Extiende la tela tratada y planchada sobre tu superficie plana. Usando una regla recta y un lápiz o marcador, marca la línea de corte según las medidas que tomaste (recuerda el ajuste de 5 mm para montaje interior). Si la tela es ancha, puede ser útil doblarla cuidadosamente por la línea de corte para crear un pliegue que sirva de guía. Corta la tela con precisión usando una herramienta afilada como un cúter giratorio o una cuchilla Stanley, siguiendo la línea marcada. Un corte limpio es esencial para un buen acabado.
- Sella los Bordes Laterales: Para evitar que la tela se deshilache y para que los bordes no se enganchen en el mecanismo, aplica un líquido anti-deshilaches (fray check) a lo largo de ambos bordes laterales cortados. Deja que se seque por completo. Esto es preferible a hacer un dobladillo cosido o con cinta, ya que los dobladillos pueden añadir volumen y dificultar el enrollado y el funcionamiento del mecanismo.
- Crea el Bolsillo Inferior: En el borde inferior de la tela, necesitarás crear un bolsillo donde insertarás el listón de madera (o el contrapeso que venga con tu kit, si lo tiene). Dobla el borde inferior hacia arriba unos centímetros (por ejemplo, 5 cm) y luego dobla de nuevo para formar el bolsillo. Puedes coser este dobladillo con una máquina de coser para un acabado limpio, o usar cinta de doble cara resistente para fijarlo. Asegúrate de que el bolsillo sea lo suficientemente ancho para que el listón de madera quepa fácilmente. No insertes el listón todavía.
- Fija la Tela al Tubo del Rodillo: Toma el tubo del rodillo de tu kit. Aplica cinta de doble cara a lo largo del tubo, siguiendo una línea recta. Coloca el borde superior de la tela sobre la cinta de doble cara en el tubo, asegurándote de que la tela esté centrada y perfectamente recta en relación con el tubo. Presiona firmemente para que se adhiera bien. Enrolla aproximadamente 7-10 cm de tela alrededor del tubo, asegurándote de que se enrolle de forma uniforme y recta. Puedes usar una o dos capas de cinta de doble cara para asegurar esta sección inicial.
- Asegura el Enrollado Inicial: Una vez que has enrollado los primeros centímetros de tela de forma recta sobre el tubo, puedes usar cinta de carrocero (masking tape) sobre esta sección para asegurar temporalmente la tela al tubo mientras terminas de enrollarla. Esto ayuda a mantener la tensión y la alineación inicial.
- Enrolla la Cortina Completamente: Con la tela fijada y alineada en el tubo, comienza a enrollar la cortina lentamente. Es crucial asegurarse de que la tela se enrolle de manera recta y uniforme a lo largo de todo el ancho. Si notas que la tela comienza a desviarse hacia un lado, desenrolla y ajusta la alineación en el tubo antes de volver a enrollar. Este paso requiere paciencia para lograr un enrollado perfecto.
- Inserta el Contrapeso: Una vez que la cortina está enrollada en el tubo (o antes de enrollar, si te resulta más fácil), desliza el listón de madera o el contrapeso de tu kit en el bolsillo que creaste en el dobladillo inferior. Esto ayudará a que la cortina cuelgue recta y se enrolle suavemente.
- Instala los Soportes y Cuelga la Cortina: Sigue las instrucciones de tu kit de cortina enrollable para instalar los soportes de montaje en la pared o el techo, según tu decisión de montaje (interior o exterior). Asegúrate de que los soportes estén nivelados. Una vez instalados, encaja el tubo del rodillo con la cortina ensamblada en los soportes.
¡Felicidades! Ahora sabes cómo hacer una cortina enrollable. Es un proceso que requiere atención al detalle, pero el resultado es una cortina perfectamente adaptada a tu ventana y con la tela que tú elegiste.

Tipos de Telas Ideales para Cortinas Enrollables
La elección de la tela es fundamental no solo por la estética, sino también por la funcionalidad. Como mencionamos, una tela resistente es clave. Algunas opciones populares y adecuadas incluyen:
- Lino y Mezclas de Lino: Son duraderos, ofrecen una textura natural y son una excelente opción para quienes buscan fibras naturales. Son transpirables y resistentes.
- Telas de Tapicería de Peso Medio: Estas telas suelen tener la robustez necesaria para enrollarse bien y están disponibles en una gran variedad de texturas y diseños.
- Algodón Grueso o Lonas Ligeras: Si se tratan adecuadamente, pueden funcionar bien, ofreciendo una superficie lisa o ligeramente texturizada.
Además del tipo de fibra, considera el acabado o procesamiento de la tela. Puedes encontrar telas que ya vienen con un tratamiento de rigidez ("Processed Blind"), telas laminadas con un forro blanco en la parte trasera, o telas con forro opaco (Blackout) para bloquear completamente la luz. La elección dependerá de tus necesidades de privacidad, control de luz y aislamiento.
Mecanismos y Mantenimiento
Tu kit de cortina enrollable incluirá el mecanismo para subir y bajar la cortina. Los más comunes son el sistema de cordón con polea o el sistema de cadena lateral. Asegúrate de instalar el mecanismo en el lado que te resulte más conveniente. Muchos kits vienen con opciones de seguridad infantil para fijar el cordón o la cadena a la pared, lo cual es una característica importante si tienes niños o mascotas.
Una de las ventajas de las cortinas enrollables, incluidas las hechas en casa, es su fácil mantenimiento. Tienden a acumular significativamente menos polvo que las cortinas tradicionales o las romanas. Para limpiarlas, generalmente solo necesitas desempolvarlas periódicamente y, si es necesario, limpiarlas suavemente con un paño húmedo. Evita usar demasiada agua o productos químicos agresivos, ya que podrían dañar la tela o el tratamiento de rigidez.
¿Cómo Subir y Bajar tus Cortinas Enrollables?
Operar tus nuevas cortinas enrollables es muy sencillo. Si quieres que se enrollen completamente, simplemente tira del cordón o la cadena en la dirección adecuada y suelta. Si deseas detener la cortina a una altura intermedia, tira del cordón o la cadena para que la cortina suba ligeramente por encima del punto deseado. Luego, baja suavemente la cortina hasta la posición correcta y suelta el cordón o la cadena para que el mecanismo se bloquee.
Preguntas Frecuentes sobre Cortinas Enrollables DIY
Aquí respondemos algunas dudas comunes que pueden surgir al hacer tus propias cortinas enrollables:
¿Qué tipo de tela es mejor para una cortina enrollable?
Se recomiendan telas resistentes y de peso medio, como lino, mezclas de lino o telas de tapicería. Es fundamental que la tela pueda ser tratada para darle rigidez y que se enrolle de forma uniforme.

¿Cómo hago para que la tela quede rígida?
Puedes usar un spray endurecedor de tela específico o una solución casera de cola blanca (PVA) y agua tibia. Aplica uniformemente sobre la tela y deja secar por completo. Esto ayuda a que la tela se enrolle sin arrugas.
¿Es complicado medir la ventana para una cortina enrollable?
No, pero requiere precisión. Usa una cinta métrica de acero y mide en varios puntos. Recuerda que las medidas para montaje interior y exterior son diferentes, ajustando para dejar espacio al mecanismo en el interior o para añadir cobertura extra en el exterior.
¿Puedo usar cualquier tela que me guste?
Si bien la ventaja del DIY es la personalización, la tela debe ser adecuada para el tratamiento de rigidez y tener la robustez necesaria para enrollarse correctamente. Telas muy finas o elásticas podrían no funcionar bien.
¿Qué hago si mi ventana es más ancha que la tela?
La mayoría de las telas de ancho estándar son de unos 138 cm. Si tu ventana es más ancha (hasta un máximo de unos 240 cm, dependiendo del kit), tu cortina se hará uniendo dos anchos de tela con una costura discreta.
Hacer tus propias cortinas enrollables es un proyecto gratificante que te permite tener un control total sobre el diseño y el ajuste. Con paciencia y atención a los detalles, puedes crear cortinas de alta calidad que transformen tus espacios.
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