21/01/2024
Frida Kahlo, cuyo nombre resuena hoy en todo el mundo como uno de los íconos artísticos más importantes del siglo XX, no solo cautivó con su talento inigualable, sino también con una vida marcada por la intensidad emocional y el sufrimiento físico. Su obra, profundamente personal y a menudo desgarradora, es un espejo de las batallas que libró contra su propio cuerpo y las adversidades del destino. Pocos artistas han plasmado con tanta crudeza y honestidad su experiencia del dolor y la enfermedad. Sus lienzos no son solo creaciones artísticas; son testimonios médicos, diarios visuales de una lucha incansable.

La fascinación por Frida Kahlo trasciende el arte. Su relación apasionada y tumultuosa con Diego Rivera, sus romances, su identidad política y cultural, y sobre todo, su resiliencia frente a un sinfín de problemas de salud, la han elevado a un estatus casi mítico. La enfermedad no fue un mero telón de fondo en su vida, sino una fuerza definitoria que permeó cada pincelada y cada autorretrato. Para comprender verdaderamente a Frida, es esencial adentrarse en el laberinto de sus diagnósticos y el impacto que tuvieron en su obra y su espíritu.

La Salud Frágil de Frida: Un Recorrido por sus Diagnósticos
La historia de las dolencias de Frida Kahlo parece comenzar incluso antes de su nacimiento. En 1907, en Coyoacán, México, nació con una anomalía congénita: la espina bífida. Esta condición, una falta de fusión de los arcos vertebrales, es una forma de disrafismo que ocurre en las primeras semanas del desarrollo intrauterino. Dependiendo de la gravedad, puede ser asintomática o manifestarse con problemas esqueléticos, urogenitales y neurológicos, incluyendo deformaciones de las extremidades (como pie equino varo) o paresia motora.
Aunque sus biógrafos a menudo pasan por alto o minimizan la espina bífida, es muy probable que gran parte de sus problemas de columna y piernas a lo largo de su vida estuvieran relacionados con ella. Frida misma prefería atribuir sus dificultades a causas externas posteriores, como la poliomielitis o el trauma. Sin embargo, médicos como el famoso cirujano Leo Eloesser, amigo suyo, reconocieron la anomalía vertebral y su compatibilidad con la disminución de sensibilidad en la parte inferior de su cuerpo. Para disimular los problemas en sus piernas, usaba las largas y almidonadas faldas mexicanas que se convirtieron en parte de su icónico estilo.
Un testimonio visual de esta condición congénita se encuentra en su pintura “Lo que vi en el agua” (1938). En ella, los pies deformados que sobresalen del agua de la bañera, con una llaga sangrante entre el dedo gordo y el segundo del pie derecho –un defecto típico asociado a los disrafismos congénitos–, documentan con dolorosa precisión su realidad física. Incluso, los pequeños retratos de sus padres en la misma obra podrían aludir a su origen.
Nacimiento con Espina Bífida y las Secuelas de la Polio
La primera discapacidad documentada en la vida de Frida, según sus propias narrativas, fue la poliomielitis (polio). Contrajo la enfermedad en 1913, a la edad de seis años, lo que la obligó a permanecer en cama durante varios meses. La forma paralítica no fue gravemente incapacitante, pero dejó secuelas inevitables: su pierna derecha quedó ligeramente deformada y más corta que la izquierda, lo que la llevó a usar zapatos especiales con alza. Sus compañeros de escuela se burlaban de ella llamándola “pata de palo”, lo que tuvo un considerable impacto psicológico en la ya enérgica y rebelde niña.
Es poco probable que la polio fuera la única causa de la deformidad de su pierna y pie. Es más plausible que la poliomielitis agravara un defecto congénito preexistente debido a la espina bífida, que se hizo más evidente a medida que crecía. Así, sus problemas en la pierna derecha fueron probablemente el resultado combinado de ambas condiciones. Además de la deformidad visible, comenzaron a aparecer úlceras tropicales, que, junto con la deformidad, eran una fuente considerable de incomodidad y dolor. “Mi pie sigue enfermo – úlceras tróficas, ¿qué es eso?”, escribió más tarde en su diario. Un dibujo de 1931, realizado durante su estancia en Estados Unidos, muestra su pierna derecha vendada y ulcerada. La sugerencia de un síndrome post-polio como explicación (Nilsson, 2004) parece menos probable en el contexto del dolor ardiente en los dedos y las úlceras tróficas, que apuntan a otras causas.
El Accidente Traumático y sus Consecuencias Duraderas
En 1925, a los 18 años, la vida de Frida dio un giro drástico tras sobrevivir a un terrible accidente de tranvía. Las múltiples lesiones resultantes fueron devastadoras: su columna vertebral se fracturó en varios lugares, el pie y la pierna derecha se rompieron, y su pelvis sufrió un daño severo causado por una pieza metálica del pasamanos. Este daño pélvico sería una de las razones por las que no podría llevar a término un embarazo. El accidente la confinó a la cama durante tres meses. Una pintura votiva retocada por ella misma representa este fatídico evento.
A pesar del desplazamiento vertebral (documentado posteriormente por radiografías), la médula espinal aparentemente no sufrió daños inmediatos y no se detectaron lesiones nerviosas periféricas graves. Sin embargo, tras una aparente recuperación inicial, Frida comenzó a sufrir dolor frecuente en la columna y el pie derecho, además de una fatiga constante. Un año después, las radiografías confirmaron el desplazamiento vertebral. Fue hospitalizada de nuevo y durante varios meses tuvo que usar corsés de yeso que limitaron considerablemente su movilidad. Fue durante este largo período de inmovilidad, buscando escapar del aburrimiento y el dolor, que Frida pidió a su padre sus pinturas al óleo y pinceles. Se le adaptó un caballete especial para que pudiera pintar acostada, y así, el arte se convirtió en su principal vía de escape y expresión. “Sentí que todavía tenía suficiente energía para hacer algo más que estudiar para ser médica. Sin pensarlo mucho, comencé a pintar”, relataría más tarde. El trauma del accidente no solo cambió su salud, sino que también redefinió su camino profesional, abandonando los estudios de medicina para dedicarse de lleno a la pintura.
El Dolor Crónico: Causalgia, RSD y Otras Posibilidades
El dolor persistente en el pie, la pierna y la espalda acompañó a Frida Kahlo durante casi toda su vida, intensificándose dramáticamente en la última década. ¿Qué tipo de dolor sufrió? ¿Cuáles fueron las causas de esta agonía? Sin duda, su dolor neuropático tuvo múltiples orígenes. La pierna lisiada y el pie deformado, consecuencia de la espina bífida congénita y probablemente exacerbados por la polio, fueron la fuente de llagas cutáneas recurrentes, infecciones, ulceración crónica (que finalmente llevó a la gangrena y amputación del pie) y dolor.
Su columna vertebral congénitamente anormal, la deformidad de la pierna, el desplazamiento vertebral tras el accidente de tranvía y la atrofia muscular adinámica debida al uso prolongado de corsés ortopédicos contribuyeron a la inestabilidad de la columna y al sobreestiramiento asimétrico crónico de los músculos de la espalda, causando dolor lumbar crónico. Sin embargo, una fuente importante del dolor crónico en su pierna derecha se relaciona directamente con el accidente de 1925. El desplazamiento vertebral documentado pudo haber sido, y probablemente fue, la causa de un dolor radicular postraumático temprano, aunque transitorio. Es notable y esencial que el empeoramiento evidente del dolor en la columna y la pierna derecha se documentó solo varios meses después de una recuperación inicialmente aparentemente completa.
Esto, junto con otros factores, sugiere fuertemente una causalgia postraumática (síndrome de dolor regional complejo tipo II) u otro síndrome estrechamente relacionado, la distrofia simpática refleja (RSD; síndrome de dolor regional complejo tipo I). La principal diferencia es la lesión nerviosa periférica en la causalgia. El hecho de que no se documenten signos claros de lesión nerviosa periférica después del accidente favorece la RSD. La patogénesis de la RSD no se comprende completamente, pero se desarrolla típicamente días o meses después de una lesión traumática, fractura ósea, intervención quirúrgica o inmovilización prolongada, experiencias que Frida tuvo todas. La RSD es un síndrome con componentes variables de dolor crónico ardiente, punzante, disfunción autonómica, edema, distrofia y atrofia (principalmente en la parte distal de la extremidad afectada), y a veces limitación del movimiento. El dolor a menudo se extiende, puede involucrar otras extremidades y se asocia comúnmente con hiperalgesia, alodinia e hiperpatía. Los pacientes con RSD a menudo sufren depresión y ansiedad. En resumen, Frida Kahlo padeció prácticamente todos estos síntomas, lo que hace que el diagnóstico de RSD como fuente clave de su dolor intratable sea muy creíble.
Los diferentes tratamientos, tanto conservadores como quirúrgicos, tuvieron solo efectos parciales y de corta duración. Su dolor intratable provocó numerosas operaciones innecesarias y fallidas. El principio médico fundamental – primum non nocere (primero, no hacer daño) – fue ignorado, con graves consecuencias. Las múltiples cirugías en su pie, pierna y columna (ocho solo en la columna entre 1946 y 1950) sin duda aumentaron su dolor neuropático, volviéndose extremadamente severo y devastador en los últimos años de su vida. Tras la última operación en 1951, Frida quedó confinada a una silla de ruedas la mayor parte del tiempo y dependió regularmente de analgésicos fuertes. En 1953, debido a la gangrena, se le amputó la pierna derecha por debajo de la rodilla. No se puede descartar otro tipo de dolor neuropático, el dolor de miembro fantasma, tras la amputación. Un boceto en su diario de ese año apoya esta posibilidad, mostrando la pierna amputada irradiando dolor punzante. Este tipo de dolor a menudo también es intratable.

Eventos vitales angustiantes (años postrada o en silla de ruedas, la continua infidelidad de su esposo, abortos espontáneos devastadores) sin duda bajaron su umbral de dolor y fueron un componente psicógeno importante. Se ha sugerido la fibromialgia como fuente de dolor generalizado persistente acompañado de fatiga crónica y componentes emocionales, pero este síndrome, aunque posible, no explica los componentes de dolor obviamente neuropático relacionados con los problemas de la pierna derecha, que dominaban el cuadro clínico.
Con el empeoramiento del dolor en sus últimos años, Frida se agotó, deprimió y dependió cada vez más de analgésicos fuertes (petidina y morfina). Bajo su influencia, su habilidad artística comenzó a deteriorarse. Sus últimas pinturas son menos precisas y más declarativas. Perdió interés en la vida y comenzó a contemplar el suicidio. “Me amputaron la pierna hace seis meses, me han dado siglos de tortura y por momentos casi pierdo la razón. Sigo esperando para matarme… Nunca en mi vida he sufrido más.” La última entrada de su diario dice: “Espero que la salida sea alegre… y espero no volver nunca… Frida.” Murió inesperadamente el 13 de julio de 1954. La embolia pulmonar fue diagnosticada como causa oficial de muerte, aunque el suicidio (sin probar) no puede descartarse.
La Herencia y la Identidad de Frida Kahlo: Entre Dos Mundos
Más allá de sus luchas físicas, la identidad de Frida Kahlo también fue compleja y multifacética, influenciada por su herencia mestiza. Si bien su padre era de origen alemán, su madre era mestiza, con raíces españolas y también P'urhépecha (un grupo indígena de Michoacán, México). Frida creció en la Casa Azul en Coyoacán, inmersa en la cultura mexicana, pero con una clara dualidad en su linaje.
Esta dualidad se reflejó a menudo en su arte y en su estilo personal. Frida adoptó con orgullo la vestimenta tradicional mexicana, incluidos los rebozos y los trajes tehuana, elementos que se convirtieron en parte inseparable de su imagen pública. Esta elección estilística, junto con la incorporación de símbolos y temas de la cultura mexicana e indígena en su obra, la posicionó como un ícono del nacionalismo cultural mexicano.
La Controversia sobre su 'Indianidad'
Sin embargo, el abrazo de Frida a esta identidad mexicana e indígena no ha estado exento de controversia, particularmente en tiempos recientes. Algunas voces, incluidas las de mujeres indígenas contemporáneas, han cuestionado la autenticidad de su representación de la “indianidad”. Argumentan que, a pesar de su herencia parcial (su madre era mestiza con raíces P'urhépecha), la forma en que Frida Kahlo promovió la cultura indígena a través de su arte y estilo personal construyó una “indianidad mitologizada” que, paradójicamente, podría haber sido a expensas de los pueblos indígenas reales, al idealizar o apropiarse de elementos culturales sin vivir plenamente su experiencia.
Esta crítica subraya la complejidad de la identidad para las personas de herencia mixta. En el contexto cultural y artístico actual, se debate cómo las identidades raciales o étnicas son percibidas y representadas. A diferencia de la fluidez que a veces se observa en la autoidentificación de género en ciertos círculos artísticos contemporáneos, la identidad étnica a menudo se percibe de manera más rígida, especialmente para aquellos de ascendencia mixta. Mientras que algunos pueden sentir la libertad de elegir con qué parte de su herencia identificarse, otros se encuentran con que su identidad étnica les es impuesta por la percepción externa, especialmente si su apariencia física se alinea visiblemente con un grupo étnico particular.
En el caso de Frida Kahlo, a pesar de su herencia mestiza y su profunda conexión con la cultura mexicana que incluía elementos indígenas, la crítica de que “no se parecía a nosotros” o que su representación no era lo “suficientemente indígena” ilustra la tensión que puede existir entre la auto-percepción y la percepción externa, especialmente en el contexto de la identidad étnica. Frida navegó entre estos mundos, su arte y su vida reflejando tanto su dolor físico como la rica y a veces conflictiva tapestry de su identidad cultural y ancestral.
| Causa/Evento | Diagnóstico(s)/Condición(es) | Efectos/Síntomas |
|---|---|---|
| Nacimiento | Espina bífida (anomalía congénita) | Problemas de columna y piernas, posible deformidad de extremidades, disminución de sensibilidad, úlceras tróficas. |
| Enfermedad (1913) | Poliomielitis (polio) | Pierna derecha deformada y más corta, necesidad de zapatos especiales, impacto psicológico, agravamiento de problemas preexistentes. |
| Accidente (1925) | Trauma múltiple (columna, pelvis, pierna/pie) | Fracturas vertebrales, pelvis dañada, fractura de pierna/pie, incapacidad para tener hijos, dolor crónico posterior, inicio de la pintura. |
| Secuela del Trauma y Condiciones Preexistentes | Dolor crónico (Neuropático, posible Causalgia/RSD), Inestabilidad vertebral, Atrofia muscular | Dolor severo y persistente (ardiente, punzante), disfunción autonómica, edema, distrofia, depresión, ansiedad. |
| Complicaciones y Cirugías (1934-1953) | Úlceras crónicas, Gangrena, Múltiples operaciones (pie, pierna, 8 en columna) | Dolor intensificado por cirugías, infecciones, confinamiento (cama/silla de ruedas), Amputación de pierna (1953), Posible dolor de miembro fantasma. |
| Últimos Años | Dependencia de analgésicos, Depresión, Posible Fibromialgia (disputado) | Deterioro artístico, desesperanza, contemplación del suicidio. |
| Muerte (1954) | Pneumonía (causa oficial) | Fallecimiento; posibilidad de suicidio no descartada. |
Preguntas Frecuentes sobre las Dolencias de Frida Kahlo
¿Cuántas operaciones tuvo Frida Kahlo?
El texto menciona que Frida Kahlo se sometió a múltiples operaciones a lo largo de su vida. Específicamente, se realizaron varias operaciones en su pie y pierna desde 1934 en adelante, y entre 1946 y 1950, se sometió a ocho operaciones en su columna vertebral.
¿Por qué le amputaron la pierna a Frida Kahlo?
La amputación de su pierna derecha por debajo de la rodilla, ocurrida en 1953, fue consecuencia de la gangrena que se desarrolló en su pie y pierna. Esta gangrena fue el resultado final de problemas crónicos, incluyendo úlceras tróficas y posiblemente complicaciones de cirugías previas, todo ello relacionado con las secuelas de la espina bífida, la polio y el trauma del accidente.
¿Cuál fue la causa oficial de la muerte de Frida Kahlo?
La causa oficial de la muerte de Frida Kahlo, ocurrida el 13 de julio de 1954, fue diagnosticada como embolia pulmonar.
¿Era Frida Kahlo indígena?
Frida Kahlo era de herencia mestiza. Su padre era alemán, mientras que su madre era mestiza con raíces españolas y P'urhépecha, un grupo indígena de México. Por lo tanto, tenía ascendencia indígena parcial a través de su madre.
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